Los intelectuales que apoyan a Cristina Kirchner escribieron una dura carta en contra de Alberto Fernández

Académicos y referentes de la cultura identificados con la Vicepresidenta publicaron un extenso escrito, en respuesta al comunicado que difundió la semana pasada el sector que responde al Presidente
Los intelectuales que apoyan a Cristina Kirchner escribieron una dura carta en contra de Alberto Fernández
Los intelectuales que apoyan a Cristina Kirchner escribieron una dura carta en contra de Alberto Fernández
martes 22 de marzo de 2022

Bajo el título “Unidad del campo popular: moderación o pueblo”, intelectuales, académicos y referentes de la cultura que se identifican con el kirchnerismo duro publicaron una carta con críticas a Alberto Fernández, en la que afirmaron que “la ‘Unidad’ del Frente de Todos ya se rompió en noviembre de 2021″ y que cuando “el mismo gobierno genera las expectativas y la defraudación de las expectativas, es el instante cruel donde la moderación se transforma en impotencia”.

El escrito llegó como respuesta al comunicado que la que la semana pasada dieron a conocer desde un sector que responde al Presidente -”La unidad del campo popular en tiempos difíciles”- y en el marco de las tensiones internas que el Frente de Todos viene atravesando, mucho más después del debate que se dio en el Congreso en relación a la renegociación de la deuda con el FMI.

Algunos de los firmantes fueron: Teresa Parodi, Eduardo Basualdo, Liliana Herrero, Roberto Salvarezza, Adrián Paenza, Cynthia García, Alberto Kornblihtt, Rita Cortese, Victoria Onetto, Carlos Rozanski, “Dady” Brieva, Artemio López, Daniel Tognetti, Roberto Caballero, “Mempo” Giardinelli, Andrea Varela, Marcelo Figueras, Araceli Bellota, Rubén Dri, María Pía López, Alejandro Kaufman, María Sondereguer, Sandra Russo y María Seoane.

“Bienvenido el intercambio de ideas y la explicitación de los posicionamientos y matices sobre cómo avanzar en la construcción del programa político, económico, cultural, social y latinoamericano. El debate público es una fortaleza de todo proyecto político nacional y popular. Nunca es una debilidad”, expresaron en uno de los primeros párrafos, a modo introductorio. Y sostuvieron que “la unidad no se mantiene porque se la nombre”, sino que “se mantiene si continúan activas las políticas que le dieron origen”, en alusión al reiterado pedido de “unidad” de parte del albertismo.

“La política gubernamental ha llegado a su punto más trágico: la preparación de escenarios de anuncios donde no se realizan anuncios. Es la práctica fallida de anticipar políticas que no se concretan: el mismo gobierno genera las expectativas y la defraudación de las expectativas. Es el instante cruel donde la moderación se transforma en impotencia. Deciden bajarle la intensidad a la política y, como efecto no deseado, suprimen a la política. Proponen ir despacio pero terminan inmóviles. Pretenden hablar suave pero se vuelven inaudibles. Todo lo que se presenta moderado termina siendo débil y sin capacidad transformadora. Es necesario recordarlo: los gobiernos no se evalúan por sus intenciones, sino por sus eficacias”, aseguraron posteriormente en uno de los fragmentos más duros de la carta, luego de que el Presidente anunciara que el viernes pasado comenzaba “la guerra contra la inflación”.

Asimismo, apuntaron: “Cuando se pretende hablarle a todos, se termina hablándole a nadie. Cuando se pretende no pelearse con nadie, se termina peleado con todos. Si no se está dispuesto a representar en forma primaria a la base política, se termina representando a nadie. El conflicto existe: no asumirlo, lejos de ampliar la sustentación, diluye a los que no lo protagonizan en la nada política”.

“El problema de la unidad se resuelve reponiendo el origen y el sujeto destinatario de la unidad. No se soluciona con una apelación a la reducción de la intensidad (es decir, a la moderación). El problema más importante no es de velocidad ni de magnitud: es de orientación de las políticas”, sentenciaron en la misma dirección, remarcando la diferencia, según su visión, entre “moderación” y “unidad”.

La carta de los intelectuales K respondió así a la solicitud de quienes respaldan la gestión de Alberto Fernández, quienes llamaron a aplacar los cruces internos y a mantener la unidad. De hecho, ayer el canciller Santiago Cafiero admitió que “ignorar que el Frente de Todos hoy atraviesa un momento político crítico sería necio”, tres días después de que la portavoz Gabriela Cerrutti confiara que Cristina Kirchner no le respondía los mensajes al Presidente.