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Aseguran que Alberto Fernández nombró a una peluquera que conoció por Facebook para un puesto en la central nuclear

Yolanda Araujo trabaja en Nucleoeléctrica, empresa de generación eléctrica que opera Atucha I y II. Fue designada por pedido del expresidente, a pesar de no tener antecedentes, y sigue en el cargo.
jueves 22 de agosto de 2024

En las últimas horas, el nombre de Alberto Fernández vuelve a ser tendencia. Esta vez se debe a una causa de una contratación que ha llamado la atención y que, según informó Clarín, sería irregular y se habría dado en Nucleoeléctrica Argentina S.A., la empresa estatal encargada de operar las centrales nucleares de Atucha I y II y Embalse.

Esta empresa es conocida por sus rigurosos procesos de selección y altos salarios. Para acceder a un empleo en la compañía, los candidatos deben presentar un CV altamente calificado, con antecedentes universitarios en áreas como ingeniería. Los sueldos iniciales, en este marco, alcanzan el millón de pesos mensuales.

Sin embargo, el caso de Valeria Yolanda Araujo ha generado controversia. Araujo, de 44 años y empleada en Nucleoeléctrica desde 2021, habría sido contratada sin cumplir con los requisitos estándar, según aseguran en Clarín.

Dicha persona habría sido nombrada a pedido del expresidente Alberto Fernández, Araujo no contaría con experiencia previa en el sector ni con una formación académica relacionada. A pesar de desempeñar tareas administrativas, recibe un sueldo de 2 millones de pesos mensuales, mucho mayor al piso salarial de la empresa.

Si bien fuentes de anterior gestión en la Casa Rosada aseguran que Fernández la conoció por Facebook, actualmente no tiene activas sus redes sociales, no se conocen fotos de ella ni aparece ninguna experiencia previa en otros trabajos. Solo figura el nombramiento que decidió el Poder Ejecutivo hace tres años, cuando en el medio de una serie de nombramientos técnicos en Nucleoeléctrica decidió incluir el expediente de Araujo, una comunicación formalmente conocida como IA N.º 172.

El alto perfil que mostró Araujo en sus primeras visitas a la central nuclear de Atucha causó sorpresa entre los operarios de la planta. "Es una mujer muy llamativa, que iba con botas bucaneras y minifalda y se la tuvo que advertir porque la vestimenta que se tiene que usar es el uniforme que provee la NASA", explica una fuente que trabaja dentro de la empresa.

Otra voz dentro de Nucleoeléctrica asegura que Araujo cumple funciones todos los días en el área de servicios en Atucha y que se viste con uniforme normal, con calzado cerrado y pantalón largo. "Hace tareas administrativas que puede haber en cualquier empresa que requiere tareas administrativas básicas. Bueno, eso hace Valeria. Y cumple el horario todos los días porque si no le cabe, es la misma que a cualquier empleado. Si no lo cumple, la sancionan como a cualquier empleado. Pero sí, sigue estando ahí", resume alguien que intenta explicar cómo es el trabajo cotidiano de Araujo.

Su nombramiento fue especial, asegura un funcionario con pasado en la gestión del albertismo. "La pidió Presidencia especialmente y se decidió contratarla. No es el único caso, pero sí uno muy recordado porque no cumplía con los requisitos para poder ingresar", destaca. Una constante de Alberto Fernández, dicen quienes trabajaban cerca de él, era llamar a funcionarios y pedirles que designen de manera directa en diferentes cargos a gente que conocía o que le recomendaban amigos en común.

Fuentes de la ex Casa Rosada recuerdan el contexto de ese nombramiento también. "Se la ingresó entre 2020 y 2021 por pedido especial de Alberto. Como era de Zárate, había pedido trabajar ahí y se hizo una gestión", comentan, a la distancia. Fernández constantemente hacía ese tipo de sugerencias a sus funcionarios: "Era alguien a la que conoció por redes sociales y después le consiguió laburo. Sabíamos que Alberto hacía estas cosas, pero estamos azorados, la verdad", sintetizan.

NASA es una de las compañías del Estado más importantes del sector energético, una de las pocas superavitarias, que factura alrededor de 800 millones de dólares por año gracias a las tarifas que cobra de la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa).

La empresa está ahora controlada por Santiago Caputo dentro de la gestión libertaria. Allí, acaba de ser designado al frente de la compañía Alberto Lamagna, mientras que en la vicepresidencia quedó quien era hasta ahora su presidente, Luis Fasanella.

Fuentes que conocen el sector sostienen que Nucleoeléctrica está "sobredimensionada" en su cantidad de empleados y que el plan libertario para reducir su estructura y darla en concesión a un privado podría incluir un achique de entre 500 y 1.000 personas.

Fuente: CLARÍN

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