ENTREVISTA

Sin espejitos de colores (esta vez), el español Retamero descerrajó sinceridad en San Juan: el por qué de Gualcamayo menos ambiciosa y la demora en un megaproyecto inmobiliario

En un mano a mano con este diario, el empresario español dueño de la mina jachallera y con inversiones en varias partes del mundo, despeja dudas respecto de varios proyectos en San Juan. También dedica un par de párrafos a Fecovita, por un fuerte litigio legal.
sábado 12 de julio de 2025

Uno de los grandes caballos de batalla del gobierno que encabeza el presidente Javier Milei es el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Esa iniciativa, que se debatió en el Congreso y sufrió varias idas y vueltas y la negativa de la oposición parlamentaria, se aprobó a fines de junio del año pasado. El 8 de julio el Gobierno Nacional la promulgó y el 22 de agosto entró en vigencia tras la reglamentación del Poder Ejecutivo Nacional. Hasta ahora, y si bien hay alrededor de 14 iniciativas esperando aprobación, solamente aprobaron dos: un parque solar de YPF Luz y el oleoducto Vaca Muerta Sur, impulsado también por YPF y sus socios. Se calcula que las inversiones que están en carpeta superan los USD 16.514 millones. Entre ellas hay dos que interesan a San Juan, y una de ellas es noticia por estas horas: Gualcamayo. La mina jachallera fue adquirida hace un tiempo por el canadiense Group Aisa, que tiene inversiones en varias partes del mundo en distintos rubros como la minería o la pesca y hasta el inmobiliario. Ese grupo es dirigido por Juan José Retamero, un simpático empresario español 49 años (al que no le gustan las cámaras de video) que el viernes en la noche dio entrevistas a medios sanjuaninos y, entre ellos, a 0264Noticias. Gualcamayo es dirigida por la firma Eris LLC, que en agosto del año pasado anunció que iniciaban en el mismo 2024 un emprendimiento inmobiliario VIP tras la compra del terreno donde también está emplazada la ex Cinzano, un símbolo del empresariado sanjuanino. Para la entrevista, Retamero pareció olvidar los espejitos de colores que sí acercaron sus antepasados hace cientos de años. Al menos esta vez. Primero aclaró que por ahora no habrá gasoducto para el Norte, que tampoco desarrollarán el proyecto de cales, el parque de energía fotovoltaico, ni el valle de lixiviación en Gualcamayo, porque achicaron el proyecto que presentaron para el RIGI y que, de los 1.000 millones de dólares proyectados en noviembre del año pasado, planean invertir 700 millones de la moneda verde, una vez que el RIGI tenga luz verde. Aclaró que las iniciativas anunciadas siguen en pie, pero en pasos posteriores con o sin RIGI. También dijo que el proyecto inmobiliario de la ex Cinzano está en proceso de aprobaciones, sin fecha de inicio. “No creo que empecemos este año”, sentenció. Un par de bonus track: Retamero tuvo oportunidad de arrepentirse de haber dicho que los directivos de Fecovita cometieron la mayor estafa en la historia de la vitivinicultura, pero no lo hizo. También se quejó de la existencia de oro en papel que, según su visión, complica un negocio con materia prima como para 10 a 15 años más, solamente.

