2026-03-13

OPINIÓN

El silencio no valida la licencia social

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Corrían finales de los años 90, o apenas iniciado el 2000, no recuerdo. Dos desconocidos (al menos para mí en ese momento), me convocaron a una reunión en un hotel céntrico; creo que era el Nogaró. Hoy, Hotel Provincial. En realidad, hoy nada. No estaba solo, había otros colegas. Algunos los frecuentaba y otros, no. Los desconocidos eran, luego lo iba a saber, dos pioneros de la minería en San Juan: Ricardo Martínez y Jaime Bergé. Seguramente había otros personajes similares, a quienes pido disculpas, pero prefiero omitir sus nombres a equivocar el relato. Los encumbrados mineros querían avisar que se venían cosas grandes para San Juan, que Veladero iba ser una realidad, que la provincia iba a vivir de la minería, y que los medios, de una forma u otra, iban a tener que someterse también a ese cambio. Yo, como ahora, no sabía nada sobre el negocio minero. Se tomaron horas, algunos vinos, muchas risas y gastadas, para explicarme a mí y a otros ignorantes como yo, de qué iba lo que se avecinaba. Y no pararon más. Ambos fueron autoridad en la Cámara Minera, otros se fueron, pero todos tenían la firme convicción de que la palabra era la única salida para lograr la famosa licencia social minera; y para mantenerla que, en definitiva, es lo más difícil.

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Recuerdo también los debates sobre la ley de glaciares. La que luego vetó Cristina Fernández. Se me vienen las imágenes de José Luis Gioja siendo referente nacional en defensa de esta actividad. Y también lo veo aún en sus interminables pedidos a los empresarios para que, una vez instalada la minería metalífera en San Juan, también salgan a la comunidad a explicar los alcances y los beneficios de esa actividad. Martínez y el fallecido Bergé, entre otros, supieron cortar calles para defender los puestos de trabajo. Algo que, seguramente, iba en contra de sus convicciones, pero el empuje de hacer se los llevaba puestos.

Los tiempos han cambiado y también la idea, se nota. Y es un error. Hace aproximadamente quince días que el lío entre el Ente Nacional regulador de la Electricidad (ENRE), Vicuña y el Ente Provincial Regulador de la Electricidad sanjuanino (EPRE), por el manejo de la línea de 500 del Norte sanjuanino, salió a la luz y todavía el presidente de la Cámara Minera, Iván Grgic, no emitió posición alguna. Tampoco la institución en sí. Hoy Diario de Cuyo publica palabras de la directora ejecutiva, Sandra Barceló, pero evitando definiciones. No sienta posición sobre el debate del manejo de la energía, ni tampoco si el presidente de la Cámara, quien además trabaja para Vicuña, debe dar o no explicaciones. Es muy importante, sobre todo en tiempos en los que el Gobierno nacional desfinancia la obra pública. La única plata es la de las empresas. El debate de fondo, es realmente trascendente.

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También hay sospechas de favoritismo y, podría ser, hasta corrupción. ¿Por qué el Gobierno nacional le cede a una sola empresa, más allá del compromiso de invertir, una línea de electricidad que pagamos todos los sanjuaninos durante 20 años? ¿Favoreció Milei a BHP-Lundin, propietarios de Vicuña, por la cercanía de la compañía con el ministro Caputo?

Eso, puertas hacia afuera de la Cámara Minera, pero hacia adentro también hay preguntas. Hay socios, y no solamente Michael Meding, de Los Azules, que quieren saber si Grgic sabía o no de ante mano lo que iba a disponer el ENRE. Y, además, qué rol cumplió el EPRE antes de que todo se conozca.

Llama la atención de Grgic, quien hace poco se recibió de Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Pero al final es lo mismo, los mineros dicen que van a ocuparse de la comunicación, y dejan el tema rodar solo. Hoy, el tema Vicuña, ENRE, EPRE, al menos en lo comunicacional, está en manos de esos organismos públicos y el Gobierno de San Juan. La Cámara, a un lado. Es penoso.

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En definitiva, si un tema así, de escasa trascendencia pública, fue mandado al freezer por los popes de la Cámara Minera, no me quiero imaginar qué harán con un derrame, o con algo más grave, cosa que puede ocurrir en cualquier momento.

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