MÚSICA

Andrea Prodan: “Cuando llegué a la Argentina descubrí que Luca realmente estaba haciendo algo maravilloso y que Sumo era fenomenal”

El hermano del mítico cantante italiano arribará a San Juan para presentar un tributo inédito a David Bowie. La actividad se realizará el viernes 28 de febrero en Mamadera bar.

El viernes 28 de febrero, se realizará en San Juan el concierto-tributo a David Bowie llamado "Bowie Remembered" de la mano de Andrea Prodan, hermano del icónico exlíder de Sumo, Luca Prodan. El recital tendrá lugar en Mamadera y las entradas pueden adquirirse vía online a través del siguiente link. Andrea dialogó con 0264 Noticias y habló sobre el show, la importancia de Bowie en su trayectoria, las influencias de su reconocido hermano y anécdotas sobre la vida en Europa.  

-¿Estuviste antes en San Juan?

-Participé en la filmación de un documental on the road, que hice hace varios años: se llamaba Together. Era un documental de un director danés que trataba sobre mi familia y yo iba por radios con un motorhome y pasé por San Juan. Recuerdo eso. También fui al Valle de la Luna con Timmy McKern, amigo de mi hermano y también integrante de Sumo. Fuimos en auto desde Córdoba, tengo un recuerdo maravilloso. Pero más allá de eso, nunca estuve en San Juan Capital.

-¿Cómo han preparado el tributo a David Bowie?

-Tengo esa historia increíble con la banda, porque hace varios años ya vi a Adrian Belew, guitarrista de Bowie, Talking Heads, ex King Crimson y Frank Zappa. Adrian Belew vino a Buenos Aires con músicos de la excelente banda de Bowie e hizo un show con temas de él que me dejaron completamente fascinado.

Luego, volví a la sierra donde vivo en Córdoba y no lograba dormir, porque pensé que realmente hay que hacer una banda que toque Bowie en Argentina. Es que los temas son demasiado buenos, son todos buenos, o sea, tiene una discografía enorme. Una discografía donde prácticamente no hay temas malos. Yo soy muy fan de él, desde niño. Así que para mí fue muy movilizador ver que era posible armar una banda que fuera buena.

-¿Cómo siguió esa idea que tuviste?

-Me contacté con dos chicos que habían tocado canciones de Bowie. Cuando yo los conocí en Buenos Aires, en una sala, los escuché tocando con este corte bien británico, seco, y pensé: "son grandísimos". Eran los hermanos Kurz. Ahora ellos están en la banda, debido a que ya no existe 'El Bordo'. Así que yo no sabía nada de 'El Bordo', pero cuando los escuché tocando Bowie pensé: "Qué bueno". Pasaron varios años, veo este recital que te decía de Celebrating Bowie de Adrian Belew, y los llamo en medio de la noche desde Córdoba y les digo: “Chicos, yo quiero armar una banda de Bowie, ¿se copan?”. Y ellos se coparon al toque.

Me vine a Buenos Aires para conocer a los futuros músicos e hice una lista de los temas que me gustaría tocar, que no son todos hits, muchas son canciones que están en medio de un disco y son increíbles. Tiene un sonido maravilloso. Bueno, desde ese día la banda ha estado creciendo continuamente. Tenemos a Sergio Dawi de Los Redondos, que toca con nosotros en varias ocasiones el saxofón.

-¿Cómo llegó David Bowie a tu vida y pudiste acercarte a su música?

-Soy un melómano, adoro la música y soy cantante desde muy chico. Mi hermano Luca me pasó siempre música de primera, cosas muy interesantes y entre todos estaba Bowie.

Recuerdo cuando escuché el discazo que era Space Oddity y me encantó. En ese momento era un niño, tenía como ocho o nueve años. Siempre me gustó mucho Bowie, y me parecía que de los solistas era francamente el mejor por la absoluta variedad musical que propone y por la calidad de todos los discos.

Así que yo crecí con Bowie, al igual que Luca. Pero te confieso que uno de los peores shows que vi en mi vida fue de Bowie.

El amor de Andrea por Bowie nació gracias a la influencia de Luca.

-¿Dónde tuviste la oportunidad de verlo?

-Lo vi en una cancha de Roma y no era su mejor época. Era los años 80 y el concierto era una cosa muy yankee, lleno de bailarines, explosiones y de cosas un poco grasas. Pensé: "no, no lo puedo creer". Pero después él se sacó de encima todo esto y volvió a las raíces de alguna manera. Volvió con discos muy personales, un poco más oscuros a veces. Y ahí otra vez pasé a ser un gran fan.

Creo que Luca hubiera apreciado mucho lo último de Bowie. David  Bowie fue genuino hasta su último disco, Blackstar, el álbum que salió dos días después de su muerte.

-¿Van a haber temas de ese último disco también?

-Habrá un tema del disco que creo que vamos a tocar y que obviamente es impresionante porque él nunca lo tocó. O sea, estás cantando una cosa que él cantó solo en un disco y nunca pudo tocar en vivo.

