LAS MUESTRAS FUERON TRASLADADAS SIN AUTORIZACIÓN

Una científica argentina fue detenida en Brasil por robo de virus en un laboratorio

Investigan la sustracción de material biológico en una universidad de San Pablo. Una científica argentina fue detenida y luego liberada con restricciones.
sábado 28 de marzo de 2026

Un caso de alto impacto sanitario y científico encendió las alarmas en Brasil tras la denuncia por el robo de material biológico en un laboratorio de máxima seguridad de la Universidad de Campinas (Unicamp), en el estado de San Pablo.

La investigación, a cargo de la Policía Federal, apunta a la sustracción de muestras virales peligrosas, entre ellas cepas de gripe A como H1N1 y H3N2, agentes con potencial pandémico. El material se encontraba almacenado en un laboratorio con nivel de bioseguridad 3 (BSL-3), una categoría que implica estrictos protocolos por el riesgo que representan estos patógenos.

En ese contexto, fue detenida la investigadora argentina Soledad Palameta Miller, de 36 años, coordinadora del laboratorio de Virología y Biotecnología de los Alimentos. Está acusada de robo, fraude procesal y transporte irregular de material genéticamente modificado sin autorización. Horas más tarde, la Justicia dispuso su liberación provisional, aunque con la prohibición de salir del país y de ingresar a la universidad.

Según confirmaron fuentes oficiales, las muestras fueron trasladadas sin autorización desde el laboratorio BSL-3 hacia otras dependencias dentro de la institución. Parte del material fue hallado en congeladores y otra porción en contenedores de residuos, con signos de manipulación. Las autoridades aseguraron que no hubo contaminación externa y que los virus permanecieron dentro del ámbito universitario.

El hecho fue detectado el 13 de febrero por un investigador con acceso al área, lo que derivó en el inicio de una causa judicial que se mantiene bajo secreto de sumario. La defensa de la científica evitó hacer declaraciones públicas en ese marco.

Especialistas en salud pública calificaron el episodio como “grave”, al advertir que la manipulación indebida de este tipo de material representa un riesgo significativo. Los agentes involucrados pueden causar enfermedades severas, se transmiten por vía aérea y requieren condiciones controladas para su estudio.

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En ese tipo de instalaciones se investigan los patógenos más peligrosos del mundo, muchos de ellos sin tratamiento o vacuna, lo que exige medidas extremas de control. Expertos advierten que cualquier falla en los protocolos podría tener consecuencias de gran magnitud.

El episodio, además, se suma a una serie de alertas recientes en el país vinculadas a la seguridad científica y tecnológica, en un contexto en el que Brasil busca fortalecer su capacidad de investigación frente a potenciales amenazas sanitarias emergentes.

Fuente: Cadena3