Lesa humanidad

La Justicia confirmó que De Marchi debe seguir Preso en su casa mientras cumple su condena

El represor había quedado en libertad por un beneficio, medida que ahora le fue revocada producto de que participó del festejo de Olivera.
La Justicia confirmó que De Marchi debe seguir Preso en su casa mientras cumple su condena
La Justicia confirmó que De Marchi debe seguir Preso en su casa mientras cumple su condena

Desde mediados del año pasado y hasta febrero, Gustavo De Marchi, represor condenado a 25 años de prisión por haber cometido delitos de lesa humanidad, gozaba del beneficio de la libertad producto de haber sido apartado de los juicios por problemas de salud. Dicho beneficio ahora llegó a su fin y deberá cumplir el castigo en su domicilio, según lo confirmó recientemente el Tribunal Oral Federal de San Juan (TOF) en un fallo que llevó la firma del juez subrogante Raúl Alberto Fourcade. El magistrado hizo lugar al planteo que había realizado la fiscalía oportunamente, pero, por sobre todo, tuvo en cuenta la queja que formalizó el Ministerio Público a principio de año, cuando salió a la luz que De Marchi participó de la escandalosa fiesta de aniversario de casado que realizó su excompañero del Ejercito Jorge Olivera, condenado a cadena perpetua.

 


Desde febrero y hasta la fecha, De Marchi venía cumpliendo su condena en su domicilio, ubicado en el partido de Pilar, provincia de Buenos Aires, pero bajo una situación provisoria porque la Justicia todavía no resolvía la cuestión de fondo, lo que terminó ocurriendo ahora. En un fallo que salió a la luz esta semana, se dispuso “la detención del condenado Gustavo Ramón De Marchi en la modalidad domiciliaria, manteniendo las condiciones que pesan sobre él hasta el día de la fecha”. Esto es, bajo el control de la Policía Federal a través de rondines y llamados telefónicos.


Según se pudo conocer, la nueva resolución cayó como una victoria en el Ministerio Público, porque entendían que el represor no podía estar en libertad, más allá de que tuviera un problema de salud, dolencias que le permitieron ser apartado de otros dos juicios, en los cuales, en uno se había solicitado la cadena perpetua, mientras que en el otro, no llegó a ser juzgado. La diferencia con la primera condena, a 25 años de prisión, es que dicho fallo está firme, por lo que desde fiscalía plantearon, ante la Cámara de Casación Penal, un recurso indicando que De Marchi podía ser apartado de un proceso en curso, pero que eso no implica que no pueda cumplir con una condena que está impuesta. Incluso, dejaron en claro que, en última instancia, el represor debía ser trasladado a una institución, pero no quedar en libertad.


Si bien Casación pidió que se dictara una nueva sentencia en sintonía con lo que indicaba fiscalía, dicho fallo se hizo esperar por unos siete meses, hasta que De Marchi participó de la fiesta de Olivera. Ante las imágenes que lo ubicaron en el lugar junto a su excolega, fiscalía solicitó medidas urgentes y pidió su detención, la que fue dispuesta de manera provisoria hasta ahora. Si bien este último fallo puede ser apelado por la defensa del represor, deberá continuar detenido en su casa.


De Marchi fue parte de la denominada “Patota” represiva que comando Olivera en San Juan durante la última dictadura militar. Por esa participación fue condenado, en el primer megajuicio, por delitos como violación de domicilio, privación ilegítima de la libertad, agravada por el uso de violencia, imposición de tormentos y asociación ilícita. Cuando ya había comenzado la tercera megacausa, en la que fiscalía había pedido perpetua, las pericias psiquiátricas, psicológicas y neurológicas del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, corroboraron que atraviesa una incapacidad sobreviniente, lo que le impide participar en un debate judicial y comprender el mismo y así fue apartado.