CASO RESONANTE

Juicio al policía federal acusado de encañonar a dos nenas: sigue la ronda de testigos y el veredicto se dará la próxima semana

Continúan las audiencias durante el proceso contra Juan Ramón Aballay, por el hecho que se investiga ocurrido en agosto del año pasado en Chimbas.
En el banquillo. Juan Ramón Aballay, de 51 años, en el centro de la imagen, durante la audiencia de hoy en el juicio en su contra.
En el banquillo. Juan Ramón Aballay, de 51 años, en el centro de la imagen, durante la audiencia de hoy en el juicio en su contra.
miércoles 26 de marzo de 2025

Esta jornada continúa la declaración de testigos en el juicio oral contra Juan Ramón Aballay, el policía federal de 51 años acusado de amenazar y apuntar con un arma de fuego a dos nenas, y a un vecino, identificado como Carlos Ares.

El policía federal está siendo juzgado por violación de domicilio y amenazas coactivas agravadas por el uso de arma de fuego en perjuicio de Carlos Daniel Ares, más violación de domicilio y coacción agravadas, por el uso de arma de fuego en perjuicio de las menores.

Durante el martes comenzó el juicio, que lo tiene a Aballay por el momento en libertad luego de haber recuperado su libertad el 14 de agosto pasado, tres días después de conocerse el caso y su detención.

En la primera jornada del caso, se hizo foco en escuchar las partes, la grabación de las nenas de 13 y 8 años de edad en la Cámara Gesell. Ambas entrevistas son claves para contextualizar y determinar que ocurrió aquel 11 de agosto del año pasado en una vivienda de Chimbas.

A su vez, el juicio sigue con la declaración de una de las doctoras que atendió a las menores luego del episodio de supuestas amenazas por parte de Aballay. Según la fiscal del caso, Daniela Pringles, Aballay está acusado de ingresar a dos domicilios por la fuerza. En el primero, amenazar a con un arma a Ares y en el segundo, de agarrar a la mayor de las nenas, de ponerle un arma de fuego en la cabeza y decirle, "si no me decís dónde está (por el padre) te voy a meter un tiro". Según la acusación de fiscalía, luego le puso el arma sobre la cintura y la paseó por toda la casa buscando al padre, que no estaba en ese lugar.

En su momento, a Aballay lo atrapó la Policía de la Provincia en el lugar. Y le secuestraron el arma de fuego que llevaba, una pistola que es exclusiva para los miembros de la PFA, que estaba cargada, lista para disparar con el cargador lleno de balas. En el bolsillo llevaba otro cargador con proyectiles.

Mientras que, el juez en este caso es Matías Parrón, quien se espera que dicte su veredicto en el comienzo de la próxima semana, luego de las audiencias que restan entre hoy y mañana.

Temas de esta nota