TRIBUNALES
Tenía una condena en suspenso por un accidente fatal, volvió a conducir pese a la prohibición y deberá pasar 3 años en la cárcel
En el marco de un juicio abreviado, esta jornada Antonio Ceferino Silva, de 61 años, admitió que volvió a manejar de forma ilegal, luego de haber sido condenado por atropellar y matar a Nicolás Jofré, el año pasado, en Chimbas. De esta manera, el hombre deberá cumplir tres años de prisión en la cárcel de Chimbas, ya que la condena en suspenso que recibió por el accidente fatal por ese plazo quedó descartada, ya que también en su momento se le interpuso la inhabilitación de 8 años para conducir.
Cabe señalar que, en el accidente del 8 de febrero del 2025, Silva guiaba un Renault 12 bordó bajo los efectos del alcohol, tal cual quedó comprobado en las pericias judiciales. Tenía 1,04 gramos de alcohol en sangre, es decir, más del doble de lo permitido por ley que es 0,50g/l.
Esta revisión de su situación judicial se dio, luego de que un familiar de Jofré afirmara haber visto a Silva manejando una moto el 20 de diciembre de 2025. Según indicaron fuentes del caso, el denunciante incluso logró fotografiarlo y filmarlo mientras conducía, pese a que tenía expresamente prohibido hacerlo. Dos días después radicó la denuncia y eso derivó en la apertura de una investigación en la UFI Genérica.
En ese contexto, en mayo pasado, Silva quedó arrestado en su domicilio por 'quebrantamiento de pena' y ahora resultó condenado de forma efectiva.
EL ORIGEN
El caso por el que había sido condenado ocurrió durante la madrugada del 8 de febrero de 2025. De acuerdo con la investigación, Silva conducía un Renault 12 con 1,04 gramos de alcohol en sangre cuando giró para tomar calle Recuerdo de Provincia y embistió a Nicolás Jofré, de 30 años, que circulaba en una moto Motomel 150cc por calle Rodríguez, en Chimbas.
Producto del fuerte impacto, el motociclista sufrió heridas gravísimas y permaneció internado durante tres días hasta que falleció el 11 de febrero. A partir de las pericias y pruebas recolectadas, la UFI de Delitos Especiales imputó a Silva por homicidio culposo agravado por conducir en estado de ebriedad.
Posteriormente, en un juicio abreviado realizado el 10 de junio de 2025, Silva admitió su responsabilidad y acordó con Fiscalía una pena de 3 años de prisión condicional y 8 años de inhabilitación para conducir. La resolución fue homologada por el juez Sergio López Martí, aunque la querella se había opuesto y pretendía que el acusado recibiera una condena de cumplimiento efectivo tras un juicio oral.