ABERRANTE
Gendarme denunció que superiores lo abusaron sexualmente y torturaron durante varios años en el destacamento de Barreal
El medio nacional de comuniación 'RealPolitik' publicó una entrevista con un gendarme jujeño, quien reveló que hizo una denuncia en el juzgado Federal Nº2 en San Juan por los abusos sexuales y torturas que padeció cuando se encontraba en el destacamento de Barreal, desde el 2014.
De acuerdo a lo informado por la víctima al medio nacional, todo comenzó cuando dicho año se produjo un cambio de mando en el Centro de Formación Félix Manifior de Barreal. "Lo que viví no fue un maltrato. Fue tortura. Fui víctima de actos sexuales no consentidos, de alto nivel de degradación, utilizados para someterme y humillarme. Parte de esos episodios incluyeron órdenes y conductas de clara violencia sexual que no puedo detallar públicamente por su crudeza", destacó el damnificado en la entrevista con RealPolitik.
Cabe destacar que el gendarme reveló que ingresó a la fuerza de seguridad nacional en 2012 y que todo iba normal hasta dos años más tarde. "Me hacían sostener una hoja en la mano para verme temblar. Mientras tanto me golpeaban, me tocaban y se burlaban de mí", puntualizó ante el medio.
La denuncia es patrocinada por Milagros Grassi y describe un cuadro de sadismo institucional, encubrimiento interno y un sistema de protección jerárquica que —según sostiene la víctima— operó para silenciar los abusos y obligarlo a un retiro obligatorio con un diagnóstico falso.
A su vez, la víctima aseguró que cuando intentó contar lo sucedido, la psicóloga impuesta por la institución lo deslegitimó: “Me dijo que tenía fantasías sexuales con mis superiores”.
Mientras que, el gendarme contó en su denuncia que en mayo del 2013, fue revisado por el doctor de la fuerza, Sebastián Carbajal, actual intendente de Calingasta, quien le dio el apto médico para volver a desarrollar sus tareas de manera normal en Gendarmería. Pero, tres meses después, otro facultativo lo declaró "inútil para todo tipo de servicio" por una patología supuestamente "ajena al servicio" y desde entonces no cobró más su sueldo. Luego de ese hecho, se dio su salida de la fuerza de seguridad nacional.
Un dato no menor es que en agosto de este año, el 6 de agosto, el juzgado Federal Nro. 2 de San Juan notificó oficialmente una resolución que marca un antes y un después en la causa. En ese marco, el juez Federico Millan Ursino admitió al gendarme que denuncia como querellante y ordenó abrir sumario por los delitos más graves del Código Penal, incluyendo: abuso sexual con acceso carnal, coacción agravada, encubrimiento agravado (artículo 277) y abuso de autoridad y violación de deberes de funcionario público.
Además, el juez dispuso medidas urgentes de protección para la víctima, estableciendo prohibición total de contacto, perímetro de restricción de 500 metros y advertencia penal por incumplimiento. En esa línea, ordenó la obtención de documentos clave solicitando: legajos completos de los superiores denunciados y de la víctima; registros internos de denuncias o actuaciones desde 2013; historia clínica, informes psiquiátricos y documentación de la baja; y testimonios de todos los profesionales de la fuerza que intervinieron.
Mientras que, la víctima también contó a RealPolitik que con otros compañeros que sufrieron algunos problemas similares enviaron un mail de manera anónima al ministerio de Seguridad de la Nación que conduce Patricia Bullrich para alertar de estas aberraciones. Según destacó el gendarme, la respuesta fue que no volvieran a comunicarse con ese organismo para denunciar algo así porque serían sancionados.