Historias

La sanjuanina que cruzó el océano en plena pandemia para apostar por el vóley

Se trata de Amira Tarabay, quien construyó su camino en el vóley lejos de su provincia natal. La deportista destacó las diferencias entre el vóley argentino y español y su crecimiento personal en el exterior.
Amira Tarabay, deportista sanjuanina.
Amira Tarabay, deportista sanjuanina.

Amira Tarabay encontró en el vóley una pasión que comenzó a crecer desde su infancia y que, con el tiempo, la llevó a construir su carrera deportiva más allá de San Juan. Su altura para la edad y el entorno familiar fueron parte de ese primer acercamiento, aunque la influencia de su padre, Robert, resultó determinante en su elección. En diálogo con 0264 Noticias, la jugadora recordó cómo nació ese vínculo con la disciplina: “Lo que me llevó a elegir este deporte fue mi papá. La consistencia y la pasión que él me transmitió”. Sus primeros pasos fueron en el Club Banco Hispano y luego continuó su formación en la Universidad Nacional de San Juan.

Con el paso del tiempo, la competencia hizo que el deporte se volviera una parte indispensable de su vida: “Cuando empecé a competir y vi que era mi método de escape. Lo necesitaba en mi día a día”, explicó sobre el momento en que comprendió la importancia que tendría el vóley en su camino. Esa pasión también alimentó su sueño de jugar en el exterior, una posibilidad que se concretó en 2020, cuando surgió una propuesta para incorporarse a un club de Barcelona.

La oportunidad llegó en un momento particular: acababa de terminar la secundaria, comenzaba una carrera y el mundo todavía atravesaba las restricciones por la pandemia. Sin embargo, la posibilidad de jugar en España pesó más que las dudas: “Lo primero que dije fue que sí, y que después lo conversaba con mis papás”, contó. Para ella, era la oportunidad de cumplir un sueño que tenía desde hacía tiempo: “Yo siempre tenía mi sueño de jugar fuera y más en España. Entonces fue una oportunidad que no la iba a desaprovechar”, sostuvo.

La decisión también implicó enfrentar uno de los desafíos más difíciles de su vida: estar lejos de su familia sin saber cuándo podría volver a verla. Aunque ya estaba acostumbrada a viajar por el deporte, esta vez la distancia era mucho mayor y el contexto hacía todo más incierto. A eso se sumó la adaptación a una dinámica profesional, con horarios más exigentes, cuidados en la alimentación y la responsabilidad de rendir dentro de la cancha: “Ya no era un hobby ni un estilo de vida, sino ya era como un trabajo”, explicó sobre el cambio que tuvo que afrontar.

Después de su etapa en Barcelona, Tarabay continuó su recorrido en Tenerife, donde llegó a competir en la élite del vóley español. Al comparar las experiencias deportivas de ambos países, consideró que una de las principales diferencias está en la cantidad de jugadoras que practican la disciplina en España. Sin embargo, destacó que el talento no depende necesariamente del lugar de formación: “En cuanto a los niveles, yo creo que eso depende más de la jugadora que del lugar”, señaló. En estos años, además de sumar experiencia deportiva, reconoce que vivir en otro país la ayudó a madurar y a plantearse nuevas metas.

Hoy, a los 24 años, la sanjuanina atraviesa un paréntesis en su carrera y tiene ganas de regresar a Argentina para reencontrarse con sus seres queridos: “Tengo muchas ganas de volver a mi país y poder estar con mi familia por un tiempo”, concluyó.