ANÁLISIS

Un papelón de espaldas a la gente: San Martín cerró el torneo como el peor equipo de la LPF en medio del “que se vayan todos”

La dura derrota ante Aldosivi abrió la puerta a cambios urgentes. La mayoría de los jugadores se fueron sin saludar a los hinchas y hablar con la prensa. Miadosqui reconoció tarde que se equivocaron en algunas contrataciones.

San Martín es el peor equipo de la Liga Profesional de Fútbol y eso no es una mera valoración. Hay una realidad que nadie puede negar y es la que entregan los rendimientos, los resultados, los puntos y el lugar en cada tabla.

En rojo con el promedio (0,562) y al fondo de las posiciones generales con nueve unidades (el que menos sumó entre las dos zonas), este domingo el Verdinegro fue goleado 3-0 por Aldosivi de Mar del Plata. Y los humores terminaron por caldearse en Concepción.

Lejos de alguna autocrítica o de ponerle la cara al momento, los jugadores tuvieron un comportamiento llamativo.

Sin saludar

Cuando Matías Borgogno fue en el segundo tiempo hacia el arco que da a la Popular Norte muchos hinchas lo recibieron con aplausos. Pero de parte del capitán no hubo ni una mueca de agradecimiento. Más tarde, y tras un picante segundo tiempo en el que hubo expulsiones y goles contra la valla local, titulares y suplentes se juntaron en el medio de la cancha. Pero esta vez, antes de irse a las duchas, no se vio el característico saludo a la gente.

Quizás la frustración le ganó al razonamiento. Pero ni aún sabiendo que están en deuda, con los socios que pagan con esfuerzo su cuota o los que abonan el costo de la entrada para alentarlos, los futbolistas prefirieron irse sin mirar a los hinchas. A la salida del vestuario pasaron lejos de la prensa y apurados, evitando hablar sobre el mal partido que habían hecho. Tampoco se dio el diálogo habitual de los periodistas con el DT Leandro Romagnoli. Ellos saben que, en este caso, no hablar con la prensa significa una negativa a comunicarse con los espectadores, porque los medios son solo un vehículo entre esas partes.

El único que humildemente contestó algunas breves preguntas fue Dante Álvarez. Mientras que el capitán esta vez decidió no ser la voz del grupo en un momento muy duro para el plantel, tal vez no queriendo opinar en caliente.

Irresponsabilidad

San Martín redondeó el peor primer semestre tras un ascenso a Primera (entre los cuatro que acumula). Cuando el Tiburón hizo el segundo gol, desde la popular bajó el “que se vayan todos” y antes ya habían sonado los clásicos cánticos con los que los hinchas les piden a los jugadores un poco más de actitud.

Cuando el Verdinegro goleó 6-1 a Boca, el diario Olé tituló “Equipo de papelón”, por el magro rendimiento del Xeneize. Ahora el término le cabe a un tibio San Martín que este 

domingo le agregó, encima, las malas decisiones de dos jugadores que dejaron un equipo diezmado en un contexto en el que el fantasma del descenso empezó a crecer demasiado pronto.

Marco Iacobellis, de aceptable primer tiempo, en el segundo se tiró a la “pileta” buscando forzar un penal, sin acordarse de que ya tenía amarilla: terminó expulsado por doble amonestación. Más tarde, el Verdinegro perdió totalmente el control del encuentro cuando se quedó con nueve jugadores por la impericia de Tomás Lecanda. El exRiver cruzó muy fuerte a un rival en el círculo central y fue amonestado. Allí perdió la compostura y se excedió en la protesta, ante un árbitro que es conocido por su facilidad para repeler con dureza los cuestionamientos a su labor. Y pasó nomás: Fernando Espinoza lo castigó con la roja directa.

A partir de ahí el Verdinegro quedó sumido en una nebulosa: entre las urgencias recurrentes por la escasez de triunfos, las necesidades habituales por la poca producción ofensiva, los errores nuevos y el enojo de un público que perdió la paciencia.

Mal partido

Por deficiencias futbolísticas, más que por falta de actitud, los de Concepción no supieron aprovechar el jugador de más que tuvieron desde los 19 minutos del complemento tras la expulsión de Tobías Leiva en Aldosivi.

El equipo del “Pipi” buscaba, con pocas ideas, el empate desde que Ayrton Preciado marcó un golazo de tiro libre a los 38 del primer tiempo.

En esa parte inicial del encuentro el anfitrión había sido un poco más que el visitante, con algunas llegadas por el sector izquierdo. Aunque fue coherente con la escasa producción y la falta de profundidad que mantuvo durante todo el Torneo Apertura.

En la segunda etapa San Martín empujó y tuvo algunas chances, dejando en claro que los problemas de definición persistían. Romagnoli movió el banco, pero tampoco le encontró la vuelta al partido: había comenzado con un 4-4-2  y cambió el esquema a un 3-4-3 mientras tuvo a los 11 en cancha.

El DT había salido con Borgogno; Alejandro Molina, Esteban Burgos, Lecanda, Álvarez; Ayrton Portillo, Diego González, Nicolás Watson, Sebastián Jaurena; Iacobellis y Franco Toloza. Después dejó a Lucas Diarte, Lecanda y Molina atrás; en el medio se quedaron Iacobellis, Watson, Sebastián González y Jonathan Menéndez; mientras que Juan Cavallaro, Federico González y Toloza eran los atacantes.

Hinchas y jugadores gritaron un gol de Menéndez que fue anulado por el VAR. A los 38 minutos del complemento expulsaron a Iacobellis y a los 43 a Lecanda. El partido dio un vuelco y Espinoza le agregó 10 minutos de prórroga.

Apremiados por el tiempo, casi todos los jugadores de San Martín se fueron arriba y atrás solo quedó Watson. El notable espacio para contragolpear fue aprovechado a los 51 y a los 54 minutos por Elías Torres, quien sometió a Borgogno y liquidó el partido.                   

Nuevo plantel

De todos los jugadores que el club incorporó para afrontar esta temporada, no sobresalió ninguno. A eso se le suma que no son pocos los futbolistas que obtuvieron el ascenso en 2024 y no logran adaptarse o tener continuidad en la máxima categoría.

Algunas semanas atrás, el Pipi ya había deslizado que hablaba con el presidente Jorge Miadosqui para remozar el plantel hacia el segundo semestre. El equipo necesita con urgencia refuerzos de jerarquía, porque (para no perder la categoría) será una obligación quedar entre los primeros puestos en el próximo torneo.

Este domingo, previo al partido, Miadosqui admitió en Radio Santa Cecilia que contrataron “jugadores muy rápido” por la cercanía de la competencia tras el ascenso. El dirigente reconoció tarde que es probable que se hayan “equivocado en la elección –de jugadores- en algunos puestos”.

Aquel error estructural en el armado del plantel hoy tiene un saldo muy negativo: de 16 partidos, el Verdinegro solo ganó dos (ante Belgrano y Godoy Cruz) y empató tres. Es decir, que sacó nueve puntos de 48 posibles y solo pudo hacer cinco goles.

La derrota ante el Tiburón no fue una más: era un partido de “seis puntos” por la pelea de abajo, que seguramente dejó algunos “heridos” y otros que ya deben ser considerados “fuera de combate”. ¿Habrá sido la última vez de varios de estos futbolistas? El golpe de timón debe ser inminente, porque ahora el margen de error será mínimo. 

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