CRISIS CREDITICIA Y SALUD MENTAL

Antes del debate en el Congreso: crece la alarma por el costo emocional de la deuda

Informes indican que en San Juan las familias endeudadas se cuentan de a miles. Si bien no se puede cruzar este dato con la tasa de suicidios, hay preocupación. Qué tratará Diputados mañana.
martes 08 de septiembre de 2026

La crisis económica en la Argentina dejó de ser un frío indicador macroeconómico para transformarse en un drama de salud mental colectivo que se siente con especial dramatismo en el interior del país. Hoy, casi veinte millones de personas tienen deudas activas en todo el territorio nacional, y de ese total, aproximadamente seis millones ya se encuentran en situación de mora grave, con atrasos que superan los noventa días. El fenómeno, lejos de ser homogéneo, asfixia con saña a las economías regionales. Según el último relevamiento del Centro de Economía Política Argentina, la provincia de San Juan se consolidó en el quinto puesto nacional en nivel de morosidad familiar. De los poco más de ochocientos veintidós mil habitantes de la provincia, 313.519 personas están formalmente endeudadas, lo que equivale a casi un 40% de la población local. Lo alarmante es la severidad de esa deuda: el 20,7% de las familias sanjuaninas con créditos activos está en situación de mora y, dentro de ese universo, 84.698 personas ya cayeron en la denominación técnica de "Situación 5", catalogados formalmente por el Banco Central como deudores irrecuperables. Esto significa que el 65% de los morosos de la provincia se encuentra financieramente quebrado, con firmas inhibidas y completamente excluidos del sistema legal.

La paradoja sanjuanina radica en que, a diferencia de los grandes centros urbanos, los montos promedio por deudor son relativamente bajos, promediando los 1,74 millones de pesos, lo que ubica a la provincia en el puesto 21° del país en volumen de dinero adeudado. El sanjuanino no está en el Veraz por comprar objetos de lujo; cae en la morosidad porque los salarios locales quedaron pulverizados frente a la inflación y el endeudamiento se convirtió en la única estrategia disponible para pagar la luz, el gas o la comida en departamentos profundamente golpeados como Rawson, Chimbas y Pocito. Es allí donde el problema financiero muta en una crisis de salud mental. El Observatorio de Psicología Social de la Universidad de Buenos Aires determinó que el 55,9% de las crisis vitales de los argentinos se desatan actualmente por motivos económicos y deudas. Los cuadros de estrés crónico, insomnio crónico y ataques de pánico se dispararon en los hogares sanjuaninos bajo el acoso permanente de los call centers de cobranzas que operan a cualquier hora del día.

Esta encerrona cobra una gravedad inusitada al poner la lupa sobre los menores de 25 años. Ante la escasez de empleo formal y la precarización laboral, miles de jóvenes sanjuaninos acuden a plataformas de billeteras virtuales y aplicaciones Fintech que otorgan microcréditos instantáneos a sola firma. Al no poder afrontar las tasas de interés usureras, que en el sector no bancario empujaron la morosidad general al 33,69%, quedan manchados financieramente antes de ingresar a su vida adulta formal. Si bien los especialistas en salud mental enfatizan que el suicidio es un fenómeno estrictamente multicausal y que es metodológicamente irresponsable establecer una relación lineal causa-efecto con el endeudamiento, es imposible negar que la asfixia económica actúa como un factor que dinamita cualquier proyecto de futuro. Los datos del Sistema Nacional de Información Criminal revelan un panorama desolador: el suicidio ya se consolidó como la principal causa de muerte violenta entre jóvenes de 15 a 34 años en el país, superando a los siniestros viales. En San Juan, la tasa de mortalidad autoprovocada trepó a 12,3 casos cada cien mil habitantes, ubicándose por encima de la media nacional, que se sitúa en 11,8. La imposibilidad de independizarse y la sensación de ruina económica a tan corta edad generan una vulnerabilidad emocional que la red de contención social apenas logra contener, obligando a los legisladores provinciales a vincular de manera urgente la crisis crediticia con las políticas de prevención de la salud mental.

