EMOCIÓN

Los pequeños guerreros que ganaron la batalla

Este viernes se produjo el toque de campana simbólico realizado por un grupo de chicos que representa el fin de su tratamiento contra el cáncer. La emoción y felicidad se apoderó del primer piso del Hospital Rawson
Los pequeños guerreros que ganaron la batalla
Los pequeños guerreros que ganaron la batalla
sábado 30 de marzo de 2019

Tal vez no haya palabras para describir el momento que vivieron ayer muchos chicos en el primer piso del Hospital Rawson. Hace algun tiempo ellos, junto a sus familias recibían la noticia que nadie quiere escuchar. Desde ese entonces y a en el comienzo de su vida, el destino los obligó a convertirse en guerreros para librar, quizá, la más brava de las batallas. Aquella batallla, que lamentablemente, no todos ganan. 

La vida los obligó a cambiar horas de juego y de diversión, por horas de tratamiento, incontables visitas al hospital y largas sesiones de quimioterapia. Es una lucha que no se gana peleando solo y estos chiquitos además de su familia, contaron el apoyo incodicional de personas que estuvieron acompañándolos en todo momento, para que la "batalla" no sea compleja. Es el caso de Fundame, quien hace años viene trabajando en la asistencia y contención para aquellos pequeños que padecen cáncer infantil. 

Sin embargo, después de un largo camino y de haber sorteado todos los desafíos que esta lucha les impuso, con nerviosismo con expectativas y por sobre todo, con esperanzas, los chicos lograron revertir la situación, poniendo el mayor de sus esfuerzos, sin bajar los brazos. Ganaron la batalla.

Es por eso el servicio Oncohematología del Hospital Rawson, donde día a día ellos se atendían, se vistió de fiesta para celebrar. Allí muchos chicos tocaron la campana, acto que simboliza el fin de su tratamiento y el comienzo de una nueva vida. La emoción inundó la sala cuando fueron reconocidos por su esfuerzo.

Ellos ganaron la batalla. Ganó la esperanza, ganó la vida.

Matías González