TENSIÓN MUNDIAL

Netanyahu dijo que “hay indicios” de que el ayatollah Ali Khamenei habría muerto en los ataques

El primer ministro de Israel aseguró que “el complejo del tirano” fue destruido durante los bombardeos conjuntos de su país y Estados Unidos “en el corazón de Teherán”.
Ali Khamenei, el líder supremo de Irán.
Ali Khamenei, el líder supremo de Irán.
sábado 28 de febrero de 2026

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, dijo que había indicios de que el líder supremo de Irán, el ayatollah Ali Khamenei, habría muerto en los ataques coordinados de Estados Unidos e Israel contra el régimen persa.

“Esta mañana, en un poderoso ataque sorpresa, el complejo del tirano Ali Khamenei fue destruido en el corazón de Teherán... y hay muchos indicios de que este tirano ya no está con vida”, dijo Netanyahu en una declaración televisada.

Por su parte, el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), una agencia de la ONU, llamó este sábado a la “moderación”, después de los ataques de Israel y Estados Unidos contra el régimen de Irán y de la respuesta de Teherán.

“El OIEA sigue de cerca los acontecimientos en Oriente Medio y pide moderación para evitarle riesgos en cuanto a seguridad nuclear a los habitantes de la región”, indicó la agencia en un comunicado.

Además, el OIEA indicó que de momento “no hay pruebas” de que los ataques hayan tenido un “impacto radiológico” y agregó que continuará vigilando la situación.

Mientras que, el ataque contra el régimen de Irán y la represalia de ese país no han causado bajas estadounidenses, informó el Pentágono, y agregó que los daños en las instalaciones estadounidenses han sido “mínimos” a pesar de una andanada de ataques aéreos iraníes.

Tras los ataques iniciales de Estados Unidos e Israel contra la república islámica, “las fuerzas de CENTCOM defendieron con éxito contra cientos de ataques iraníes con misiles y drones”, indicó el Comando Central de Estados Unidos, que lanzó la operación estadounidense por orden del presidente Donald Trump, en un comunicado.

“No se han reportado bajas estadounidenses ni heridas relacionadas con el combate. Los daños a las instalaciones estadounidenses fueron mínimos y no han afectado las operaciones”.