En este escenario de desesperación puertas adentro, la tensión se traslada al plano político nacional con un vuelco dramático de último momento. La sesión especial en la Cámara de Diputados de la Nación, que hasta hace horas estaba rodeada de dudas e intensas operaciones cruzadas, finalmente ocurrirá mañana. Según reveló en las últimas horas el diario La Nación, las autoridades del bloque de La Libertad Avanza y sus aliados del PRO capitularon en su estrategia de bloqueo y confirmaron que habilitarán las bancas para dar quórum. Esta decisión responde a una lectura pragmática del oficialismo ante la perspectiva de sufrir una derrota aplastante en el recinto, dado que los bloques críticos ya habían consolidado de manera subterránea una mayoría blindada con el fuerte respaldo de gobernadores del interior. El retroceso del Gobierno expone el éxito del aprovechamiento político instrumentado por la oposición, que identificó con precisión quirúrgica un error estratégico de la Casa Rosada. Al insistir discursivamente en que el sobreendeudamiento familiar era un mero "problema entre privados" y negar una problemática asfixiante para las clases medias y bajas, el Ejecutivo le regaló a sus detractores una bandera de alta sensibilidad social. La oposición supo capitalizar este vacío para desgastar el relato oficial de estabilización sin la necesidad de proponer medidas que generen déficit fiscal, apuntando en cambio a la regulación financiera corporativa.

El frente multipartidario que forzó esta de rodillas parlamentaria al oficialismo exhibe una cohesión transversal e infrecuente. La convocatoria fue rígidamente apuntalada por el peronismo de Unión por la Patria, la Coalición Cívica, el Frente de Izquierda, el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), Encuentro Federal y los radicales díscolos agrupados en Democracia para Siempre. A ellos se sumaron bloques clave para el federalismo como Provincias Unidas y Argentina Federal -este último respondiendo directamente a gobernadores del interior como el salteño Gustavo Sáenz y el tucumano Osvaldo Jaldo-, además de Elijo Catamarca y diversos monobloques que terminaron de quebrar la resistencia de la Casa Rosada. El objetivo de este conglomerado en el recinto no será la aprobación directa sobre tablas, sino dictar un emplazamiento formal con plazos perentorios para obligar a las comisiones de Finanzas, Presupuesto y Defensa del Consumidor a unificar giros y emitir dictámenes antes de fin de mes, desactivando las maniobras dilatorias que el oficialismo intentó mediante reuniones meramente informativas.

A pesar de que el Congreso acumula más de cincuenta expedientes presentados, la abundancia de textos esconde una serie de denominadores comunes y directrices idénticas. La columna vertebral de la síntesis legislativa opositora se asienta en la modificación de la Ley de Concursos y Quiebras para incluir una figura de protección especial para el deudor de consumo, creando regímenes específicos de regularización y alivio financiero familiar. Entre los puntos de coincidencia de los proyectos resalta la creación de la plataforma digital unificada "DesendeudAR" -una especie de segunda oportunidad familiar- destinada a reestructurar deudas de manera sostenible mediante un plan de pago único. Asimismo, las iniciativas imponen límites estrictos a las empresas Fintech, prohibiendo el bombardeo de notificaciones con préstamos preaprobados, penalizando las interfaces engañosas que enmascaran costos financieros totales usurarios y estableciendo un tope de inembargabilidad absoluta para los ingresos que se ubiquen por debajo de la línea de la pobreza. Mientras los legisladores se preparan para ingresar al recinto en una jornada que promete debate arduo, miles de sanjuaninos viven pendientes del teléfono, atrapados en un laberinto de intereses y notificaciones de pago que no solo les arrebata el sueldo, sino también la tranquilidad de poder dormir por las noches.