Dispersión del voto peronista

Aballay, vice del PJ, afirmó que hay diputados que “tendrán que definirse” porque “vienen momentos decisivos respecto a candidaturas”

Hubo cinco diputados de la oposición que engordaron el número del oficialismo en la votación por la ley de financiamiento externo para obra pública. Es una conducta que no ha sido novedosa.
Presencia. Fabián Aballay, segundo desde la derecha, estuvo con sus colegas peronistas acompañando a los legisladores del PJ que se opusieron al proyecto oficial.
Presencia. Fabián Aballay, segundo desde la derecha, estuvo con sus colegas peronistas acompañando a los legisladores del PJ que se opusieron al proyecto oficial.
viernes 05 de junio de 2026

Antes de que se produjese la votación por la ley de financiamiento externo para obra pública del oficialismo, el intendente de Pocito y vice segundo del PJ, Fabián Aballay, ya preveía la fuga de votos en el peronismo. Por eso, aseguró que hay diputados que “tendrán que definirse porque se vienen momentos decisivos desde lo político y lo partidario respecto a las candidaturas”. Incluso, fue más allá al destacar que “tenemos que sincerarnos y determinar quiénes son realmente parte de este proyecto y quiénes no y quiénes tienen algún tipo de interés político y/o personal”.

El orreguismo, al final, consiguió 23 votos, de los cuales, 12 vinieron de su interbloque, cuatro del bloquismo, uno del diputado angaquero Marcelo Mallea y otro del libertario Fernando Patinela. Son 18, por lo que hubo cinco que cosechó del PJ y sus socios: el líder de la CGT, Eduardo Cabello; el vallisto Omar Ortiz, el chimbero Gabriel Sánchez, que responde al exintendente Fabián Gramajo; el massista Franco Aranda, del Frente Renovador, y el ullunero Leopoldo Soler, que tiene su partido municipal. Además, se dio la ausencia del albardonero Pedro Albagli.

Ante la consulta de si se tomarán medidas desde lo partidario a aquellos que son parte del justicialismo, Aballay indicó que “habrá habrá que verlo. Hay distintas situaciones, particularidades,  que iremos analizando en el día a día y que, en función de eso, se tomarán las respectivas decisiones partidarias”.

El justicialismo se caracteriza por ser una fuerza política que no expulsa dirigentes. Entonces, ¿un “castigo” puede ser quedar relegado en las postulaciones de 2027? El propio Aballay habló de lo político – partidario con la mira puesta en las candidaturas. O, como ha venido sucediendo, el peronismo se seguirá resignando a que cada dirigente haga sus propias jugadas.

La sesión de ayer no fue una más, dado que estuvo precedida de una reunión del Consejo del PJ, en el que se decidió el rechazo a la iniciativa debido al tratamiento exprés que le dio el oficialismo. Incluso, hubo ocho intendentes que fueron a la Cámara para acompañar a los legisladores. Pese a todo eso, hubo jugadas por fuera del interbloque opositor.

El tema de la dispersión de votos del peronismo no es nuevo, ya que lo ha venido sufriendo desde el inicio del actual período, que coincidió con la pérdida del poder provincial en 2023. En las legislativas 2025, las distintas tribus peronistas, cada una con mayor y menor peso, se unieron y hubo victoria, pero, pasada la contienda, volvió a repetirse la grieta.

Como dijo Aballay, hay argumentos de legisladores que van desde los intereses sectoriales hasta las pretensiones particulares, en este caso, como la mira puesta en un determinado departamento.

Caso por caso, estuvo el voto de Cabello, secretario General de CGT, a favor del proyecto orreguista. En líneas generales, su postura fue en respaldo al desarrollo de la obra pública y los puestos de trabajo que generará. El gremialista, además, es autoridad partidaria como miembro del Consejo del PJ.

En el lote también está el vallisto Ortiz, exintendente del departamento, que hace rato viene haciendo su juego individual. De hecho, está armando su partido municipal (Del Progreso) y, por ahora, va encaminado a jugar en sociedad con el orreguismo para tratar de regresar a la conducción del Valle.

Por su parte, el chimbero Sánchez se mueve bajo los lineamientos de Gramajo, fundador de la línea peronista San Juan Te Quiero. De hecho, la jefa comunal, Daniela Rodríguez, quien participó de la sesión, reveló el abismo que existe con el legislador: “Yo no sabía del tratamiento. No sé cuál es la posición de Chimbas al respecto. Entonces, consultado el diputado, como no sabía, vengo a ponerme a escuchar el debate de todos los diputados”, remarcó.

No es la única diferencia que enfrenta la intendenta. Ha sufrido durísimos embates del Concejo Deliberante, alineado con Gramajo, como la modificación a su proyecto de presupuesto para que, entre otras cosas, el legislativo municipal tuviese más fondos. O el intento de modificar el Reglamento Interno del órgano deliberativo, lo que le daba más poder de control sobre la Intendencia, la interpelación obligatoria a funcionarios y la sanción al no responder pedidos de informes.

Chimbas será un escenario delicadísimo para el PJ. Es uno de sus bastiones, en el que Rodríguez tiene la chance de ir por la reelección y Gramajo puede volver a pelear por recuperar el mando. Si eso se da, se verá si hay un choque de fuerzas o si hay una negociación entre los lugares en el departamento y, eventualmente, los cargos en una lista provincial.

Después, vienen los aliados. Aranda, líder del Frente Renovador local, ingresó por la lista del giojismo, pero, luego, abrió su propio bloque. Si bien sostiene que vota de acuerdo a sus convicciones y de los intereses sanjuaninos, ha tenido sintonía con el oficialismo, al punto de que fue presidente de la Comisión de Hacienda y Presupuesto.

El exministro de Economía y excandidato a presidente, Sergio Massa, aún pesa fuerte en el ecosistema peronista y tal influencia impacta, por ejemplo, en San Juan. En las elecciones legislativas pasadas, un representante de Aranda y del massismo, Gabriel Castro, integró la lista como candidato suplente.

Otro socio es el ullunero Soler, que tiene su partido municipal Mejor Nosotros. Viene circulando que el diputado puede cerrar un acuerdo con el orreguismo para competir por la Intendencia del departamento que hoy conduce el peronista David Domínguez. Soler viene de Producción y Trabajo, aunque debe evaluar, de acuerdo a cómo estén las encuestas, si le conviene un enfrentamiento con el actual jefe comunal.

Párrafo aparte merece Albagli, diputado de Albardón, la comarca de Juan Carlos Abarca, quien tiene el timón desde hace 27 años, ya sea bajo sus gestiones (cinco) o a través de delegados. El cacique departamental ha sabido hacer un doble juego en votaciones sensibles. Como tiene dos legisladores (otra es su esposa, Cristina López), uno apoya la postura del bloque peronista y el otro juega con el oficialismo. En este caso, Albagli se ausentó y, por ende, no le dio el voto a al PJ, como sí lo hizo López.