SALUD

Angustia e incertidumbre de la familia de la joven sanjuanina que fue derivada de urgencia al Garrahan por una falla hepática

Ludmila Rodríguez, de 15 años, continúa en Buenos Aires junto a su familia luego que nuevos estudios confirmaran que padece la enfermedad de Wilson. Aunque recibió el alta médica, sigue bajo estricto control y no descartan un trasplante hepático.
Ludmila Rodríguez, a la izquierda, junto a su mamá, Julieta.
Ludmila Rodríguez, a la izquierda, junto a su mamá, Julieta.
martes 19 de mayo de 2026

La situación de Ludmila Rodríguez continúa generando preocupación y angustia en su familia. La joven de 15 años, que fue derivada de urgencia al Hospital Garrahan por una insuficiencia hepática aguda, permanece en Buenos Aires desde el pasado 21 de marzo mientras avanza con distintos estudios y controles médicos para determinar la evolución de su cuadro.

Luego de varias semanas internada, el jueves pasado los médicos decidieron darle el alta. Sin embargo, la adolescente debe continuar bajo estricta supervisión médica y no puede alejarse del Garrahan, ya que su estado debe ser controlado.

Según relató su familia a 0264 Noticias, en un primer momento Ludmila había sido trasladada a Capital Federal ante la posibilidad de necesitar un trasplante hepático por un presunto cuadro de hepatitis autoinmune. No obstante, tras una serie de estudios, le detectaron que en realidad padece la enfermedad de Wilson, una patología poco frecuente que provoca que el hígado no pueda eliminar correctamente el cobre que ingresa a través de los alimentos, generando una intoxicación progresiva en el organismo.

Aunque anímicamente la adolescente se encuentra bien, los análisis todavía muestran una falla hepática. Por ese motivo, los médicos optaron por darle el alta para evitar un mayor desgaste emocional, pero establecieron que debe residir cerca del hospital para actuar rápidamente ante cualquier complicación. “Los análisis dieron un poco mejor, pero sigue en falla hepática. No podemos alejarnos del hospital”, explicó su madre, Julieta Rodríguez, quien acompaña a Ludmila desde hace más de dos meses en Buenos Aires.

La incertidumbre sobre el futuro del tratamiento también golpea a la familia. Según explicaron, la evolución de este tipo de cuadros puede tardar varios meses y no se descarta que la joven finalmente deba afrontar un trasplante de hígado si la situación empeora.

Mientras atraviesan este complejo momento, los padres de Ludmila intentan sostener los elevados gastos diarios que implica permanecer en Buenos Aires. Actualmente alquilan un departamento cercano al Garrahan y realizan colectas y sorteos solidarios para afrontar los costos de alojamiento, comida, medicamentos y traslados. Incluso, el padre de la adolescente comenzó a trabajar como chofer de Uber para poder continuar acompañando a su hija sin dejar de generar ingresos.

Quienes deseen colaborar con la familia pueden hacerlo mediante una transferencia al alias Eduardopaez3.mp, a nombre de Eduardo Néstor Páez.