Unos 64 cadáveres fueron encontrados este miércoles por los habitantes de las favelas de Río de Janeiro tras una letal operación policial llevada a cabo el martes contra el narco. Los cuerpos fueron colocados por los vecinos en una plaza de la barriada de Penha. Con este hallazgo, el total de muertos en el megaoperativo llega a 128.
La recuperación de los cuerpos, que seguía en curso durante la mañana, fue televisada y mostrada en videos en las redes sociales y coincidió con un Rio de Janeiro en shock, sus calles vacías y las escuelas cerradas.
Sin embargo, hacia las 6 de la mañana el alcalde Eduardo Paes declaró que la ciudad regresaba a la Etapa 1, o normalidad.
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Los vecinos de los complejos de favelas de Alemão y Penha, ubicados en uno de los sectores más pobres y violentos de Río, sin ayuda de las autoridades.

El traslado de los cuerpos y la incertidumbre sobre la cifra real de víctimas
La escena fue desgarradora: vecinos, muchos de ellos familiares y amigos de las víctimas, bajaron los cuerpos desde la zona de la Serra da Misericórdia, donde se concentraron los enfrentamientos más violentos entre las fuerzas de seguridad y bandas narco. Según contaron, aún quedarían más muertos en lo alto del monte.
En diálogo con el sitio g1, el activista Raull Santiago, uno de los que colaboró en el traslado, describió el horror: “En 36 años de favela, pasando por varias operaciones y masacres, nunca vi nada parecido. Es algo nuevo. Brutal y violento en un nivel desconocido”.
El objetivo de los vecinos fue facilitar el reconocimiento de los cuerpos por parte de los familiares.
Cuerpos abandonados en hospitales y escenas de dolor
La madrugada también estuvo marcada por escenas de desesperación: vecinos llevaron seis cuerpos en una Kombi al Hospital Estadual Getúlio Vargas. El vehículo llegó a toda velocidad y se retiró rápidamente, dejando a los trabajadores de la salud y a los presentes en shock.
En las redes sociales y medios locales circularon imágenes de mujeres velando a sus seres queridos en plena calle, y de cuerpos apilados en la plaza, mientras la ciudad intentaba asimilar el alcance de la tragedia.
Una operación que sacudió a toda la ciudad
Se trató de la mayor operación policial de Río, con 2500 agentes movilizados, y estuvo destinada a actuar contra el Comando Vermelho, el principal grupo criminal de la ciudad brasileña que opera en las favelas, barrios populares y densamente poblados.
La megaoperación policial dejó una huella imborrable en la Penha y en todo Río de Janeiro. Mientras las autoridades prometen pericias para determinar la relación de los cuerpos con la operación, la comunidad exige respuestas y justicia ante una masacre que ya es considerada la más sangrienta en la historia reciente de la ciudad.
Fuente: TN Noticias.com