tedeum 9 de julio

El Gobierno bajó el tono al mensaje de García Cuerva y decidió no responder a las críticas del Tedeum

En la Casa Rosada aseguraron que la homilía del arzobispo de Buenos Aires fue interpretada como un mensaje general y no como una confrontación directa con Javier Milei. Aunque reconocieron que tuvo contenido político, optaron por evitar una nueva tensión con la Iglesia.
jueves 09 de julio de 2026

El Gobierno nacional decidió no responder públicamente al mensaje que dio el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, durante el Tedeum por el 9 de Julio y buscó bajarle el tono a las críticas que incluyeron cuestionamientos a la corrupción, la intolerancia y la situación de los sectores más vulnerables.

Desde la Casa Rosada aseguraron que la homilía no generó malestar dentro del Gabinete y la calificaron como "una homilía normal". En el Ejecutivo sostuvieron que el mensaje no fue interpretado como un ataque directo al presidente Javier Milei, aunque reconocieron que tuvo contenido político.

Durante la ceremonia realizada en la Catedral Metropolitana, frente al Presidente, ministros y dirigentes oficialistas, García Cuerva pidió abandonar "el camino de la intolerancia", los "enfrentamientos constantes" y "la crueldad hacia los más débiles". Además, cuestionó a quienes se esconden en "cuevas de corrupción" y advirtió sobre una realidad donde "los pobres son cada vez más pobres".

Pese a la dureza de algunos conceptos, la estrategia oficial fue evitar una escalada con la Iglesia. En Balcarce 50 consideraron que el arzobispo realizó una crítica general hacia la dirigencia política y no una acusación específica contra la gestión libertaria.

También tomaron distancia de las declaraciones de la diputada oficialista Lilia Lemoine, quien calificó a García Cuerva como "peronista" y cuestionó sus discursos. Cerca del Gobierno indicaron que esas expresiones fueron a título personal y no representaron una postura institucional.

La decisión de mantener silencio marcó una diferencia con lo ocurrido tras el Tedeum del 25 de Mayo, cuando Milei había respondido al mensaje del arzobispo, aunque sin confrontar directamente. En aquella oportunidad, el Presidente había señalado que no se sintió atacado y que consideraba válida la opinión de García Cuerva, aunque había cuestionado algunos conceptos.

Ahora, el Gobierno busca concentrarse en otros frentes políticos, como la reorganización del Gabinete, la agenda legislativa para el segundo semestre y la negociación con gobernadores.

Uno de los puntos del discurso de García Cuerva que fue valorado por la Casa Rosada fue el cierre de la homilía, cuando citó a Lionel Messi y utilizó una referencia al Mundial para pedir unidad entre los argentinos. En el oficialismo interpretaron ese tramo como un mensaje alineado con la idea de dejar atrás las divisiones.

El Ejecutivo también intenta preservar el vínculo con la Iglesia en medio de la expectativa por una posible visita del papa León XIV a la Argentina. Por ese motivo, en Nación remarcaron que no existe intención de abrir una disputa pública con el arzobispo porteño.

De esta manera, la orden dentro del Gobierno fue clara: no responder y mantener el episodio dentro del ámbito institucional del Tedeum. La prioridad, aseguran, estará puesta en las reformas económicas, el Congreso y la búsqueda de acuerdos políticos para la segunda mitad del año.