JORNADA ESPECIAL

Puro amor: cuando la paternidad se vive desde la diversidad y trasciende mandatos sociales

Mario Barboza vive junto a su pareja, Gabriel Costela, y sus dos hijos Luciano y Lourdes. Su historia es una muestra de cariño en una familia que basa su relación en la libertad y la aceptación del otro.

La paternidad, que celebra su día este domingo, puede vivirse de distintas maneras y, gracias a los avances legales y culturales en materia de género, la diversidad se manifiesta con mayor aceptación en la sociedad y sin tantos prejuicios como en otras épocas. Mario Barboza vive con su pareja actual, Gabriel Costela, y los hijos del primero, Luciano y Lourdes, formando una familia  ensamblada en la que predomina el amor y la convivencia, antepuesta a cualquier mandato social. 

Mario, de 43 años, reveló a 0264 Noticias que descubrió su sexualidad a los 35, algo que no imaginaba para entonces. Antes, específicamente a los 25 años, se había casado con una mujer con la que tuvo dos hijos: Luciano y Lourdes. Cuando se separó, empezó una búsqueda introspectiva que lo llevó a encontrar su verdadero sentir: “No estaba en mi cabeza, solamente me surgió una curiosidad y me di cuenta de que esto era yo”, sentenció.

Mario y Gabriel, junto a los hijos del primero: Lourdes y Luciano. 

Detalló que muchas veces la gente hacía gestos de admiración porque estaba saliendo con un hombre y no lo podían creer, pero nunca se dejó llevar por esas cuestiones. “Conozco personas que se rigen por los mandatos sociales y padecen mucho su condición sexual y su sentir”, describió.

Hace diez años conoció a su actual pareja, Gabriel, con quien se casó y viven juntos desde hace aproximadamente nueve años. En un momento, Mario pensó en las repercusiones que podía tener en su familia, el hecho de que supieran que era homosexual, pero al final solo eran prejuicios. El amor terminó siendo más fuerte. “No sé si me demoré por eso en comentarles, por las dudas de que hubiera una negativa de ellos y ese tipo de cosas. Me acuerdo que fue una discusión en el almuerzo, estábamos discutiendo por temas de adolescentes. Imagínate, ya me tenían harto de que no ayudaban y ese tipo de cosas. Ahí, no sé cómo fue, enganché la conversación sobre mi orientación sexual y la respuesta fue “bueno”. Me había hecho un montón de problemas para tener esa respuesta”, explicó. Cuando Mario les contó a sus hijos que estaba en pareja con un hombre, Luciano tenía 12 años y Lourdes 10.

“No tenían una perspectiva sobre la diversidad y tampoco era una situación que tuvieran que superar. A lo mejor son estas generaciones, que no han naturalizado los mandatos sociales. Ellos viven la vida tranquilamente”, continuó Mario.

Sin embargo, aclaró que su experiencia no se puede generalizar porque hay familias diversas que padecen problemas con familiares o viven en un entorno hostil que les impide tener una vida plena. En este sentido, integra parte de 'Familias Diversas en San Juan', e indicó que existe una propuesta realizada desde organizaciones sociales para que se instaure el 'Día de la Familia', porque representaría a niños que forman parte de ámbitos diversos. “Algunas familias no tienen contención y, cuando son niños más chicos, con dos mamás o con dos papás, ¿qué hacemos con el Día del Padre o el Día de la Madre? Había una iniciativa en poner un 'Día de la Familia' en vez del 'Día de la Madre o el Padre', para ver la manera de contener ese tipo de situaciones”, indicó.

Mario junto a sus hijos. Vive una paternidad diversa basada en el amor. 

Actualmente, Mario reside en su casa en Villa Estornell, en el departamento Rawson, con Gabriel y sus hijos. Ellos se fueron a vivir con él cuando iban al secundario debido a que el colegio les quedaba cerca y así no tenían inconvenientes para trasladarse. Mario trabaja en una empresa de colectivos de larga distancia y Gabriel es parapsicólogo. En tanto, Lourdes tiene 18 años y es modelo, trabaja en un kiosco y estudia auxiliar en bioquímica, mientras que Luciano, de 21 años, es barbero. Mario disfruta cada día que vive junto a ellos, aunque ahora, al ser jóvenes, no le siguen tanto las iniciativas como antes, cuando iban al cine o realizaban viajes. 

La historia de Mario, Gabriel, Lourdes y Luciano demuestra que el amor no reconoce mandatos ni limitaciones. Es una familia que celebra la diversidad y construye su hogar basado en la libertad y en la aceptación del otro como pilares fundamentales. La paternidad puede manifestarse de muchas maneras y lo esencial, remarcó Mario, es que prevalezca el cariño, afecto y contención hacia los hijos.