OPINIÓN

Cuyo Minero y Canal 8, mendocinos: el notorio interés por los negocios de la minería

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sábado 10 de mayo de 2025

“Hagamos vino, hagamos cobre y cuidemos el agua“, fue la frase que varios medios destacaron del discurso de apertura de sesiones del gobernador mendocino Alfredo Cornejo, el 1 de mayo pasado. El mandatario habló sentado frente a un pupitre donde había una botella de vino y una copa con algo de agua. Incluso, en un momento de su minucioso show, exhibió en alto una roca que contiene (se supone) cobre, en un tajante intento por sellar en la retina de los mendocinos que producir minería metalífera no choca con el desarrollo de la vitivinicultura ni la salubridad del agua. Más allá de la detallada puesta en escena, lo cierto es que Cornejo viene empujando el carro minero en Mendoza desde su primera gestión al frente de esa provincia, entre 2015 y 2019, y ahora con mayor fuerza. Con este antecedente, hizo ruido esta semana la aparición del suplemento Cuyo Minero, editado y publicado desde hace décadas por Diario de Cuyo de San Juan, ahora en el mendocino Diario Los Andes. Si bien la publicación puede corresponder a que ya se cerraron las conocidas negociaciones para que el mismo grupo empresario que adquirió el año pasado Los Andes se quede también con el diario sanjuanino, hilando un poco más fino se puede sospechar de una maniobra algo más invasiva. Muchos juran que los citados empresarios tienen excelentes migas con Cornejo. Para completar la paranoia, no hay que olvidar que José Luis Manzano, o el poderoso “señor del litio”, puso un socio en Canal 8 hace algunos meses con la idea de copar la parada de la minería sanjuanina. Es al menos llamativo que poderosos de Mendoza se fijen en los dos medios más tradicionales de la provincia, y que, casualmente o no, los inversores tengan lazos con la minería.

Hace un par de meses el diario sanjuanino Tiempo de San Juan sorprendió al publicar una casi cerrada venta de Diario de Cuyo al mismo grupo empresario que el año pasado adquirió Los Andes. Según el sitio Mendoza Post, el tradicional matutino de Mendoza quedó a cargo de conglomerado empresarial compuesto por el Grupo Broda (Joaquín Barbera, quien asumirá la presidencia de la sociedad editora de Los Andes), Transportes Andesmar (Mauricio Badaloni y otros de la misma familia), el Grupo LTN (Gustavo y Ariel Bernardi), Da Fré Obras Civiles (Fernando Da Fré), Familia Giuffré, Sur France y la empresa Halpern (firma que se dedica al riego y es liderada por Sebastián Halpern). Lo que no se sabe en San Juan es si todos ellos o una parte son los que están a punto de anunciar la compra del Cuyo. En los pasillos del diario sanjuanino la noticia publicada por Tiempo cayó como balde de agua fría. Si bien más o menos se sabía hacía un par de años que la familia Montes, propietaria del diario de la palometa, intentaba desprenderse del medio, nunca hubo una comunicación formal a los empleados, que se manejaban más que nada con rumores callejeros. Hoy casi todos están convencidos de que ya son empleados de los mendocinos.

Lo que se sabe es poco: hubo ya algunas reuniones con algunas áreas clave del diario, como Redacción, Comercial y Sistemas. Hay rumores de que se van a incorporar muchas personas y que pretenden, los nuevos dueños, encarar una redacción multimedia con tecnología de punta y muy poblada. También se sospecha que, por ejemplo Virgina Montes, una de las hijas de Francisco Baltazar, actual director del medio, y encargada de Sistemas del diario, podría quedarse como empleada; pero todos son rumores sin confirmación y producidos por los mismos empleados, muchos de ellos con décadas de experiencia que esperan ansiosos saber si van a poder jubilarse o no en el mismo lugar.

También se conoce que la operación sería de unos pocos millones de dólares, que no incluye la parte que los Montes tienen en LV5, ni el edificio de la calle Mendoza donde funciona Comercial y Redacción. Tampoco comprarían los mendocinos la megaestructura que habitan Sarmiento y FM Líder, en la misma calle Mendoza, pero casi llegando a avenida Córdoba. La negociación, según un par de fuentes interesadas, involucra la planta impresora, la máquina impresora, y la marca. Es decir, el “Cuyo menduco” deberá mudarse para seguir funcionando. El acuerdo tampoco contendría la bodega Casa Montes, propiedad de la misma familia. Pero todo en potencial, nada que pueda afirmarse aún.