Tras una reunión ocurrida el 12 de noviembre del año pasado entre el director Ejecutivo de Minas Argentinas, Ricardo Martínez, y el Gobierno de San Juan; el Ejecutivo provincial envió un comunicado a los medios con un desglose de las inversiones previstas por la minera en la iniciativa presentada ante el Estado Nacional. Según la comunicación, que aún está publicada en la página oficial del Gobierno sanjuanino, el proyecto presentado para pedir los beneficios del RIGI, contenía en sí varias iniciativas: el desarrollo de carbonatos profundos de Gualcamayo, cuya inversión fue estimada en los USD 485 millones; continuar la exploración, lo que demandaría unos USD 50 millones durante los próximos 5 años, desde 2024. También la producción de cales industriales, lo que implicaría la construcción de un “gasoducto desde San Juan a Jáchal y a Gualcamayo”, según el texto de la comunicación oficial. “Lo cual también permitirá extender el abastecimiento de gas natural a la región norte de la provincia, generando un impacto social y económico sin precedentes, que se realizará a mediano largo plazo”, amplía el escrito. La inversión estimada era de USD 75 millones, a iniciarse cuando se complete el proyecto ejecutivo del gasoducto. Además, se incluyó la primera etapa de la construcción de un parque fotovoltaico en el ingreso a Gualcamayo, con una inversión de USD 37 millones a iniciarse este año. Asimismo, el primer proyecto contemplaba la ampliación, refuncionalización y repotenciación de su actual sistema de lixiviación. Esos trabajos demandarán unos USD 360 millones, aproximadamente. Todas esas inversiones juntas rondaban los 1.000 millones de dólares (1.007 para ser precisos). De todo ello, en el segundo RIGI que los dueños de Gualcamayo presentaron hace un mes, solamente quedó la planta de procesos y la inversión en exploración, que es algo vital para cualquier compañía, que está dentro de los planes de cualquier firma minera. Retamero habla de unos 600 y 700 millones de dólares para este “segundo” RIGI, aunque por las cifras que comunicó el Gobierno provincial dan 535 millones. De todas maneras, es probable que desde la reunión ocurrida el año pasado hasta la fecha, los costos de los proyectos se hayan modificado de manera ascendente.

-En noviembre del año pasado su grupo anunció que la mina Gualcamayo había pedido adherir al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI). Quería saber qué novedades tienen a esta altura del año siguiente.

-El proyecto origina presentado al RIGI contemplaba trabajos en el valle de lixiviación para la extracción de unas 340 mil onzas, exploración, factibilidad y construcción de la nueva mina (Carbonatos Profundos) y una nueva planta de procesos para separar el oro de rocas sulfuradas, una pequeña planta fotovoltaica de 50 Mw y una planta de cales industriales que incluía un gasoducto hasta Gualcamayo. La inversión total era superior a los USD 1.000 M.
Tras varios meses de negociaciones con el Ministerio de Economía, se acordó que  ese RIGI original se redujera a un total de 700 Millones de dólares, aproximadamente, ya que tuvo que quitarse del proyecto la primera y última etapa, es decir, los trabajos en la pila de lixiviación y la planta de cales con el gasoducto. 
Los trabajos en la pila de lixiviación se están haciendo, de todos modos, y eso es lo que está permitiendo que Gualcamayo siga produciendo oro, pese a que hace más de un año y medio no saca una sola roca de la montaña, El gasoducto y la planta de cales se proyectarán para más adelante, ya sea a través de un nuevo RIGI a presentar oportunamente o bien bajo el amparo de la ley de inversiones mineras.

Fotos: 0264 Noticias

 

-¿Esto es lo que sigue adelante?

-Esto es lo que sigue adelante.

-Esto es 700 millones de dólares.

Claro, y el resto de proyectos seguirán presentando en lo sucesivo. Yo espero que el RIGI nuestro esté ya en una fase casi de final.

-¿Se puede decir que es un retroceso?

-No, es un paso. Es un paso firme hacia adelante.

-¿Con una idea un poco menor, digamos?

-No, no, con la misma idea. Nosotros vamos a abordar los mil millones (de dólares), pero de momento vamos a incorporar los 600 o 700 en RIGI y el resto ya veremos si lo incorporamos en RIGI o bajo Ley de Inversiones Mineras.

 -¿Es muy compleja la tramitación, más allá de la complejidad de los proyectos? ¿El Gobierno Nacional está facilitando las cosas para que la tramitación sea ágil?

