Jorge fue ingresado en junio al Hospital Italiano y allí permaneció durante tres meses hasta que el 11 de septiembre fue trasladado al centro de neurorehabilitación Santa Catalina, en el barrio de San Cristóbal.
Pero apenas una semana más tarde, el 18 de ese mismo mes, debió ser llevado otra vez al Hospital Italiano por una infección y un cuadro de neumonía y fiebre.
Mientras que el 24 de septiembre, Jorge pasó nuevamente de la terapia intensiva del Italiano a la clínica Santa Catalina.
Allí fue cuando estalló el fuerte enfrentamiento entre las hijas del periodista, Bárbara y Lola, y su mujer, Elba. Con duras acusaciones cruzadas entre ellas.
Mientras el periodista aún continuaba internado en la clínica Santa Catalina, sus hijas Bárbara y Lola Lanata denunciaron a Elba Marcovecchio por hurtar "elementos de gran valor y dinero en efectivo" pertenecientes a su padre.
La dura acusación fue presentada a fines de septiembre ante la Justicia de Familia. Las hijas de Lanata aseguraron que la conducta de Marcovecchio afectó la salud y el patrimonio de su padre.
Una semana más tarde, Elba rompió el silencio y en móvil televisivo se defendió de la denuncia: "La verdad que es muy triste atravesar todo esto, para Jorge principalmente, para mí, para mis chicos, que son chiquitos...".
En medio de estas idas y vueltas, la hija menor del periodista, Lola, utilizó su cuenta de Instagram para publicar unas sentidas palabras escritas por Mía Garber sobre los pensamientos oscuros que pueden llevar a querer quitarse la vida.
El preocupante mensaje de la hija de Jorge Lanata. Foto: Instagram
"Para todas las personas que se sienten poco acompañadas, no están solas", escribió la joven y acompañó el mensaje con la línea de prevención del suicidio de Argentina (011-5275-1135).
Finalmente, la abogada y esposa de Jorge presentó en la Justicia un escrito de 105 páginas con imágenes, audios y chats en el que asegura que las hijas del periodista no son capaces de administrar los bienes y ser cuidadoras de su padre.
Fuente: CLARÍN