OPINIÓN

Los empresarios sanjuaninos mueven las fichas

domingo 08 de septiembre de 2024

En la reciente historia de la provincia el empresario que ostenta el logro mayor en política, sin dudas es el exgobernador Jorge Alberto Escobar. En un segundo lugar se lo puede ubicar a Roberto Basualdo, el empresario que le peleó la gobernación a José Luis Gioja un par de veces, fue senador durante 18 años y es el padre político de quien manda hoy en la provincia, Marcelo Orrego. Luego de abandonar la Casa de Gobierno, Escobar fue diputado nacional cuatro años más y después se dedicó más que nada a sus empresas. La imagen de este exgobernador de los noventa no quedó muy alta después de su último día en la función pública, por diversos motivos que no vale la pena profundizar.

El caso de Basualdo es distinto. El senador mandato cumplido se retiró del Congreso con varios pedidos para que continuara en algún otro lugar, e imagen positiva para desgastar. Dijo hasta el hartazgo que prefería aconsejar que protagonizar, y así lo hizo. Por ejemplo, se lo vio activo en el último round entre el gobierno provincial y el peronismo, donde estuvo en disputa la rescisión del contrato para la construcción del dique El Tambolar. Según fuentes de ambos bandos, el empresario habló con el senador Segio Uñac para convencerlo de que sus diputados aprobasen el proyecto que había enviado Orrego a la Cámara de Diputados. El líder peronista puso varios reparos pero finalmente el oficialismo logró su objetivo. La negociación de Basualdo tuvo sus frutos.

Más acá en una imaginaria línea de tiempo, es muy probable que el mapa político de la provincia no sea el que es hoy sin la incursión del empresario y proveedor minero, Sergio Vallejos, quien puso plata y esfuerzo para que la Corte Suprema de Justicia de la Nación le prohibiera a Uñac volver a ser candidato a Gobernador. “¿Quién es Sergio Vallejos, la pieza clave en la suspensión de las elecciones en San Juan?”, tituló el prestigioso diario Perfil el 10 de mayo del año pasado, a poco de la suspensión de las elecciones en la provincia. Como Perfil, hubo titulares similares en varios medios, más grandes y más chicos que el de Jorge Fontevecchia. Vallejos no lo va admitir ahora pero todo indica, y así lo creen en los contubernios de la política, que intentará convertirse en candidato a diputado nacional el año que viene. Asegura tener el nivel de conocimiento y los contactos nacionales para hacerlo. No se lleva con José Peluc, pero se siente cómodo en la confrontación, es su terreno. Alguien dijo en una mesa de café esta semana que Vallejos podría convertirse en un paladín judicial y reclamar cambios que el oficialismo prometió en campaña, como limitar los mandatos del Gobernador. Todos están de acuerdo en eso, aunque nadie empuja un proyecto. Que ninguno se sorprenda si Vallejos empieza a reclamar cumplir con la campaña. La idea, parece, le gusta. Veremos.

Otro que logró éxito fue el empresario Sergio Miodowsky, intendente de Rivadavia. De la mano del vicegobernador Fabián Martín llegó al peldaño anterior a la Gobernación de San Juan. Dicen que sigue manejando él mismo su negocio, con el municipio a cuestas. No hay que olvidar que Gobernador y Vicegobernador vienen del municipalismo, de gestiones exitosas, lo mismo que Uñac. Es decir, en términos simples y con poco análisis, casi se puede decir que los sanjuaninos prefieren un buen intendente como gobernador. Desde 2015 que eligen a uno de ellos. ¿Lo verá así Miodowsky?

En las deliberaciones políticas por la sanción nacional y la adhesión local del Régimen de Incentivo para las Grandes Inversiones (RIGI) se los vio muy activos a los miembros de la Mesa de la Productividad, un aquelarre que reúne a las principales cámaras patronales de la provincia. La crème de la crème de los empresarios, se puede resumir. Los ejecutivos le exigieron al peronismo que facilite los votos para todo. Argumentan, convencidos, de que el RIGI es la Panacea, aunque ninguno responde cómo y quién le exigirá al líder mundial en extracción de minerales, que ahora domina Josemaría, que el 20 por ciento (que ya es bajo) de los contratos queden en San Juan. En la ley nacional y en la adhesión local eso no está. La ley habla del país, no de la provincia. Más allá de ese ¿insignificante? detalle, lo que queda flotando es el decisivo e inapelable apoyo político que le dieron a Javier Milei y, por Ley de Newton, al gobernador Orrego. Nunca antes asumieron posiciones tan tajantes. Comunicados antes de la votación en el Congreso, después, y la misma estrategia en la Legislatura sanjuanina. Muy movedizos. Llamativo.

Es probable que la irrupción política de un outsider como Javier Milei haya envalentonado a muchos hombres de negocios. Ahí lo tienen por ejemplo a Dino Minozzi, cuya experiencia política se resume a una colaboración en el Concejo Deliberante de la Capital hace muchos años para el desaparecido MID. Ahora quiere postularse a lo que pueda. Ojo, que la descripción no se confunda en crítica. Minozzi, Vallejos, y muchos otros pueden postular para lo que quieran, para eso muchos defienden la democracia desde hace años.

En las últimas semanas hubo reuniones entre empresarios sanjuaninos de muy alto vuelo que están a punto de decidir avanzar en política. Algunos de ellos ya lo hicieron. Un nombre que saltó en ese grupo es el de Miodowsky. Dicen que sabe lo que es “patear” la calle y quieren que se decida a enfrentar la patriada. No es el único, hay otro que no está en el país hoy y que probablemente cuando vuelva (cuando sea) y tome la decisión que muchos otros quieren que tome, la de lanzarse a la carrera política. Veremos.

¿Será el momento? La política mundial indica que sí. No es Argentina el único lugar donde empresarios o gente ajena a la política terminan en lugares de relevancia. Todo dependerá de cómo gobierne Milei. Por ahora el libertario sigue teniendo apoyo popular, a pesar de los problemas económicos y sus desvaríos en redes y medios de comunicación masivos. También es cierto que el resto de la política parece hacerle un favor a Milei. Cristina Fernández reapareció y recogió más críticas que elogios, alrededor de Milei no sobra la cordura ni el decoro. Mucho menos en la oposición. Es decir, los planetas se van alineando cada vez más para que la gente piense que si bien Milei hambrea, el resto es sencillamente impresentable.
Es un momento distinto que puede servir para aquéllos que nunca llegaron.

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