-Yo entiendo que sí. Lo que tenemos que entender es que el régimen de incentivos a las grandes inversiones es un régimen nuevo para todos, no solamente para las empresas, sino también para el Gobierno. Yo creo que el Gobierno actual luchó mucho para que ese régimen se aprobara y hay que adaptarse a él. Recordemos que es un régimen para 30 años, no es un régimen para 2, 3, 4 años. Es un régimen que, sobre todo, te asegura estabilidad jurídica, te asegura libre disponibilidad de divisas y te acomoda la realidad fiscal, pero para los próximos 30 años. Yo prefiero que hoy nos retrasemos 2 o 3 meses más y que eso sirva para garantizar los siguientes 30 años.

 -¿Usted cree que en este nuevo planteo estas aprobaciones van a ocurrir este año?

-Sí, yo anhelo, aspiro, espero que en los próximos 4, 6, 8 o 10 semanas, como mucho, se dé de aprobar, porque ya se viene trabajado desde noviembre, no es nada nuevo que se haya presentado, simplemente se han quitado algunos proyectos.

-¿Cómo continúa? Una vez aprobado, si es que ocurre en estas pocas semanas que usted dice, ¿cómo sigue después?

-Pasa al siguiente escalafón, a la comisión directiva, al informe del Banco Central, hay un proceso establecido, pero yo entiendo que la fase dura, la que tiene que decir que efectivamente tiene que emitir un informe, es Secretaría de Minería y las demás fases deben de recorrer con más agilidad.

-Ustedes tienen, entiendo, inversiones en varios países. ¿Ven que las elecciones de este año en Argentina pueden llegar a complicar que algún banco, alguna empresa apueste por el país e invierta?

-Yo creo que los argentinos han decidido que necesitaban un cambio y yo creo que el cambio que pidieron los argentinos es el que se está dando, con más o menos limitaciones. Yo entiendo que Argentina se está preparando para una nueva era y eso es un proceso de transformación que siempre requiere su tiempo y requiere que se asienten bien las bases para un buen despegue. Creo que Argentina hoy en día está siendo mirada con otros ojos por los inversores extranjeros y existen mecanismos como el RIGI que te asegura o te garantiza o te tranquiliza de que tu inversión tiene seguridad durante 30 años, en los pilares básicos, jurídico y económico.

-Las elecciones no son algo a tener en cuenta, entonces…

-Nosotros no esperamos el proceso de elecciones para decidir comprar Gualcamayo, lo compramos en plena dualidad, en plena pugna política. Yo entiendo que cualquier Gobierno tiende a hacer las cosas de la mejor manera que puede con las herramientas que tiene y con la filosofía de cada momento. El gobierno anterior tomó una política que le fue mejor o peor y el país requería un cambio y el cambio se ha dado y este gobierno está apostando por una nueva tendencia política y económica. Yo creo que Argentina tiene un potencial enorme y creo que estamos en el camino para que eso se dé.

-¿Tiene buen diálogo con las autoridades locales?

-Tenemos un excelente diálogo y de parte de ellos hay una voluntad total de que el inversor invierta, que se sienta seguro, de que los trámites sean sobrios, seguros y que se agilicen en el tiempo, de quitar trabas y facilitar las cosas, evidentemente, siempre cumpliendo con la absoluta tramitación y con todos los requisitos. Pero sí, tanto con el Gobernador como con sus ministros, la disposición que tenemos es total.

-¿Es buen momento para el oro en el mundo?

-Yo creo que es un excelente momento para el oro en el mundo. Yo tengo mi visión particular sobre el oro. Pienso que el oro está en unos niveles de precio que, aunque se consideran altos, porque venimos de una subida enorme, desde hace escasamente 15-18 meses. Yo pienso que el recorrido que tiene es imponente y entiendo que no hay oro en el mundo, o sea, hay oro para los próximos 10-15 años, hay reservas para los próximos 10-15 años. Entiendo que es un bien finito y es la reserva de valor del mundo. Entiendo que hay también oro en papel, que complica la situación, es diferente tener oro físico a tener oro en papel y entiendo que el oro a lo largo de miles de años siempre ha sostenido su valor refugio.

-¿Por qué complica las cosas en papel?