Esto también lo tenemos con otro tema que está en su penúltimo disco que creo que nunca lo había tocado en vivo, así que es una experiencia un poco surreal.

-He leído que vos estuviste muy presente cuando vivías en Inglaterra, en la explosión del punk que hubo en los años 70, que también estaba muy influenciada por Bowie, porque los Sex Pistols, por ejemplo, eran muy fanáticos de David Bowie y eso también un poco te puede haber llamado la atención o influenciado.

-Ahí donde ya había abandonado bastante a los grandes discos, las grandes bandas "dinosaurios" del pasado, tipo Led Zeppelin y todo esto, que eran bandas que siempre me habían gustado, pero ya estaba cansado de eso.

Cuando vino el punk encontré una nueva efervescencia increíble musical, que me encantaba, pero no me defraudó Bowie, que salió con su época de Berlín que era fantástica, con discos como Heroes. Los discos siempre coincidieron con los gustos hasta de los punks y esto es muy notable porque fue prácticamente el único artista que ellos perdonaron en medio de tanto cambio.

Así que Bowie logró cruzar este período y sacó un par de discos de los cuales no tocamos. Tocamos temas que son bastante punk, algo como "Scary Monsters", que es una canción realmente su respuesta al punk rock es fenomenal.

-En el ambiente del punk, al menos en Argentina, es muy raro que acepten a alguien que no sea punk. Justamente como vos decís, Bowie no era punk, pero estaba aceptado. Eso es algo interesante.

-Creo que el punk argentino es un nicho muy particular que salió en una época muy distinta que el punk inglés. Porque salió más tarde, en muchos casos salió casi en paralelo, pero en Argentina estaba la dictadura y era peligroso.

En Inglaterra estaba un gobierno estable desde siglos y es mucho ruido y no es tan peligroso, decimos. Pero fue más un movimiento de ideología, de moda y de cambio para los ingleses. Lo que yo noté viviendo en Inglaterra es que había miles de bandas que caían bajo el techo de la palabra punk, pero que eran muy distintas entre ellas.

-¿Qué diferencias ves entre la escena del rock en Europa y en Argentina?

-Mira, en Italia el rock es casi inexistente. Yo crecí y nací en Italia. Cuando fui a Inglaterra una de las cosas que más me gustaba era la posibilidad de ir a ver bandas que estaban haciendo la historia del rock en el mundo. Poder verlas cada fin de semana era una cosa impresionante.

Además de tener un hermano (refiriéndose a Luca) que me llevaba a ver las bandas con él, o que me indicaba novedades que yo no conocía. A veces era al revés, a veces yo descubría cosas que él no sabía porque era más joven, más chico y él se había quedado un poco con el rock progresivo de Inglaterra. Pero Italia dio unas bandas de rock como Premiata Forneria Marconi que son buenísimas, pero en general no es un país muy de rock, mientras que Argentina es un país muy rockero.

Siempre me sorprendió mucho eso y lo cuento a los extranjeros que me miran con cara de nada, porque no pueden creer que Argentina sea un país con tanto rock. Es un rock que ha tomado mucho de raíces blues norteamericanas, después está Spinetta que inventó como su fórmula, en un primer momento copiando un poco a bandas inglesas tipo Yes y luego encontrando su personalidad musical.

Igual lo que a mí me interesa es ver que Argentina es un país donde está lleno de chicos que van en el subte o en el colectivo con guitarra en el hombro, teclado o batería. Es un país donde el rock está muy vivo y así que siempre hay esperanza, como digo con Sumo, que es una banda tan particular, tan original y rara e igual pegó mucho en Argentina y tranquilamente hoy en día es considerada una de las grandes bandas argentinas de los años 80.

-¿Capaz el público argentino es muy diverso y abierto a cosas nuevas? ¿Lo ves así?

-No sé cuanto abierto a cosas nuevas, porque yo tengo una banda que se llama Roma Pagana, que es mi banda que tengo desde hace 20 años y es bastante particular y al público le gusta muchísimo, pero me doy cuenta que nos mira como si fuéramos una banda extranjera. A veces vienen a decirme: “¿tus músicos de dónde los sacaste? ¿Son de Inglaterra? ¿De dónde son?”. Son tres porteños de ley.

En un punto el público argentino es un poco cerrado y tiende a escuchar bandas que replican grupos que ya existieron acá. Es decir, sos un poco la banda que es del palo del Indio Solari o si no es del palo de Pappo, por ejemplo. Me parece que se quedan demasiado en el molde. Me gustaría que hubiera cosas distintas.

-Volviendo a tu hermano, claramente influyó mucho en la música argentina, ¿quería saber cómo te influyó a vos de forma particular?

-Luca me influyó en todo, porque en mi familia éramos los únicos dos fans del rock y él, siendo nueve años más grande que yo, llegaba antes a todo y me pasaba lo bueno, la crema de la crema, según nuestros gustos. Así que teníamos una forma de ping pong musical en la que nos pasábamos cosas continuamente, alimentábamos nuestra pasión por el rock.

