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Los dos jóvenes sospechados de abusar de una adolescente en una fiesta en Médano de Oro, frente al juez

Los dos jóvenes, de 18 y 19 años, participan de una audiencia de formalización por una denuncia de abuso sexual contra una adolescente de 14 años durante una fiesta privada en Médano de Oro. La defensa de uno de ellos cuestionó la legalidad de la detención.
FOTO: 0264NOTICIAS.
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La jueza Flavia Allende encabezó la audiencia de formalización contra Dylan Bunda, de 19 años, y Lautaro Rivas, de 18, investigados por una denuncia de abuso sexual contra una adolescente de 14 años. 

La fiscal Ingrid Schot, de la UFI ANIVI, intervino en representación del Ministerio Público Fiscal. Bunda ya se encontraba detenido y, en su caso, se solicitó el control de detención, medida a la que se opuso su defensora, al considerar que no se respetaron los derechos de su representado.

Durante la audiencia de formalización, la fiscal Ingrid Schot, de la UFI ANIVI, reconstruyó el episodio denunciado y expuso las circunstancias en las que habría ocurrido. Según la acusación, el hecho se produjo durante la madrugada del domingo 25 de octubre, en una fiesta privada organizada en una finca ubicada sobre calle 9, en Médano de Oro, Rawson.

De acuerdo con el relato fiscal, la adolescente se había alejado del sector donde se desarrollaba la celebración para dirigirse al baño cuando fue abordada por Dylan Bunda, de 19 años. La Fiscalía sostuvo que el joven la habría llevado por la fuerza hacia un sector más oscuro y apartado del predio, donde habría cometido la agresión sexual pese a la resistencia de la chica.

La acusación también señaló que, durante el episodio, otros jóvenes llegaron al lugar, entre ellos Lautaro Rivas, de 18 años. Según lo expuesto en la audiencia, algunos de los presentes habrían exhibido sus celulares y podrían haber registrado imágenes del hecho. Sin embargo, la Fiscalía aclaró que todavía no tenía certeza sobre la existencia de fotografías o videos.

Otro elemento mencionado fue que la adolescente logró enviar la ubicación del lugar a una amiga mientras era trasladada hacia el sector apartado. Finalmente, consiguió escapar y regresar con sus amigas, a quienes les contó lo ocurrido. Según el relato fiscal, la joven se encontraba angustiada y llorando, situación que también fue advertida por otras personas presentes en la fiesta.

Tras regresar a su domicilio, la adolescente fue asistida por su familia y se dio inicio a las actuaciones judiciales. La investigación busca determinar las responsabilidades de los dos imputados y establecer si otras personas tuvieron participación en los hechos denunciados.