-No, porque se dice que por cada onza de oro física hay 100 onzas de oro en papel.

 -¿Y entonces?

-Pues entonces, si no están las onzas físicas de respaldo, pues existe una dificultad. Si están las onzas físicas de respaldo, es fantástico.

-Me hace recordar la pelea dólar-peso en la Argentina…

-Sí, algo similar.

-Recién no me quedó claro algo respecto del RIGI. Usted dice que esperan tener la aprobación en pocas semanas, pero para el lector común que está esperando fuentes de trabajo, que la inversión llegue, ¿Le puede dar fechas?

-Nosotros tenemos un calendario perfectamente delimitado. De hecho, ahora mismo, por ejemplo, tenemos una factibilidad que está valorada entre 12 y 15 millones de dólares para empezar el desarrollo del DCP (Planta de Procesos). Nosotros ahora mismo estamos esperando que el RIGI se apruebe para comenzar las nuevas inversiones. Y, evidentemente, con la inversión económica y la inversión en los estudios viene una inversión en mano de obra. Necesitamos equipos técnicos que se vayan formando para el desarrollo. Si el calendario se cumple, deberíamos empezar con la importación de los materiales en el 2027. Y el DCP debe de estar produciendo sus primeras onzas a finales del 28 y principios del 29. O sea que nosotros tenemos un desafío enorme por delante, inminente, no dentro de diez años.

-¿El año que viene?

-Desde que se apruebe el RIGI empezamos con la factibilidad. La factibilidad es un proceso importante.

-Se hizo un anuncio el año pasado respecto a una inversión inmobiliaria importante de Eris LLC, que conduce también la mina Gualcamayo. ¿Qué pasó con eso? ¿Hay continuidad? Estamos hablando de la bodega ex Cinzano.

-Claro, nosotros compramos el predio de Cinzano y ahora mismo ya hemos iniciado construcción de nuestras oficinas. Las oficinas de MASA (Minas Argentinas S.A.) se trasladan al predio de Cinzano, se deberán de inaugurar en septiembre. Estamos trabajando con un estudio de arquitectura de máximo nivel en España y pretendemos hacer un desarrollo único, o por lo menos diferenciador, con una visión a futuro muy grande. Estamos hablando de que están proyectadas 170 viviendas, está proyectado un hotel, está proyectado un hub (centro) minero, y está proyectado un centro comercial.

-¿Fecha para el inicio? Eso se anunció en agosto del año pasado, si mal no recuerdo.

-Se anunció en agosto del año pasado, puede ser, sí. Empezamos con toda la tramitación, hace seis meses aproximadamente iniciamos las obras de nuestras oficinas. No quisiera equivocarme, pero el desarrollo debería de ser inminente.

-¿Este año?

-No creo que empecemos este año porque hay toda una tramitación y toda una serie de licencias y estudios que hay que preparar, pero se está trabajando en ello. Hay varios estudios que están trabajando en el proyecto y el desarrollo deberá ser inminente.

 

Otro de los temas por los que viene siendo noticia Retamero es un duro enfrentamiento legal con directivos de Fecovita (Federación de Cooperativas Vitivinícolas Argentinas) que es la mayor cooperativa vitivinícola del país y una de las principales del mundo. En 2021 Iberte, una firma de Retamero que se dedica a la venta de uva y mosto, se unió a Fecovita para formar Evisa. La idea era comercializar, a través de Evisa, vinos y mosto argentinos en Europa del Este y, algunos dicen, Asia. Para ese objetivo Iberte desembolsó USD 31,7 millones de capital. En tanto, la federación vitivinícola debía aportar la Bodega Resero y también una finca (ambas emplazadas en Albardón), además de la playa de camiones de Resero y 2,5 millones de litros de vino y mosto para exportar todos los meses. Según Retamero, en diciembre de 2021 empezaron los incumplimientos de Fecovita, que nunca entregó el vino y el mosto comprometidos, había retirado todo el capital de Evisa, no había entregado la contrapartida en producto (USD 31,7 millones) y tampoco había aportado los 2,5 millones de litros mensuales. Los ex socios (Fecovita e Iberte) y Evisa aducen incumplimientos de contratos y se reclaman sumas millonarias. Hay varias causas en trámite.