Después, cuando él vino a Argentina, perdí a mi mejor amigo en un punto, porque se vino para acá. Yo me quedé en Europa, hice la universidad en Inglaterra, miré la guerra de Malvinas a través de los televisores ingleses. Él estaba en Argentina, en el país "enemigo", éramos dos italianos en dos países que no eran los nuestros, y era muy loco todo.

Pero imagínate que cuando yo vine a Argentina en el 82 y pude cantar con Sumo en el Café Einstein en Buenos Aires, y también en Entre Ríos, en Chacarí y en Federación, donde los vi tocar, para mí fue fantástico porque descubrí que Luca realmente estaba haciendo algo maravilloso acá y que Sumo era fenomenal.

Andrea admira la diversidad del material discográfico de Bowie.

-¿Y cuándo llegaste a la Argentina, qué fue lo que más te llamó la atención de encontrarte con la escena nacional?

-La verdad es que yo mucho de la escena no vi, porque cuando vine vi a Soda Stereo tocando una noche con Sumo. Soda Stereo no me hizo una impresión particular, excepto que me parecía que era una banda que estaba bastante copiando un estilo británico, mientras que Sumo era una cosa más propia, un invento único.

Pero por esto no tuve mucha oportunidad de ver otras bandas. Estuve poco tiempo acá y estuve viendo a mi hermano casi todo el tiempo. Pero me llevé varios discos de Argentina. Me gustaba algo de Charly García, tipo "Yendo de la Cama al Living" o "Clics Modernos". También me llevé "Signos" de Soda Stereo, tenía alguna otra cosa, pero en general no estaba muy informado sobre el rock de la época.

Después, obviamente vine a vivir acá y era la época de Los Piojos, de Don Cornelio y la Zona y otras bandas. Desde ahí empecé a ver más cosas y hasta toqué con varios grupos argentinos a lo largo de los años, con mi banda Roma Pagana.

-¿Vos crees que el espíritu del rock de esa época, rememorándonos a David Bowie, a los años 70 sigue vivo?

-El planeta ya es una enorme enciclopedia a nuestra disposición. Vos ponés cualquier nombre en Google, YouTube, y te salta algo. El rock sigue vivo porque continúa como algo que la gente quiere escuchar, quiere ver y ahí está. Hay tantas bandas en el pasado ya para poder chusmear.

El problema es que me parece que no se está fabricando una cosa nueva que sea entusiasmante. Lo que hacen las discográficas actualmente es de cuarta. Gracias a Dios tengo un hijo de 26 años que no solo es un gran melómano como lo era yo y como lo era Luca, sino que además tiene una banda espectacular que es semi argentina, porque mi hijo es argentino, italiano y tiene de compañera a una chica que canta y toca el violonchelo en la banda que es argentina e italiana también. Después hay un guitarrista francés que es buenísimo y un batero de Roma. Es una banda fantástica que se llama Bivio, que quiere decir bifurcación. Es un grupo que me da mucho orgullo y mi hijo es el bajista.

-Antes las discográficas apostaban un poco más a lo nuevo. Hoy esa apuesta ya no existe más se puede decir.

-No, totalmente. Tienen un cinismo. Están hechas por gente que no ama la música, son solo hombres de negocio, no saben nada de música.

A diferencia de lo que pasaba hace 40 años, cuando las grandes discográficas tenían personas que iban a buscar buena música nueva para tenerlos en su discográfica. Bueno, eso ya desapareció completamente. Es todo un mercado completamente cínico y es así.

Luca no solo era su hermano, sino también el mejor amigo de Andrea.

-¿Me podés comentar alguna anécdota que recuerdes con Luca Prodan que puedas recordar?

-Hay tantas anécdotas, pero podría contarte de la vez que vimos por la calle a tres chicas inglesas muy borrachas, volviendo de alguna fiesta a la madrugada. En ese momento, estaba con Luca, que habíamos salido de nuestro trabajo en Inglaterra como guardaespaldas para un sello inglés que se llamaba Stiff, donde estaban Ian Dury, Elvis Costello y otros músicos así.

Estamos volviendo de este recital y vemos a esas tres chicas así gritando por la calle, re borrachas. Digo: "¡qué papelón estas!" Y Luca me dice: “No, mira la del medio, ¿ves a esta, la rubia?”. "Sí", digo. Me dice que es la novia del príncipe Carlos de Inglaterra. Dice que se llama Diana.

“¿Qué estás diciendo? ¿Qué me decís?”, le digo. Luca me responde: “No, loco, es así, te digo". A ella se la veía siempre en los recitales de Dr. Feelgood que era una banda inglesa de la época. Le encantaba Dr. Feelgood, siempre estaba ahí re borracha, era como una groupie de esa banda.

Yo le dije “no sé”. Pensé: "mi hermano está exagerando". Tres semanas después, públicamente se anunció que el príncipe Carlos de Inglaterra estaba saliendo de novio con Lady Diana Spencer. Veo la foto de la misma chica.

-¿Le gustaba el rock a Diana?

-Sí, los Dr. Feelgood, le gustaba el rock. Iba a beber y a ver bandas de rock a pleno antes de transformarse en Lady Di.