El domingo pasado apareció en Los Andes el suplemento “Cuyo Minero”, la marca editorial que la familia Montes impulsó en San Juan desde el arranque de la minería metalífera. La publicación cayó muy mal entre algunos empleados, y llamó la atención en el sector minero. El suplemento incluye una entrevista al gobernador Marcelo Orrego y otra a su par de Mendoza, Cornejo. Los empleados vieron al Cuyo Minero mendocino como una confirmación de que la operación ya se concretó, aunque no haya anuncio oficial todavía.

Los nuevos propietarios de Los Andes, y probablemente del Cuyo, quizás vieron en la minería el motor para meterse en el diario papel más grande y antiguo de San Juan. Es difícil pensar que los dueños de una empresa de colectivos, una constructora, y alguien que se dedica al riego agrícola piensen en invertir semejante cantidad de plata en un medio de comunicación, por grande que sea, y más en una provincia donde los medios casi no tienen ingresos privados; además de que es un sector que está en crisis. Es decir, quien gastaría millones de dólares en una empresa editorial con deudas y con muchos empleados, si no es por interés político, para impulsar o bajar tal o cual candidato; o para usar el medio como pie para otro fin.

Pero hay otro antecedente un poco más antiguo. El tradicional Canal 8 fue comprado hace mucho tiempo por los Vila (América), empresa nacional de raíz mendocina. Hace unos meses José Luis Manzano puso un representante suyo en San Juan con el mismo aparente interés de los dueños de Los Andes: la minería. Es más, la línea que bajó a un par de subalternos fue esa. Ya hay movimientos en ese sentido. Arrancaron por la exploración, pero van por todo lo que puedan captar. Manzano negocia fuerte. Tenerlo cerca implica al menos un riesgo.

Para empresarios del sector minero de San Juan no es nuevo tener que pelear con grandes firmas de Mendoza los contratos locales. Incluso varios de ellos han denunciado que hay empresarios que, por locales, se hacen de los contratos, pero luego todo lo traen de Mendoza. Como ya se sabe, está cerca que la mina Hualilán empiece a producir metales en la estructura que montó Casposo, que está en Calingasta. Hay quienes afirman, sin miedo, que la mayoría de los convenios que genere esa mina se los quedará Mendoza, por la facilidad de llegar a esa provincia gracias a la ruta que une Barreal con Uspallata y, quizás, mejores precios y facilidades. Es más, ayer alguien dijo: “en todos los departamentos mineros están preocupados porque se profundice la llegada de proveedores mendocinos”. No es solo Calingasta, parece.

En este contexto, sobresalió el acto que montó el Gobierno de San Juan en Veladero para el Día de la Minería. Casi se obligó a todos los vinculados al negocio a estar en la mina. Juntaron más de 80 personas entre funcionarios, intendentes y representantes de las empresas más grandes con inversiones en la provincia. El gobernador Marcelo Orrego buscó evidentemente llamar la atención con ese acto. No hubo anuncios, solamente foto, video, redes sociales y exposición mediática. ¿Será que Orrego ve una amenaza mendocina a la marca San Juan Minero y por eso intentó llamar la atención?

Si el mandatario provincial reaccionó, es entendible y hasta plausible. Si no la vio, es probable que deba hacerlo, ya que se nota que los mendocinos, quizás con el apoyo del gobernador Cornejo, están con el cuchillo entre los dientes para quedarse con contratos que deberían ser para empresarios locales. Y hay un tema que merece mayor despunte aún y que puede ser para algunas otras palabras: los dos medios más tradicionales de la provincia serán (o ya son) manejados por intereses de mendocinos, esos mismos que muchos años nos consideraron “el patio trasero”. En minería, al menos, San Juan convirtió a Mendoza en su “patio trasero”. Habrá que abrir los ojos para evitar que los mendocinos se nos metan en la cabeza con discursos que, al final, solo les convendrá a ellos. Y no solamente en minería. Lógica pura.