Una docente sanjuanina cautivó con su clase virtual: “Más que presencialidad, presencia”

Silvana Bortot tiene 43 años y supo ganarse el cariño de cada uno de sus alumnos hasta en la virtualidad.
Una docente sanjuanina cautivó con su clase virtual:  “Más que presencialidad, presencia”
Una docente sanjuanina cautivó con su clase virtual: “Más que presencialidad, presencia”
viernes 28 de mayo de 2021

Una profesora sanjuanina realizó un descargo por las redes sociales debido a la vuelta a la virtualidad por el aumento de casos de coronavirus. La docente es muy querida por sus alumnos por ser una fanática declarada de Dragon Ball y todo lo referido a la animación japonesa.

Silvana Bortot tiene 43 años, es profesora de Letras en la Escuela Boero y mantiene una excelente relación con los chicos. Este viernes inició su clase con una máscara de Iron Man y luego de esa experiencia escribió en su Facebook personal: “Más que presencialidad, presencia. Ese monstruo llamado virtualidad. Ese ‘no aprenden nada’ que se ha instaurado como muletilla. Pensamiento. Presuposición. Una defensa hasta casi caprichosa de presencialidad en tiempos de fiebre. Y es que no se trata de armar bandos y posturas antagónicas para agudizar otra brecha que ya me tiene podrida”.

La educación necesita PRESENCIA. Una presencia hecha de afecto y efecto. Nadie dice que es fácil en este momento pero tampoco es tan terrible. Te cuento que en la clase de hoy hubo rostros que se miraron, hubo voces que se escucharon, hubo música de fondo, hubo risa, hubo texto, hubo tejido, hubo ganas, hubo un gracias. Hubo ideas colectivas para que el que no asistió porque no puede, porque no tiene medios, porque no se siente bien, porque no sabe, se integre, se sume, se encuentre. Hubo un hasta la próxima, profe. Hubo un lo hagamos otra vez, hubo miles de mensajes por privado con compromiso para llevar a cabo escritos, actividades y todo lo inherente a una clase flexible, acorde a este contexto” explicó la docente.

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0264 Noticias dialogó con Silvana y ella contó: "Siempre tuve como objetivo hacer un proceso de acompañamiento con los chicos para fortalecer el vínculo. Para mi lo más importante pasa por ahí. Entonces mi objetivo este año era ir acompañando en la medida de lo posible, ya sea de manera presencial, de manera virtual o en la bimodalidad priorizando esto, el aprendizaje desde la comunicación, desde los gustos y desde las inteligencias múltiples. Yo comencé el año con cada uno de mis cursos explorando un poquito lo de las inteligencias múltiples, qué les gusta, en qué sienten talentosos y elaboré una especie de proyectito que implementé en mis aulas trabajando ejercicios que tenían que ver con el retorno a las aulas pero cuidando mucho la parte afectiva, la parte emocional y hacer ese acompañamiento".

"Cuando hemos vuelto a la virtualidad pude implementar todos los saberes adquiridos en diplomaturas sobre neurociencia y neuroeducación. Por eso comencé la clase poniendo música, recibiéndolos diciendo sus nombres con un cafecito en mano y después apelé a los gustos que yo comparto con ellos que tiene que ver mucho con el mundo del manga, del animé, de la narración, de la fantasía. A partir de ahí, utilizar los elementos que tengo en casa que forman parte de mi fanatismo personal como mi máscara de Iron Man y a mi Goku para crear un clima de sorpresa" relató la docente de la Escuela Boero.

"Yo creo que en la sorpresa y la curiosidad es donde va el aprendizaje. Eso me dio pie para crear un clima afectivo, una vez que se crea esto y los chicos ven que no están en una clase tradicional sino en un encuentro, un acompañamiento donde van a tener posibilidad de que su voz se escuche y que sus caras se vean siempre y cuando ellos se sientan cómodos. La retroalimentación es algo valioso, hacerles sentir que lo que están haciendo es valioso, destacar lo positivo y orientarlos en el error" explicó.

"Más que dar una clase era monitorear lo que estuvieron haciendo, ver si están leyendo sus cuentos, si están avanzando y que ellos compartan con que estilo quieren que sea la clase. Ellos se sienten parte del proceso, soy mucho de quererlos escuchar y abrirme a sus sugerencias. Estuvimos hablando para ver como podemos ayudar a los que no pueden asistir a clases, desde grabar esa clase, compartir por escrito lo que hemos hechos, de adecuar horarios para encontrar la forma para el que no puede estar presente no se sienta fuera" finalizó la profesora de Letras.

 

Y. Páez