EN BARREAL

Astrónomos sanjuaninos descubrieron un nuevo cometa desde el observatorio de la UNSJ

El 8 de Abril el cometa fue oficialmente confirmado por la Comisión de Planetas Menores de la Unión Astronómica Internacional, mediante la comprobación desde otros observatorios.
Astrónomos sanjuaninos descubrieron un nuevo cometa desde el observatorio de la UNSJ
Astrónomos sanjuaninos descubrieron un nuevo cometa desde el observatorio de la UNSJ
jueves 16 de abril de 2020

Desde el 17 de Marzo se pudo guiar al telescopio del OAFA para que a fines de Marzo pudieran localizar el nuevo astro. El 8 de Abril el cometa fue oficialmente confirmado por la Comisión de Planetas Menores de la Unión Astronómica Internacional, mediante la comprobación desde otros observatorios.

La magnitud de un objeto celeste es una cantidad que mide el brillo, empleando un número creciente mientras más débil es el cuerpo. El cometa es actualmente magnitud 16, muy lejos de ser visible a simple vista (magnitud 5) y llegará a magnitud más brillante como de 14.7 , siendo aún necesarios instrumentos profesionales para su visualización.

Su posición en el cielo es muy austral, en el presente está en la constelación de Apus (Ave del Paraíso), cerca de la constelación de Octante, con coordenadas Ascensión Recta = 17h 14m 45.50s y Declinación = -79° 10´ 51.4” .

El telescopio Astrógrafo doble instalado en la Estación Cesco desde el año 1965 fue el artífice de varios descubrimientos de cometas y principalmente de asteroides.

Los cometas no son tantos, Klemola en 1965, Araya en 1972, Gibson en 1973, Cesco en 1974 y Sanguín en 1977.

Transcurrieron cuarenta años para que “Master” sea el sexto cometa atrapado en San Juan.

 

El OAFA de la FCEFN, posee una estación en altura llamada «Estación Carlos U. Cesco» en la localidad de Barreal y situada en la zona de El Leoncito a 2.500 metros de altura. Tiene un clima seco y árido, con excelente cielo. Fundada en 1965 por la Universidad de Yale, desde el año 2015 pertenece a la Universidad Nacional de San Juan. Aunque originalmente era una estación dedicada a la astrometría, hoy en día también realiza investigaciones astrofísicas y solares.

Entre el Observatorio Astronómico Félix Aguilar (OAFA) de Argentina y la Universidad Estatal de Moscú, Rusia, se celebró en 2016 la renovación de un acuerdo de cooperación internacional para la instalación de un sistema de cámaras electrónicas llamado MASTER I y MASTER II. Según el acuerdo, se construyó una cúpula para alojar las cámaras Master I y Master II, que en conjunto se renombró MASTER-OAFA Estos telescopios comenzaron a operar dentro de la red global MASTER (de ocho observatorios repartidos en el mundo) a partir de junio del año 2016, trabajando regularmente debajo del excelente cielo de Los Andes sanjuaninos.

Desde su inicio, MASTER-OAFA ha detectado GRB (Gamma Ray Burst) y Estrellas variables Novas (estrellas que aumentan considerablemente su brillo), aparte de contribuir al MPC (Minor Planet Center) con posiciones de asteroides.

El mayor descubrimiento realizado hasta la fecha por este telescopio es la explosión Kilonova resultante de la fusión de dos estrellas de neutrones en la galaxia NGC 4993 (17 de agosto de 2017).

MASTER es un sistema de seguimiento y alerta de apuntado rápido, con telescopios ubicados tanto en el hemisferio norte como en el hemisferio sur, que lo hace muy adecuado para investigar grandes campos de visión en poco tiempo, también para la detección de transitorios ópticos (eventos muy rápidos e irrepetibles). Máster es un telescopio robotizado comandado desde Rusia con apertura de la cúpula automática.

La palabra “Cometa” proviene del latín comēta y este del griego κομήτης, que significa «cabellera».

A causa de su espectacularidad, desde siempre los cometas han sido parte de los fenómenos astronómicos más estudiados. En las crónicas pasadas, están descriptos como astros imprevisibles que tienen el aspecto de una estrella rodeada de una tenue nebulosidad o cabellera y seguida por una cola más o menos larga y mutable.

Hasta el siglo XVII los astrónomos discutieron largamente sobre su verdadera naturaleza.

Para Aristóteles los cometas eran fenómenos atmosféricos; para Séneca eran astros similares a los planetas; para Galileo estaban causados por fenómenos de refracción. Fue preciso esperar a la segunda mitad del siglo XVII en la época de Newton y Halley para tener la demostración de que los cometas son cuerpos que giran alrededor del Sol, de manera similar a los planetas, pero en órbitas muy alargadas (elipses, parábolas o hipérbolas).

En la antigüedad, cuando la astronomía estaba muy estrechamente relacionada con la astrología y las creencias mágicas, los cometas eran considerados como presagios de acontecimientos excepcionales como la muerte de un soberano, el estallido de una guerra o el advenimiento de pestes. Hoy en día la ciencia ha logrado liberarse, aunque no tan completamente, del lastre de las supersticiones y cábalas.

Una definición moderna simple y efectiva es que los cometas son una bola de nieve sucia. Están compuestos por un conglomerado de gases y polvos que se condensaron hace cinco mil millones de años, en los bordes de la nebulosa primigenia que dio origen al Sol y los planetas. Por esta razón, son objetos importantes para el estudio del sistema solar en su formación.

 

 

Fuente: FCEFN 

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