En el último mes, el promedio de edad de los contagiados en el país fue de 39 años

Es el grupo que más preocupa al Gobierno, porque puede saturar el sistema de salud. El 86% de los casos positivos corresponde a personas de menos de 60 años.
En el último mes, el promedio de edad de los contagiados en el país fue de 39 años
En el último mes, el promedio de edad de los contagiados en el país fue de 39 años
lunes 12 de abril de 2021

El sistema de salud argentino está cerca del colapso. Las principales obras sociales y las prepagas ya advirtieron sobre el crecimiento vertiginoso en la ocupación de camas de terapia intensiva (UTI) de las últimas semanas. Pero la mayor preocupación es que crece la cantidad de jóvenes internados por coronavirus, que son lo que utilizan durante más días las UTI.

En el último mes, la edad promedio de los casos hisopados que dan positivo es de 39 años, según el análisis que realizó TN.com.ar sobre los datos informados por el Ministerio de Salud. El 32% tiene menos de 30 años.

Brasil es el espejo al que miran especialistas y el Gobierno. Un sistema de salud totalmente colapsado que no puede dar respuesta a los requerimientos de atención de gente cada vez más joven, tubos de oxígeno que no alcanzan y un ritmo de vacunación más lento que el de los contagios. Fronteras adentro de la Argentina, el sistema de salud se va estresando y los casos suben cada día. El Gobierno calcula que se superará el umbral de los 30.000 diarios para esta semana.

De acuerdo con el análisis realizado por este medio sobre un universo de 427.439 casos positivos de coronavirus registrados en el último mes, el 86% de los casos positivos correspondió a personas menores de 60 años, el grupo etario al que todavía no se comenzó a vacunar, pero también el que sale a trabajar y el que más relajó las medidas de cuidado. Apenas el 13,95% fue de mayores de 60.

Para Omar Sued, presidente de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI), “la edad promedio ha bajado en forma importante, en general desde diciembre, y la tendencia se volvió a ver en este rebrote”, debido “al comportamiento de la gente joven (laboralmente activa), y a los efectos causados por la vacunación de los mayores de 60 años”.

“Para los que no se vacunaron aún, la espera genera también mayor conciencia de tener que cuidarse, y para los vacunados, la vacuna tiene un efecto de reducción general de casos”, señaló.

“Por otro lado, los jóvenes, que saben que no se van a vacunar, ya sienten que no son tan peligrosos porque sus padres o abuelos ya quizás están vacunados. Hemos visto también un aumento del 40% en los casos menores de 10 años, asociados a los brotes en las familias, las actividades sociales, y quizás también a la reactivación de las clases sin cumplir los protocolos en forma activa”, detalló el especialista.

Lautaro de Vedia, médico infectólogo y miembro de la SADI, considera que la baja en la edad promedio tiene que ver con el aspecto epidemiológico de la enfermedad, sumado a los “no cuidados de los más jóvenes o los descuidos”. También dijo que las vacunas pueden jugar “un pequeño rol, si bien es muy poca la gente que se vacunó, en su mayoría de 70 y 80 años”.