Fiesta en Concepción

Hace pie: un San Martín más rápido y decidido logró la efectividad que buscaba y con justicia ganó su primer partido

El Verdinegro venció 3-1 a Belgrano de Córdoba en el Hilario Sánchez. El equipo mostró su mejor versión en el Torneo Apertura de la Liga Profesional, y Antuña reconoció que para el cuerpo técnico la victoria tiene un valor especial.

Raúl Antuña reconoció en conferencia de prensa que para el cuerpo técnico “había mucho en juego” este viernes y que “los resultados son los que mandan”. Pero en el 3-1 sobre Belgrano de Córdoba, San Martín no solo consiguió el triunfo que se le había negado durante siete fechas. El famoso funcionamiento y la velocidad de Primera División aparecieron de golpe.

El Verdinegro mereció ganar y, aunque no fue arrolladoramente superior a los dirigidos por Ricardo Zielinski, fue un equipo que, por primera vez en este Torneo Apertura, se lo vio convencido de buscar el partido.

Casi desde el inicio del encuentro a los de Concepción se los vio tratando de tomar el timón del partido. Esta vez la búsqueda no fue la de romper el circuito de juego ajeno, sino que hubo una clara intención de marcar el ritmo del partido. Así, a la línea de cuatro en el fondo ya probada ante River, ahora se le soltaron mucho más los laterales (el esquema fue 4-4-2). Tanto Dante Álvarez (una de las figuras del pleito) y Alejandro Molina fueron claves en el andamiaje de un Verdinegro que estuvo mucho más rápido con la pelota que en los choques precedentes.

Por izquierda, en el primer tiempo se juntaron Sebastián Jaurena, Marco Iacobellis y Juan Cavallaro y complicaron al fondo de un Pirata que tiene mucho oficio.

 

Otra dinámica  

Cuando el visitante intentaba incomodar con Nicolás “Uvita” Fernández y el “Chino” Lucas Zelarayán (refuerzo de jerarquía) y sus movedizas incursiones en el área verdinegra, el local respondía con los centros de Álvarez que propiciaban las apariciones de Tomás Fernández por derecha.

Uvita avisó en el inicio y un Matías Borgogno cada vez más asentado en Primera la tiró por arriba del travesaño. Ahí nomás, el Fernández de Concepción asustó al arquero Juan Espínola llegando por el segundo palo.

Cavallaro ayudó a Federico Anselmo, inclusive cruzándose de carril, para aportar en la presión alta en la salida del Pirata. El visitante empezó a estar incómodo en su búsqueda por hilvanar los toques cortos para llegar a sus habilidosos atacantes. Un equipo que mostró un despliegue distinto a las apuestas características del “Ruso” Zielinski tantas veces tildadas de “fútbol amarrete”.

San Martín, más pragmático, trataba de resolver con pases más largos y dejar atrás lo que tanto se le había criticado en las últimas fechas: la escasez de remates al arco. Entonces Iacobellis, muy activo intentando ser la manija del equipo del “Purruco”, se fue cerrando de izquierda a derecha y sacó un disparo que pasó muy cerca del palo izquierdo de Espínola.

Ante algunas imprecisiones en el avance de Belgrano, el Verdinegro se hizo más protagonista del partido y se adelantó en el terreno de juego. Aunque por momentos quedaba mal parado en el contragolpe y Álvarez se tenía que multiplicar para cubrir los huecos que quedaban en la defensa, llegando también a cruzarse al carril derecho.

Pasando la mitad de esa primera etapa, San Martín no bajaba la intensidad y continuaba con su partido físico. Ahí llegó el grito ahogado de gol después de que el zaguero Hernán Lopes quedó solo, la tocó hacia la red, pero le anularon la jugada por offside.

Más tarde, Tomás Fernández no encontró pase en el ingreso al área rival y se mandó gambeteando hasta la línea de meta poniendo en apuros a la defensa pirata.

El cierre de ese tiempo fue con Lautaro Grillo cabeceando apenas por arriba del arco de Borgogno.

 

Llegó la efectividad

 

Para la segunda etapa, un Antuña con poco margen de error para validar su continuidad como timonel de un barco que enfrentaba algunas tormentas externas, mandó a la cancha al “Pulpo” Sebastián González y sentó en el banco a Cavallaro. Fue, quizás, el acierto que le terminó de dar el aire necesario al DT para seguir trabajando en su proyecto de Primera. Apenas ingresado, el 10 avisó con un remate desde afuera del área que se fue al córner tras un rebote.

