BARRIO EL PRADO

El último detenido por el ataque a tiros contra una casa en Chimbas quedó bajo investigación, pero no fue imputado

Se trata de Lucas Molina, de 30 años, quien estuvo prófugo y fue encontrado en la vivienda de su madre. Aunque quedó a disposición de la Justicia, el fiscal decidió no imputarlo todavía y pidió un informe sobre la tobillera electrónica que utiliza por cumplir prisión domiciliaria.

La investigación por el ataque a tiros contra una vivienda del barrio El Prado, en Chimbas, sumó un nuevo capítulo tras la detención del último sospechoso que permanecía prófugo. Se trata de Lucas Molina, de 30 años, quien se presentó en Tribunales y quedó vinculado a la causa, aunque todavía no fue imputado por su presunta participación en el hecho.

La situación procesal del hombre es diferente a la de los otros tres sospechosos, ya que cumple prisión domiciliaria y utiliza una tobillera electrónica. Esta circunstancia llevó al fiscal de la UFI Genérica, José Plaza, a solicitar medidas adicionales antes de avanzar con una acusación formal.

Durante la audiencia, el investigador pidió un informe técnico para establecer si el dispositivo de monitoreo electrónico registró alguna activación durante el día del ataque, si el sistema permite determinar mediante GPS dónde se encontraba Molina y si la tobillera fue retirada, manipulada o dañada.

El objetivo es establecer si el sospechoso estuvo en el lugar donde se produjo la balacera. Por ese motivo, Plaza resolvió mantenerlo en calidad de investigado y postergar su imputación hasta contar con los resultados de las pericias.

Los otros tres sospechosos ya fueron imputados

Antes de la detención de Molina, la causa ya tenía otros tres hombres formalmente vinculados. Los primeros detenidos fueron Walter Tomás, alias "Poroto", y Mario Lorenzo Calivar, quienes recibieron un mes de prisión preventiva y quedaron sujetos a un plazo de ocho meses de investigación penal preparatoria. 

Posteriormente, Cristian Alexis Torrejón se presentó voluntariamente en la Comisaría 17ª, también fue imputado en el expediente,y quedó con un mes de prisión preventiva.

Con la detención de Molina, los cuatro sospechosos que busca vincular la investigación ya fueron localizados. Sin embargo, todavía resta determinar qué información puede aportar el dispositivo electrónico que utiliza el último detenido, conocido como "Condorito".

La Fiscalía busca establecer si los registros de la tobillera permiten ubicarlo en la escena del ataque y determinar su eventual participación en el hecho, que es investigado como un presunto ajuste de cuentas.

La causa está a cargo del fiscal José Plaza, con la intervención del ayudante fiscal Jorge Sánchez, ambos de la UFI Genérica.

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