PANORAMA

La incertidumbre en el CONICET golpeó a San Juan: salarios bajos y contratos caídos empujan a científicos a buscar otras opciones

Desde la Universidad Nacional de San Juan advirtieron que la situación del sistema científico nacional también impactó en la provincia. Pablo Diez, secretario de Ciencia y Tecnología de la UNSJ, explicó que la demora en los ingresos a la carrera del investigador, la falta de renovación de contratos y los bajos salarios están llevando a que profesionales formados evalúen alternativas fuera del CONICET.

La crisis que atraviesa el sistema científico nacional comenzó a generar preocupación también en San Juan. Mientras distintas instituciones alertaron por el deterioro de las condiciones laborales dentro del sector, desde la Universidad Nacional de San Juan señalaron que las dificultades para ingresar y sostener una carrera dentro del CONICET están provocando que investigadores formados busquen otros caminos laborales.

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El secretario de Ciencia y Tecnología de la UNSJ, Pablo Diez, explicó en diálogo con 0264Noticias que el problema no se limita solamente a los salarios, sino también a la incertidumbre que atraviesan quienes completaron años de formación y todavía no logran incorporarse de manera efectiva al sistema.

La advertencia surgió luego de que la Academia Nacional de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (ANCEFN) expresara su preocupación por la situación del sistema nacional de ciencia y tecnología. La institución cuestionó la no renovación de contratos en organismos científicos, el freno a los ingresos a la Carrera del Investigador Científico del CONICET y la situación de becarios postdoctorales.

Desde la Academia señalaron que estas medidas afectan a profesionales que llevan más de una década de formación y que, ante la falta de oportunidades laborales, se ven obligados a buscar alternativas fuera del sistema científico argentino.

En ese contexto, Diez explicó cómo funciona el camino habitual para llegar a ser investigador del CONICET. "Vos tenés que hacer un doctorado, para lo cual podés aspirar a una beca. Son cinco años de estudio, después tenés dos años más de postdoctorado y recién ahí podés aplicar para el ingreso a carrera", detalló.

Según explicó, una vez que los científicos presentaban sus antecedentes y proyectos de investigación, atravesaban una evaluación que podía extenderse durante varios meses. Históricamente, una vez aprobados los ingresos, la incorporación se concretaba dentro de un período razonable, vinculado a la disponibilidad presupuestaria y a las vacantes generadas por jubilaciones.

Sin embargo, sostuvo que actualmente existen profesionales que fueron aprobados para ingresar al CONICET pero que llevan entre un año y medio y dos años esperando su incorporación efectiva.

"Te dicen que no te están echando, que cuando haya presupuesto te van a dar el ingreso. Pero en esos años vos tenés que comer, entonces te vas a dedicar a otras cuestiones antes de dedicarte a ser investigador del CONICET", explicó.

A esta situación se suma la pérdida de poder adquisitivo de las becas y salarios. El secretario de Ciencia y Tecnología de la UNSJ indicó que una beca doctoral ronda actualmente el millón cien mil pesos, un ingreso que, según consideró, resulta poco competitivo para profesionales recién recibidos.

"Si yo le tengo que decir a un ingeniero que se recibió hoy que venga a trabajar para el CONICET y que tiene que empezar su camino ganando un millón cien durante cinco años, me va a decir que no", afirmó.

Además, cuestionó la proyección de crecimiento dentro de la carrera científica. Según explicó, después de años de formación, un investigador con una trayectoria extensa dentro del sistema puede alcanzar ingresos que siguen estando lejos de otras oportunidades laborales.

"Después de cinco años de doctorado, dos años de postdoctorado y unos 15 años de carrera, tampoco es muy alentador pensar que ese va a ser el futuro", señaló.

En San Juan, el sistema científico cuenta con aproximadamente 150 investigadores del CONICET, además de becarios que desarrollan sus tareas en instituciones vinculadas a la Universidad Nacional de San Juan.

Para Diez, esta situación está generando un cambio en las decisiones profesionales: muchos investigadores comienzan a mirar hacia el sector privado, donde encuentran mejores ingresos y mayor estabilidad laboral.

La preocupación de las instituciones científicas es que la falta de continuidad en la carrera pueda derivar en una pérdida de recursos humanos formados durante años. "No es solamente perder un puesto de trabajo, es perder capacidades construidas durante décadas", advirtieron desde la comunidad científica nacional.