Investigación
Denuncian la desaparición de unos 12.500 dólares tras un operativo, pero en la Justicia hablan de un procedimiento sin irregularidades
A raíz de un robo de 80 mil dólares en una vivienda en Santa Lucía, se desencadenó una investigación que arrojó la pista de un auto involucrado, cuyo dueño vive en Capital con su esposa y en cuyo hogar se produjo un allanamiento en el que, entre otros objetos, se secuestró una caja fuerte. Fue la mujer, Laura Naranjo, quien denunció que, durante el operativo, se abrió la caja de seguridad y, luego de su traslado a sede judicial, se produjo una nueva apertura y faltaban unos 12.500 dólares de sus ahorros. Sin embargo, en Fiscalía aseguraron que el procedimiento fue el correcto, sin irregularidades, que no se accedió a la caja fuerte en la casa allanada, que se fajó y su apertura, inclusive, fue grabada.
Naranjo fue la que habló con este medio y contó que fue su empleada la que vio cuando se abrió la caja durante el allanamiento del pasado 14 de julio. Uno de sus abogados, Néstor “Roly” Olivera, quien trabaja con Marcelo Sandez, indicó que la denuncia de la mujer es “contra funcionarios judiciales y policiales y está radicada en la UFI (Unidad Fiscal de Investigación) Delitos Especiales”.
Sin entrar en muchos más detalles, señaló que “se ha hecho una solicitud de medios de prueba que demuestran algunas irregularidades que deben investigarse. En realidad, lo que se ha denunciado es la desaparición de un monto importante de dinero”.
Fuentes del Ministerio Público, al tanto del caso, destacaron que el procedimiento ya había sido cuestionado por los abogados ante el juez de Garantías, Matías Parrón, quien lo terminó avalando y sosteniendo su legalidad.
El origen de todo parte del robo tipo escruche (en ausencia de los dueños de casa) que sufrió la familia Lenzano cuando se encontraba de viaje. Tras forzar el ventanal principal de la vivienda, tres delincuentes ingresaron y se llevaron 80 mil dólares, 10 mil euros, joyas y relojes. La causa quedó en poder de la UFI Delitos contra la Propiedad.
De acuerdo a las fuentes, un Fiat Cronos fue detectado en la zona del hecho, estacionado durante unas cinco horas. La pista del auto derivó en el allanamiento a la casa de Capital.
La que dio su versión fue Laura Naranjo, esposa del dueño del Fiat Cronos, vehículo que no se encontraba en el allanamiento, dado que los abogados de la familia sostienen que está alquilado a otra persona. La demostración de eso será clave para esa causa.
Naranjo, agente inmobiliaria, oriunda de Colombia, con inversiones en la provincia y en Estados Unidos, país del que tiene ciudadanía y en donde estuvo radicada hasta hace dos años, contó que secuestraron otros elementos de la vivienda, entre ellos, la caja fuerte.
Así, señaló que “tengo ahorro en dólares, ahorros para mis hijos y unos dólares de colección”. El total, manifestó, sería de unos 15.360, además de 8 millones de pesos. También expresó que “una plata era para pagar un alquiler y otra plata que había quedado de la indemnización de un auto”.
En el procedimiento, la mujer sostuvo que “mi empleada ve que abren la caja fuerte y se la llevan aparte del resto de las cosas del allanamiento”. La caja de seguridad fue trasladada a la UFI Delitos Especiales, mientras que los otros elementos fueron derivados a la Central de Policía, dijeron las fuentes.
Naranjo destacó que “nos llaman a una audiencia de la apertura de la caja fuerte y cuando se hace, el resto de la plata sí está, pero justo mis ahorros en dólares no”. Al consultársele sobre precisiones, aclaró que “falta la gran mayoría” y que se encontraron alrededor de 2.900 dólares.
Tras señalar el faltante, la defensa de la familia pidió la devolución del dinero secuestrado. No obstante, Fiscalía rechazó el planteo. Sucede que aún continúa la investigación por el robo de los 80 mil dólares en Santa Lucía, en el que está involucrado el auto del marido de Naranjo. Por lo tanto, el Ministerio Público puede resguardar los objetos de valor hasta la finalización del proceso judicial. En ese marco, esa causa se encuentra en la etapa de Investigación Preliminar, en la que el sumario es secreto para las partes, por lo que no pueden acceder al expediente.
Cuando se abrió la caja en sede judicial, se filmó y se utilizó un código llamado hash, el cual tiene como objetivo que el video no pueda ser adulterado ni modificado, como otra muestra de seguridad. En ese procedimiento, la cantidad de dinero en dólares fue de 4.074, mientras que había 4.800.000 pesos, libras esterlinas, pesos colombianos y dólares canadienses, destacaron las fuentes, las que agregaron que, en ese momento, no hubo objeción y que todos firmaron las actas.
Por otro lado, Naranjo indicó que, en el allanamiento en su casa, el que se identificó fue el funcionario judicial Nicolás Zapata (ayudante fiscal), que le dijeron que la fiscal era Claudia Salica y señaló que participaron más de cinco policías. Las fuentes agregaron que, entre ellos, estuvieron el subcomisario Luis Fioretti, el oficial Marcos Atencio y el cabo primero Eduardo Peña.
También trascendió que la caja fuerte fue trasladada en la movilidad particular de la fiscal hacia la UFI Delitos Especiales. En el Ministerio Público resaltaron que los funcionarios judiciales utilizan sus vehículos y ello no implica que se rompa ninguna cadena de custodia.
Así, las fuentes resaltaron que, primero, la caja fuerte no se abrió en el allanamiento y que sólo se probó una serie de llaves para determinar cuál era la correcta, dado que, si no era ninguna, se debía proceder a utilizar herramientas de corte para su apertura. En el traslado, también viajó el subcomisario Fioretti y, al llegar a Tribunales, también se encontraba personal de la UFI, con el que se guardó la caja en un armario blindado.
En ese marco, las fuentes explicaron que, por directivas internas, objetos de valor, como dinero, joyas o cajas fuertes, son resguardadas en la Unidad Fiscal para una mayor seguridad.
Incluso, destacaron que la apertura de la caja se produjo con autorización judicial y se iba a realizar con la presencia de un defensor público oficial, en representación de la pareja allanada. Sin embargo, como designaron a sus abogados particulares, se esperó a que asistieran los dos o uno de ellos. Al final, el que participó fue Sandez.