Necesidad

El nuevo pabellón en el Penal de Chimbas estará listo "a más tardar en enero" y ya proyectan 236 celdas más

La iniciativa ayudará a incrementar la capacidad de alojamiento en casi un 50 por ciento.
El secretario de Seguridad, Gustavo Sánchez, y el director del Penal, Enrique Delgado, recorrieron las obras en el Penal
El secretario de Seguridad, Gustavo Sánchez, y el director del Penal, Enrique Delgado, recorrieron las obras en el Penal

El Servicio Penitenciario está sobrepoblado, al punto que tiene casi el doble de internos de los que realmente puede alojar. Con el objetivo de revertir esa situación, la gestión orreguista tomó la decisión de avanzar con la construcción de un nuevo pabellón, el que estará listo “a más tardar, en enero”. Eso no es lo único, ya que tiene en carpeta sumar una unidad más y dar inicio a su ejecución lo antes posibles. Así lo confirmó el secretario de Seguridad y Orden Público, Gustavo Sánchez, al indicar que el proyecto a realizar será similar al que se está por inaugurar. Esto es, un área de 236 celdas con capacidad para esa cantidad de internos. La cifra no es menor, ya que, sumando al que estará listo en los próximos meses, permitirá casi aumentar, en un 50 por ciento, la capacidad actual.

La construcción de un nuevo pabellón no es el único proyecto que tiene en mente el Ejecutivo para descomprimir el Penal de Chimbas. Otra de las iniciativas apunta a “exteriorizar internos” para que sean alojados fuera del Servicio Penitenciario. Sería para aquellos detenidos que cuentan con un primer castigo, penas bajas, buena conducta y edades que vayan entre los 18 y los 25 años. Según explicó en su momento el director del Penal, Enrique Delgado, existen “entre 100 a 150 internos” que podrían dejar la unidad para ser alojados en otro lugar. Dicha iniciativa todavía está en estudio y se espera que exista una confirmación oficial “en los próximos 30 días”, indicó Delgado. Entre los posibles lugares para el traslado figura un predio que el IPV tiene en la intersección de calle Mendoza y Benavidez y el complejo Nazario Benavidez, destinado a menores, el que debería ser acondicionado para alojar otros internos.

La sobrepoblación del Penal de Chimbas es una situación apremiante. Según el último informe publicado por el Sistema Nacional de Estadísticas sobre Ejecución de la Pena (SNEEP), el Servicio Penitenciario local cuenta con una capacidad para 969 internos, pero la población alojada, a fines del 2023, era de 1.784 personas. La cifra implica un excedente del 84,1 por ciento. Esa situación se viene presentado desde el 2019, año en el que la capacidad casi llega a 1.800 personas. La sobrepoblación carcelaria se consolidó luego de la implementación del sistema de Flagrancia y también del sistema acusatorio, mecanismos penales que arrojan resultados rápidos en materia de sentencias y, por ende, de personas condenadas que son privadas de su libertad.  

En ese marco, gestiones anteriores encararon tareas para aumentar la capacidad del Penal. Así, en 2022 se comenzó con la construcción de una nueva unidad, la que constará de cuatro pabellones, nuevo cierre perimetral y servicios, contribuyendo 236 celdas individuales. Dichas obras estaban previstas finalizar el año pasado, pero se vieron frenadas por la falta de recursos. Recién en abril de este año se retomó la ejecución y según indicó el director del Penal, Enrique Delgado, “la obra estará lista en diciembre o, a más tardar, en enero”, plazo que también fue corroborado por el secretario de Seguridad.

Así será por dentro la nueva unidad en el Penal de Chimbas

 

A su vez, este último, adelantó que “inmediatamente después de que tengamos la nueva unidad, construiremos otra, similar a la anterior, de 236 celdas”. Para encarar esos trabajos “solo resta la aprobación del trámite y que realicemos el llamado a licitación correspondiente”.   

Un punto clave por el cual la gestión orreguista tiene previsto tomar la decisión de avanzar con proyectos que permitan descomprimir el Penal de Chimbas, es porque la obra del Servicio Penitenciario planeado en Ullum está totalmente frenada y si bien la provincia ha realizado gestiones para obtener recursos de Nación, no se perfila que se pueda destrabar. Además, la sobrepoblación es apremiante y se debe resolver en el corto plazo para evitar inconvenientes.