Tras un planteo de nulidad y judicialización

El Concejo de Chimbas dio marcha atrás con la reforma del reglamento que le quitaba funcionarios a un edil

La bancada peronista, alejada de la intendenta, retiró el proyecto que le sacaba colaboradores al concejal Cano, quien no acompañó a ese bloque con los cambios al presupuesto del Ejecutivo.
viernes 27 de febrero de 2026

Fuentes del Ejecutivo y del Legislativo chimbero confirmaron que la bancada peronista, distanciada con la intendenta Daniela Rodríguez, retiró el proyecto de reforma del Reglamento Interno para seguir estudiándolo y debatirlo en el momento oportuno. Entre los cambios que contenía la iniciativa, figuraba la decisión de quitarle la "estructura" o "cuerpo" de tres funcionarios al edil Luciano Cano, lo que, llamativamente, se le había otorgado por unanimiad por el propio Concejo Deliberante hace poco más de dos meses. La movida fue vista en el mundillo político como una represalia, ya que Cano no había acompañado las modificaciones que había encarado el bloque justicialista al presupuesto del Ejecutivo, las que asignaban más recursos al órgano deliberativo. La marcha atrás se da luego de que otros tres ediles plantearan la nulidad de la sesión y advirtieran de que irían a la Justicia si el proyecto avanzaba.

Fueron los concejales Eduardo Núñez (orreguismo), el propio Cano y María "Maruca" Arredondo (PJ) los que plantearon la nulidad de la sesión. En líneas generales, sostuvieron que el calendario de sesiones ordinarias llega hasta el 30 de noviembre, con la posibilidad de prorrogarlas por 30 días más, lo que sucedió y llevó el plazo al 30 de diciembre. Sin embargo, un día después, el bloque peronista convocó a sesión para una reforma integral del Reglamento Interno, pero todo pasó a un cuarto intermedio, sin fecha a definir.

Así, la sesión ordinaria se reanudó hoy en la mañana, pero los concejales sostuvieron que no se puede usar un cuarto intermedio para dejarla abierta. Cuando se produce el cierre del año calendario, la tarea legislativa en sesiones ordinarias finaliza y no se puede extender una que haya quedado inconclusa. "Esta situación implica que el órgano deliberativo carecía y carece de competencia temporal al momento de sesionar, configurándose así un vicio grave que afecta la validez de todo lo actuado", señala la presentación.

En el caso de que si hubiese avanzado en la aprobación de la normativa, los concejales adelantaron que acudirían a la Justicia. En ese marco, luego de un cuarto intermedio de unas cinco horas, los concejales peronistas Ariel Rivero (presidente del Concejo), Augusto Neyra, Ivana Cortéz, Noelia Tortarolo y Leonela Yúdica, la liberaria Griselda Chávez y Eduardo Rodríguez (Pro), de Cambia San Juan decidieron retirar el proyecto, destacaron las fuentes.

El conflicto es una derivación de la fuerte pelea que se había dado en la presentación del presupuesto que había enviado la intendenta. Sucede que el Concejo, con el bloque peronista a la cabeza, llevó adelante un profundo cambio a la ordenanza de gastos y recursos, al punto de recortar partidas del Ejecutivo y destinarlas al Legislativo, que tuvo un incremento de fondos del 253 por ciento, unos 4.200 millones de pesos extra.

No fue lo único, ya que el Concejo dispuso aumentos salariales a su personal y creó 12 cargos, entre los que sobresalía hasta una Dirección de Eventos. 

Esa reforma fue aprobada por siete miembros (Rivero, Neyra, Cortéz, Tortarolo y Yúdica, la liberaria Chávez y Rodríguez), lo que constituía una mayoría calificada que daba para insistir con su aprobación si la intendenta vetaba la ordenanza. La jefa departamental llevó adelante esa medida, pero esa mayoría se diluyó luego de que Chávez se bajara tras la orden de La Libertad Avanza San Juan.

Ante la falta de un voto, la mirada de la bancada justicialista se posó en Cano, quien se había abstenido en la primera votación, mientras que Núñez y Arredondo habían votado en contra. Ante negociaciones, consultas y presiones de todos lados, el concejal que había entrado por el sector peronista de José Luis Gioja mantuvo su postura de abstención.

Entonces, entre los cambios al Reglamento Interno del Concejo apareció lo que suena a represalia: la imposibilidad de que Cano cuente con "estructura" o "cuerpo" de colaboradores, que consiste en un secretario privado y uno administrativo, más un asesor de bloque. Como el edil venía de la bancada peronista y se abrió por diferencias con el oficialismo, no le correspondía tales cargos, los que están reservados para las bancadas que obtuvieron representación en las elecciones. 

Sin embargo, el 21 de diciembre, el mismo Legislativo municipal, por unanimidad, había aprobado que Cano cuenta con ese equipo de colaboradores al modificar un artículo del Reglamento Interno. ¿Qué pasó desde esa fecha hasta hoy? Las fuentes no tienen dudas que una de las motivaciones  se basó en lo que pasó durante el tratamiento del presupuesto.

Frente al conflicto, la secretaria de Gobierno, Natacha Garay, acudió al Concejo junto a la asesora Letrada del municipio, Valeria Jorquera, para conocer cómo se estaba desarrollando la sesión. No obstante, estuvieron esperando cuatro horas para poder ingresar, dijeron fuentes del oficialismo. Cuando lo hicieron, tomaron conocimiento de la decisión del retiro del proyecto.