Al no poder cumplir contratos con clientes en varias partes del mundo, Retamero intentó comprar vino y mosto a productores más pequeños, que no pudieron satisfacer esa demanda, pero que igual recibieron el dinero, aparentemente. Además del litigio con Fecovita, Retamero demandó a tres empresas más, entre ellas Fraccionadora San Juan, que en marzo de este año fue condenada a pagar USD 573.674,50 por incumplimiento de contrato. También demandó a Jugos Australes y Bodegas Galán.

 

-Usted ha sido noticia durante bastante tiempo por un duro litigio legal con Fecovita, que es la cooperativa vitivinícola más grande del país. Leí un título en Diario Uno de Mendoza que me interesó y seguramente a usted también. Un textual suyo: “Los directivos de Fecovita cometieron la mayor estafa en la historia de la vitivinicultura” ¿Se arrepiente de eso? ¿Lo sostiene?

-No, yo creo que la directiva de Fecovita ha hecho... La verdad, es que seguir hablando de Fecovita permanentemente, la verdad es que yo creo que no lo hace bien a nadie. Esto es una causa que se debe de dirimir en la justicia y no en los medios, en mi opinión. Pero yo, uno de los abogados inicialmente me preguntó, pero Juanjo, “¿tú te sientes estafado?” Y le dije que sí, sí, me siento muy estafado. O sea, nosotros la hemos puesto, se prometieron unas cosas y no se cumplieron. Pero no es que yo me sienta estafado o no, sino que hay 10 informes de los mejores estudios y despachos profesionales en Argentina, que acreditan nuestra posición y nosotros hemos iniciado acciones para hacer frente, hacer valer nuestros derechos que fueron vulnerados. Yo creo que hay que separar dos cosas, una cosa es Fecovita, otra cosa son los directivos de Fecovita. Nosotros por Fecovita vamos a hacer lo que haga falta, pero por los directivos de Fecovita no vamos a hacer lo que haga falta.

-¿Es algo personal?

-No, no es algo personal. Creemos que esa directiva estafó a los cooperativistas, nos ha estafado a nosotros, lo estamos intentando demostrar y acreditar en la justicia. Se decidirá en breve.

-A pesar de eso, a pesar de otros litigios que ha tenido con otras firmas de Mendoza, de San Juan, sigue invirtiendo en la Argentina. ¿Por qué?

-Nosotros no tenemos procedimientos (legales) en ninguna parte del mundo y tenemos cuatro en Argentina, pero resulta curioso que los cuatro fueron en el sector vitivinícola, pero lo que nunca se habla es que hay otras 40 bodegas con las que trabajamos en este tiempo.

-¿Sin problemas?

-No, excelente, hoy mismo (por el viernes) nos han estado llamando para ver si por favor, si podíamos retomar la actividad, parece ser que hay mucho vino, pero nosotros tuvimos que cancelar los contratos de vino y mosto con origen Argentina por las dificultades que teníamos de suministro. Cuando se habla del modus operandi de Iberte, me suena, me llama mucho la atención porque el modus operandi de Iberte es el único que paga por anticipado y que luego no le entregan la mercadería y que tiene que reclamar sus derechos. Es curioso, ¿no? Es curioso, pero sí quisiera resaltar que nuestro paso por la vitivinicultura ha sido extraordinario. Tenemos unas relaciones extraordinarias, pero trabajábamos con 40 proveedores que no podían suministrar las cantidades que necesitábamos y por concentrar en alguien que podía suministrar, bueno, hemos tenido cuatro problemas graves, pero tenemos sentencias a nuestro favor prácticamente en todas las causas. Y hoy en día, son los directivos de Fecovita los que están imputados por ganancias falsas y por estafa, no nosotros.