Tras un fallo de la Justicia de La Rioja
El ministro Fernández también criticó a la empresa por “las demoras” en la construcción del camino a Vicuña: “Hay que ponerse los pantalones largos”
La decisión de una jueza de La Rioja de impedir el acceso al proyecto de cobre Vicuña (Josemaría y Filo del Sol) por el camino de esa provincia y tratar de paralizar las actividades en el emprendimiento enclavado en Iglesia sigue dando tela para cortar. El ministro de la Producción, Gustavo Fernández, también criticó a la empresa (Vicuña Corp) por su “responsabilidad”, dado que “hace rato que saben que hay que avanzar con el camino por San Juan. Desde el Gobierno, en algún momento hemos conversado y advertido de que estas cosas podían pasar”, en referencia al fallo de la magistrada.
El titular de la cartera productiva, que trabaja junto a su par de Minería, brindó las definiciones en el programa Demasiada información, de 0264 Radio (107.3 en FM y YouTube de este diario). El palo a Vicuña Corp fue una de las facetas que enumeró como resultado de la resolución de la jueza María Greta Decker Smith, de la Segunda Circunscripción Judicial (Chilecito) de La Rioja.
En las otras aristas, le apuntó al Ejecutivo riojano, que conduce el peronista Ricardo Quintela, al señalar que el planteo que hizo el fiscal de Estado de esa provincia “es una provocación” al Gobierno de San Juan. Y, además, resaltó que “hay sectores del peronismo local que vienen haciendo un trabajo de poner palos en la rueda para el avance de la actividad minera. Y esto forma parte de ese plan, que tiene algún sector del kirchnerismo en San Juan y que utiliza al Gobierno de La Rioja, con el que tiene aceitados vínculos, para generar este tipo de inconvenientes”. En ese marco, puso bajo la lupa al senador Sergio Uñac.
En esa crítica, también incluyó a Vicuña Corp. Así, resaltó que “siempre hemos insistido en la necesidad que avancen con velocidad y rapidez en la construcción de un camino más seguro. El camino por San Juan se puede utilizar. Lo que pasa es que tiene condiciones de seguridad más frágiles que el de La Rioja. Las demoras de la empresa la expone a situaciones cuasi extorsivas. Las empresas también tienen que ponerse los pantalones largos”.
De acuerdo a lo que trascendió hace unos días y a la información que manejan en el oficialismo, Vicuña le dio de baja a la Unión Transitoria de Empresas (UTE), conformada por Semisa y Terusi, que debía construir dos tramos del llamado Corredor Norte, el camino hacia el proyecto de cobre por San Juan. Según las fuentes, las compañías se atrasaron con los trabajos, lo que derivó en incumplimientos.
La licitación se había hecho en marzo del año pasado y hubo dos competidores. La oferta de Semisa y Terusi fue la más económica, al punto que fue llamativamente más baja que la de su rival. Incluso, hay fuentes que la describieron como “temeraria”, un término que en el ámbito de las contrataciones se refiere a las dudas que se esparcen sobre el oferente de que tenga la capacidad económica y técnica de llevar adelante una obra.
Las dos compañías (Terusi es sanjuanina y Semisa es de escala nacional) son reconocidas en el ambiente de la construcción vial, pero las fuentes explicaron que se toparon con inconvenientes en la zona, debido a que se trata de una parte del camino que se caracteriza por ser de alta montaña, con todas las complejidades que implica.
Fueron las secciones E, que va de La Majadita a La Brea (a 4.410 metros sobre el nivel del mar), y F, desde La Brea hasta el campamento Vicuña. Ambos tramos totalizan unos 50 kilómetros. De acuerdo a las fuentes, hubo una advertencia desde el Gobierno hacia Vicuña por lo llamativo de la oferta, pero el tema quedó ahí.
Se trató de una licitación privada, por lo que no trascendieron oficialmente los montos de las propuestas económicas ni datos del otro competidor. Según trascendió, las tareas en las secciones E y F continuarán con otros operadores.
Por otro lado, Vicuña había dado a conocer en enero el inicio de una serie de procesos licitatorios para la construcción de los otros tramos A, B, C y D. El primero de ellos, a su vez, está dividido en dos secciones (A1 y A2), que va desde Angualasto (en el que se hará un by pass) hasta Junta de la Palca. Entre las obras, se incluye un puente de 100 metros sobre el río Blanco y otro by pass en la zona de Malimán.
Los tramos B, C y D conectan Junta de La Palca con La Majadita. Todo el Corredor Norte alcanza los 170 kilómetros, en una obra valuada en 250 millones de dólares.