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“Solo pedimos irnos en paz”: la angustia de un matrimonio de jubilados sanjuaninos que enfrenta un desalojo

Héctor y Estela, sostienen una pequeña verdulería en Capital, y deben dejar la casa donde viven y no tienen adónde ir. Conmovidos, apelan a la solidaridad de los sanjuaninos mientras buscan un techo para continuar sus días con tranquilidad.
Héctor y Estela trabajando en su verdulería esta mañana. Foto 0264Noticias.
Héctor y Estela trabajando en su verdulería esta mañana. Foto 0264Noticias.
Por Redacción 0264Noticias
jueves 04 de diciembre de 2025

La historia de Héctor y Estela golpea fuerte. Este matrimonio de jubilados vive sus días más angustiosos: deben desalojar la casa ubicada en la zona de General Acha y 25 de Mayo, un lugar que sienten propio desde hace años, y no tienen dónde mudarse.

“Nos dieron 24 horas… solo pedimos irnos en paz”, cuentan. Sus jubilaciones son bajas, las ventas de su verdulería cayeron drásticamente y la incertidumbre económica les deja cada vez menos margen para sostener su vida cotidiana. Aun así, no pierden la esperanza y piden un lugar donde vivir, incluso lejos del centro. “Podemos cuidar una casa, pagar la luz, los impuestos… solo necesitamos un techo”, expresaron a 0264Noticias.

 
 
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Héctor relató que llevan más de 50 años inscriptos en el IPV, sin haber logrado acceder a una vivienda. “Obviamente, la queremos pagar, no queremos que nos regalen nada. Pero nunca tuvimos la suerte de que el instituto nos dé una casa”, lamentó. El matrimonio espera poder conversar con algún legislador o incluso con el gobernador para encontrar una solución.

El contrato de alquiler venció y, según contó Héctor, los propietarios exigen ingresar al inmueble para realizar algunos arreglos, y añadió “yo le dije que no puede entrar porque yo estoy acá con mi señora, no pueden venir a entrar a la casa por más que sean los dueños ellos, hay un contrato de por medio que se me ha vencido, pero no pueden venir ellos a entrar como quieran, así que me dijeron entonces que me van a desalojar, yo lo que no quiero es llegar a problemas más graves con ellos ni con nadie, queremos terminar el año en paz”.

La situación económica agrava todo. La verdulería apenas les permite sobrevivir: “Ya nadie compra un kilo de nada, llevan dos tomates, dos naranjas. Estamos así”, contó Estela, quien además es peluquera, aunque debió dejar de trabajar porque ya casi no tenía clientes.

Lo único que piden es un lugar donde vivir. “Estamos anotados en el IPV, pero nada…, aunque sea cuidar una casa. Hay tantas desocupadas, si los dueños quieren, nosotros la podemos cuidar, pagamos los impuestos. No tenemos antecedentes, somos gente trabajadora, somos jubilados. Solo queremos estar tranquilos y tener salud”, expresaron.

Quienes deseen colaborar o ayudar a Héctor y Estela pueden hacerlo a través del alias: verduleriala25 a nombre de María Estela Carrizo.

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