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Un matrimonio de docentes busca rescatar juegos ancestrales y resguardar su esencia

El emprendimiento de Maximiliano Olivares y Analía Fernández surgió durante la pandemia. Sus productos están basados en el sistema Montessori y Waldorf.

Un matrimonio de docentes busca rescatar juegos ancestrales y resguardar su esencia
jueves 29 de julio de 2021

Maximiliano Olivares y Analía Fernández comenzaron un divertido emprendimiento durante la pandemia. El matrimonio se dedica a la docencia y son fanáticos de los juegos de mesa. El encierro ayudó a impulsar más este fanatismo y así nacióHuella - Juegos ancestrales. Esta tarea no es sencilla, primero requiere toda una investigación sobre los juegos tradicionales de cada cultura, luego ellos mismos lo prueban y si es realmente interesante deciden realizarlo con sus propias manos. 

En diálogo con 0264 Noticias, Maximiliano contó es este proceso: "Hacemos una investigación de los diferentes juegos pero primero los jugamos. Hay un montón de juegos que se pierden o no se conocen porque el tiempo los olvidó y hay otros que pierden su atractivo porque no son tan buenos. El 90% de las cosas las hacemos nosotros, las piezas están hechas con balitas, para reinvidicar este juego de canicas, porque es muy vistoso ver un juego así y porque quién no tiene una balita en la casa".

Los productos pueden conseguirse a través de sus redes sociales o en la feria de artesanos ubicada en el Paseo de las Palmeras del Parque de Mayo. Consultado por los juegos que más se venden, Maximiliano explicó "Los nueve hombres de Morris es uno de los más vendidos, se considera el antecesor al Ta-te-tí, entonces cuando les vamos explicando el modo de jugar van comprendiendo este parecido y por eso lo prefieren. Otro es el Hnefatafl, es muy bonito y pertenece a la cultura Vikinga y esto tiene mucho atractivo. Es el ajedrez que jugaban los Vikingos, tiene un rey en el centro, el tablero es simétrico y es inevitable que nos pregunten por ese juego".

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En su catálogo tiene alrededor de 15 juegos pertenecientes a distintos lugares. Los costos de los productos rondan entre los $500 y los $1400 pesos dependiendo del trabajo que requiera el tablero y la cantidad de piezas.  

El juego es un proceso de educación completa, indispensable para el desarrollo físico, intelectual y social del niño. Sobre esto, Maxi expresó: "El juego es fundamental para todas las culturas, en el niño en particular porque desarrolla un montón de cuestiones que tienen que ver con lo cognitivo, el razonamiento y el hecho de compartir con otros. Para los adultos también, y acá nos surgió la pregunta de porqué en todas las culturas es necesario el juego y no encontramos culturas que no lo tengan.

 

La idea surgió hace muchos años atrás cuando a su hijo mayor, que por aquel entonces tenía solo 6 años, le regalaron el juego Jaguar, perteneciente a la cultura sudamericana. "Nuestra idea en un comienzo era que los juegos llegaran a las escuelas, que los puedan compartir y conocer sobre estas culturas porque tienen que ver también con matemática, geometría y el pensamiento. Ahora por la situación no se puede y además no podíamos costearlo.Trabajamos con juegos que están basados en el sistema Montessori y Waldorf" contó Maxi.

 

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