DÍA DE LA VERDAD, LA MEMORIA Y LA JUSTICIA

Un sanjuanino que falta, un hueco en la historia y también en el corazón de la familia Arias

Este miércoles 24 de marzo se conmemora el Día de la Verdad, la Memoria y la Justicia. Nuestra provincia no fue ajena a los crímenes de la dictadura y 0264 Noticias dialogó con la familia de un desaparecido en el año 1976.
Un sanjuanino que falta, un hueco en la historia y también en el corazón de la familia Arias
Un sanjuanino que falta, un hueco en la historia y también en el corazón de la familia Arias
miércoles 24 de marzo de 2021

Jannete nunca pudo abrazar a su abuelo, compartir un domingo en familia con él o simplemente conocerlo. La dictadura dejó una gran herida en la Argentina. Familias sin poder tener un lugar donde llorar a sus seres queridos, niños sin identidad y el dolor que no cesa pese a los juicios realizados y en desarrollo contra los responsables.

A 45 años del golpe de Estado y en el marco del Día por la Memoria, la Verdad y la Justicia, 0264 Noticias dialogó con una joven sanjuanina, nieta de Florentino Arias, el hombre de 41 años que fue secuestrado el 23 de octubre de 1976 en la imprenta donde trabajaba. Desde ese día, la familia Arias no volvió a ser la misma.

Fueron personas vestidas de civil quienes lo subieron a un Ford Falcon verde a la fuerza. Su esposa, María Ercilia Ormeño estaba embarazada de dos meses y tenía 9 hijos con Florentino. Ella quedó sola y tuvo que luchar mucho por el bienestar de sus hijos. Hoy, su nieta Jannete cuenta el dolor de crecer con ese “hueco” en su historia y en el corazón.

“Mi abuelo militaba en la JP, era miembro del gremio de los gráficos y trabajaba en la Facultad de Ingeniería, en la imprenta. Era hincha de San Martín y no tenía antecedentes penales. Es difícil, es duro ver a tu mamá crecer y recordar el Día del Padre con tanto dolor, a nosotros como nietos nos falta un pedacito, crecimos sin eso, las demás familias tienen a sus abuelos, tienen los domingos en familia, y a nosotros siempre nos faltó eso, tenemos un huequito en nuestra historia. No tenemos la calidad del abrazo del abuelo, las fiestas de jardín, esas cosas que los abuelos te apañan y te miman. Es un vacío en nuestra historia,” relató Jannete.

Lo que ella y sus demás familiares saben es gracias a la reconstrucción realizada por los relatos de su mamá, sus tíos, su abuela y los compañeros de militancia que todavía viven. “Como nieta he podido reconstruir un pedacito de mi identidad a través de esos relatos. Mi mamá también era muy chica, ella tenía 9 años. Lo que yo puedo armar en mi historia es eso, en base a relatos, vivencias y anécdotas. Hoy tendría 86 años”.

“Hasta el día de hoy no encontramos los restos de mi abuelo, seguimos en la búsqueda. Nunca tuvimos un lugar a donde ir a llorarlo, queremos darle una sepultura como corresponde, estamos siguiendo los mega juicios pero los involucrados en su desaparición siguen sin hablar”.

Jannete contó: “Mi abuela tiene 79 años. Fue muy difícil para ella, cuando lo secuestran a mi abuelo, los militares destruyeron toda la casa, hicieron desaparecer las fotos de mi abuelo, tenemos muy poquitas de él que la familia nos fue brindando. Encima estaba embarazada y tuvo el bebé prematuro pero nunca le entregaron papeles de su defunción ni pudo ver el cuerpo, y ella por miedo a más represalias no sabe qué pasó con ese bebé”.

Hace dos años atrás, los nietos de desaparecidos crearon un organismo de Derechos Humanos. Su objetivo es que el día que sus padres no puedan continuar con la lucha, poder hacerlo ellos desde su lugar. “Necesitamos seguir peleando para que se sepa dónde están los 30.000 desaparecidos. Queremos ir recuperando los nietos, formamos este organismo de nietos para continuar su lucha”.

Yanina Páez