Pero en una distracción en el medio, el Verdinegro perdió las marcas y en dos toques Belgrano se puso en ventaja con la calidad de sus mejores jugadores. Abrieron para Zelarayán, que corrió muy libre por la izquierda y tuvo tiempo para servirle, casi a ras del piso, al primer palo el gol a Uvita Fernández que no titubeó ante la salida de Borgogno.

La noche pareció oscurecerse de golpe en Concepción. Los hinchas empezaron a cantar sus exigencias a los jugadores verdinegros y solo faltaba ver la respuesta que tenía el equipo ante la frustración.

Con mucho amor propio y manteniendo la intensidad que había mostrado desde el inicio del partido, San Martín llegó rápidamente a la paridad tras un centro desde la izquierda que fue bajado cerca del punto del penal y Tomás Fernández sacó un remate por abajo que se metió entre el arquero visitante y su palo derecho.

Con la misma actitud con la que salieron a la cancha este viernes y, aprovechando el envión anímico por el gol, los dirigidos por Antuña trataron de llevarse por delante a su rival en un momento clave del partido. Fue así que tras una buena aparición de Álvarez, que metió un centro pasado desde la izquierda, le colocaron un preciso pase a Iacobellis y el volante facturó prácticamente con un penal en movimiento.

A partir de ahí cambió la atmósfera en Concepción. Algunos hinchas que hacía pocos minutos estaban enojados con los jugadores explotaron eufóricos por la merecida remontada. San Martín se dio cuenta de que lo podía ganar y los futbolistas se mostraron enteros pese al desgaste físico que traían desde el primer tiempo.

El Pirata, obligado a emparejar, trató de ir arriba con sus habituales armas y el local por momentos esperó para salir de contra. El Chino Zelarayán probó desde 30 metros y la pelota se fue al córner.

En San Martín ya había ingresado Ayrton Portillo (por Jaurena), que cabeceó un centro del Pulpito y la pelota pasó cerca del arco. También entró Nicolás Watson por Fernández.

 

La garra del final

 

Belgrano empezó a llegar con algunos pelotazos pero también con las peligrosas intervenciones de Zelarayán que también intentaba herir recostándose hacia la derecha. En ese contexto, tras un tiro libre Borgogno voló espectacularmente para sacar un cabezazo que tenía destino de red.

A los defensores del Verdinegro les faltaban piernas para rechazar los desordenados ataques piratas. El experimentado Franco Jara también empezó a complicar a la última línea local y en un descuido de sus marcadores sacó un tacazo en el primer palo que provocó que Borgogno se volviera a lucir.

Antuña, que había cambiado a Anselmo por Federico González, sacó también a Iacobellis y puso a Luciano Recalde en la zaga, para defender con tres centrales y cerrar el partido.

Quizás por ese nerviosismo de tratar de terminar el pleito, con el tiempo cumplido San Martín marcó mal y la pelota fue hacia Borgogno, que estaba obligado a jugar con el pie. Al arquero le quedó demasiado corto su rechazo y más de uno casi se infarta en las tribunas.

Pero iba a quedar una para el mago, el mimado de la gente en Concepción. El Verdinegro se iba en busca del tercero y al Pirata no le quedó otra que hacer falta. En tiempo adicionado, el Pulpito González acarició el balón en un exquisito tiro libre cercano al vértice izquierdo del área grande visitante e hizo explotar al Hilario Sánchez con su golazo. La gente terminó entonando su apodo.

Después de haber marcado un solo gol en siete partidos, San Martín hizo tres en poco más de 90 minutos para ganar su primer encuentro en su regreso a Primera División, en la octava fecha. Verdinegro el ocho para un Antuña que, algo molesto por algunas especulaciones que hubo sobre su futuro durante la semana, reconoció sin embargo que para el cuerpo técnico este triunfo tiene un valor especial.

En la noche del viernes, más allá de la victoria, los de Concepción por primera vez parecieron hacer finalmente pie en la dinámica de juego que impone la Liga Profesional. ¿Empieza otro torneo para San Martín?

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