Pedido de indemnización

Dos pacientes murieron tras comer alimentos en el Hospital Lanteri y sus familias demandaron al Estado por $30 millones

El reclamo apuntaba a la responsabilidad de la provincia. Sin embargo, una jueza rechazó el planteo dado que sostuvo que no hubo prueba que demostrara que la comida estuviera en mal estado, lo que hubiese sido el nexo con los fallecimientos.
Dos pacientes murieron tras comer alimentos en el Hospital Lanteri y sus familias demandaron al Estado por $30 millones
Dos pacientes murieron tras comer alimentos en el Hospital Lanteri y sus familias demandaron al Estado por $30 millones
martes 21 de mayo de 2024

A las 4 del 11 de septiembre de 2020, Héctor Maximiliano Brottié (apodado Payito) comenzó a vomitar luego de comer en el Hospital Julieta Lanteri, el ex Hospital Mental de Zonda, en el cual se encontraba internado hace 10 años. Tres horas más tarde, otro paciente, Pedro Oris, también empezó a sufrir dolores de panza. Con el correr de las horas, ambos fallecieron, pese a las atenciones que recibieron de los profesionales del centro de salud. Luego del escenario fatal, sus respectivas madres, a través de un abogado, demandaron al Estado por daños y perjuicios por un monto total cercano a los 30 millones de pesos. El reclamo apuntó a la responsabilidad directa y objetiva de la provincia debido a que los pacientes murieron por la ingesta de alimentación en mal estado que le proporcionaron desde el hospital. Sin embargo, la jueza Adriana Tettamanti, del Contencioso Administrativo, rechazó el planteo porque, en líneas generales, “no existe prueba alguna (…) que el alimento se encontrara en mal estado, factor determinante para configurar la relación de causalidad adecuada que se requiere para endilgar responsabilidad por daños”.

Las demandas apuntaron a la “responsabilidad directa y objetiva” de la provincia por la supuesta “falta de servicio, violación al deber y obligación de seguridad, falta de cuidado y previsión, omisión de los deberes de guarda y custodia”. Si bien acumulaban casi 30 millones de pesos, la suma total se iba a ver incrementada, por la actualización por intereses, en el caso de que el Estado tuviera un fallo en contra. No obstante, el abogado puede apelar a una de las Salas de la Cámara Civil.

De acuerdo a las autopsias, Brottié y Oris fallecieron a causa de una “gastroenteritis aguda con anulación funcional del sistema digestivo con broncoaspiración de contenido gástrico”. En el planteo, el demandante sostuvo que, ese día, hubo 12 personas, entre personal y pacientes, que sufrieron malestares debido a la ingesta de alimentos.

No obstante, la magistrada sostuvo, además de que no hubo pruebas que demostraran el nexo entre la comida en mal estado y la muerte, que “la alegación de que otras doce personas también se vieran afectadas con síntomas gastrointestinales, lejos de favorecer la línea argumentativa, la debilita pues, si ello hubiese sido provocado por raciones de alimentos en mal estado, todas esas personas hubiesen fallecido, pues a igual causa, igual resultado”. Es que sólo Brottié y Oris “tuvieron ese desenlace lamentable y fatal”.

Además, en ambos casos, Tettamanti tomó la declaración de la médica psiquiatra y entonces directora del Julieta Lanteri, Laura Tamarit, quien había sostenido que las dos situaciones clínicas pueden “responder a una multiplicidad de causas o ser un factor multicausal, entre ellas la medicación”, además de los respectivos cuadros personales de Brottié y Oris, como la “ingesta de alimentos y bebidas, etc. Inclusive, otros empleados del nosocomio declararon que los internos recibían alimentos y bebidas de parte de sus familiares”. En el caso del primero de los pacientes, la jueza agregó que “una enfermera del hospital declaró que el día en el que Brottié tuvo síntomas, luego del almuerzo, lo vio, en la puerta de ingreso de la sala, consumir una bebida gaseosa, desconociendo cómo la consiguió”.

La magistrada también indicó que “el informe forense, en modo alguno, concluye que la causa del fallecimiento haya sido la alimentación en mal estado, como así tampoco existe otro elemento de convicción judicial en el sumario penal que pueda conducir a esa conclusión”.

Por su parte, los abogados de Fiscalía de Estado señalaron que, en los dos casos, “no hubo desidia ni falta de servicio” por parte del personal del centro de salud, ya que ambos pacientes fueron examinados por los enfermeros, se les suministró medicación y, luego, fueron trasladados al Hospital Marcial Quiroga. Además, resaltaron que no “existe prueba alguna que otras 12 personas hayan sufrido malestar gastrointestinal”.

De esa manera, la jueza rechazó la demanda contra el Estado provincial, lo que hizo extensivo a la empresa Servi Food, que fue la proveedora de los alimentos.