SEGÚN UN INFORME

La industria argentina tuvo el segundo peor desempeño del mundo en los últimos dos años

Así surge de un informe de la consultora Audemus.
jueves 05 de marzo de 2026

En un contexto de caída de la actividad y cierre de empresas, Argentina registró el segundo peor desempeño industrial del mundo entre 56 economías, solo por detrás de Hungría. Además, la evolución del sector va en sentido contrario a lo que ocurre en la mayoría de los países de la región.

Así surge de un informe de la consultora Audemus, que señala que en los últimos dos años la actividad industrial argentina cayó en promedio 7,9%. Solo Hungría mostró un retroceso mayor, con 8,2%. Detrás aparecen Bulgaria (-6,7%), Alemania (-6,3%), Canadá (-5,2%), Italia (-4,8%) y Países Bajos (-3%).

En el extremo opuesto, varios países registraron fuertes expansiones industriales. El mayor crecimiento lo tuvo Taiwán, con un alza de 32,3%, seguido por Vietnam (23,8%), Egipto (19,5%), Costa Rica (16,3%), China (13,3%), Rusia (13%) y Singapur (12,8%).

El estudio sostiene que, a diferencia de lo ocurrido en Europa —donde el retroceso se explica en parte por factores externos como el shock energético o la competencia internacional—, en Argentina la crisis manufacturera responde principalmente a decisiones de política económica internas.

Según la consultora, entre los factores que impactaron en la industria aparecen un tipo de cambio apreciado que reduce la competitividad, una apertura comercial acelerada y la ausencia de políticas industriales activas.

El informe también marca que la evolución argentina contrasta con la de los principales países de América Latina. En los últimos dos años, Brasil expandió su industria 3,5%, mientras que Chile creció 5,2%, Perú 6,5% y Uruguay 3,7%.

En tanto, México y Colombia registraron retrocesos leves, de -0,4% y -0,7%, muy por debajo de la caída argentina.

El análisis pone especial foco en el caso de Brasil, al señalar que, pese a compartir el Mercosur y enfrentar condiciones similares de competencia internacional, ese país implementó políticas específicas para promover la industria, como el programa Mover para el sector automotriz, además de sostener un tipo de cambio más competitivo.

El informe también advierte sobre el impacto en el entramado productivo. En dos años de gestión del presidente Javier Milei, 2.436 empresas industriales dejaron de realizar aportes al sistema de ART, lo que refleja su cierre o la reducción a una actividad mínima. Esa cifra representa casi el 5% del total de firmas industriales del país.

Además, el uso de la capacidad instalada se ubica en 57,9%, el nivel más bajo en una década —con excepción del período de pandemia—, lo que implica que las plantas operan a menos de seis de cada diez unidades de su potencial.

En materia laboral, desde 2023 se perdieron 72.955 puestos de trabajo industriales, una caída cercana al 6% del empleo manufacturero.

El ministro de Economía, Luis Caputo, relativizó el impacto de la pérdida de empleos y sostuvo que la discusión no debe centrarse entre un modelo industrialista y otro aperturista, sino entre lo que definió como un esquema “prebendario” y uno que promueva la competencia y la inversión.

Por su parte, el presidente Milei afirmó durante la apertura de sesiones en el Congreso que Argentina lleva décadas “atrapada en el fetiche industrialista”, al sostener que durante años se promovió una industria dependiente de subsidios.

Ante esas declaraciones, entidades empresarias como la Unión Industrial Argentina y la Asociación Empresaria Argentina reclamaron “respeto” al sector y pidieron mantener un diálogo constructivo con el Gobierno. El titular de la UIA, Martín Rappallini, advirtió que todavía hay áreas de la economía donde la actividad continúa rezagada.