De cara a 2027
Uñac se mostró con Rosas en Rawson y se desataron las especulaciones: ¿apunta a que se provincialice la figura de la caucetera?
En política, ningún movimiento es inocente. El lunes, el senador Sergio Uñac se reunió con autoridades de la Sociedad de Chacareros Temporarios de San Juan, en el Mercado Concentrador de Frutas y Hortalizas de Rawson. No estuvo solo, sino que estuvo acompañado de la intendenta de Caucete, Romina Rosas. Más allá de las explicaciones oficiales que puede haber de los protagonistas, se dispararon las especulaciones. La más recurrente que circuló en el PJ y que lleva a un interrogante: ¿el exgobernador está tratando de que se provincialice la figura de la jefa comunal de cara a 2027?
En ese escenario, ¿para qué lugar? Rosas va por su segundo mandato en Caucete, por lo que no puede repetir. Una costumbre en el peronismo es que un intendente que deja su cargo tiene asegurada la candidatura a diputado departamental, salvo que su gestión sea un desastre. Pero, la jefa municipal suele tener aspiraciones a más, como cuando no ocultó sus ganas de presidir el justicialismo.
Esa pretensión puede coincidir con una idea que viene sonando en el PJ y que Uñac tendría en mente, como uno de los referentes de peso del partido: poner el o la candidata a vice, ante la eventual postulación a gobernador del diputado nacional Cristian Andino.
No es algo nuevo. El antecedente más cercano en estas tierras se dio en 2015, cuando José Luis Gioja dejaba la Gobernación luego de tres mandatos y ubicó a su amigo Marcelo Lima como número dos en la fórmula que encabezó el propio Uñac.
La movida suele hacerse para que aquel que deja el poder tenga una persona de confianza que actúe de protector o garante de ciertos intereses, políticos y no tanto. En ese caso, Lima se comportó institucionalmente y se alineó con Uñac, conductor tanto de la provincia como del PJ. El exvicegobernador y exintendente de la Capital fue designado ministro de la Corte de Justicia durante la segunda gestión uñaquista.
El hoy senador puede entrar en esa lógica. Si bien su imagen viene desgastada y golpeada después de que el peronismo perdiera el mando en 2023, aún es un referente fuerte en el justicialismo, al punto que delineó la lista de candidatos a diputados nacionales el año pasado, en la que respaldó a Andino para que la encabezara.
Justamente, en esa nómina, puso a Rosas como postulante titular en segundo lugar. Uñac y la caucetera tienen una relación política de años. Las fuentes recordaban que el exgobernador la respaldó cuando era concejal y, luego, fue elegida al frente de la Intendencia, en cuyo mandato tuvo el apoyo del Ejecutivo provincial de entonces.
Otra especulación/análisis que corrió. El giojismo viene impulsando un Código Electoral que contemple la paridad de género en la fórmula para la Gobernación, es decir, un hombre y una mujer o viceversa. Actualmente, la normativa no dice nada al respecto y se terminan imponiendo las figuras masculinas. ¿Lo de Rosas es una previsión interna? Pregunta que anoche se formulaban algunos.
Otra máxima en la política es que el candidato o candidata a vice aporte o sume a la máxima figura de la fórmula, siendo el representante de un sector o que cuente con un caudal de votos propio. O, en todo caso, que no reste.
En la actualidad, es la única mujer que transita su segunda gestión, lo que, evidentemente, reflejó dos triunfos. En la legislativa del año pasado, en la que fue candidata a diputada nacional, tuvo un triunfo ajustado en Caucete: 64 votos de diferencia frente a los postulantes del oficialismo provincial.
Se trata de una dirigente de carácter, que ha tenido fuertes encontronazos con el Gobierno provincial y que ha enfrentado internas con parte del PJ departamental, que han derivado en que pierda la mayoría en el Concejo Deliberante.
Su candidatura a diputada nacional derivó en que recorriera la provincia con Andino y se verá si la presencia con Uñac en Rawson es el puntapié inicial para una nueva instalación de cara a lo que se viene.
En el peronismo también señalan que, si el senador apunta a poner un “guardián” como candidato a vice, un referente más adecuado sería el intendente de Pocito, su amigo Fabián Aballay. De hecho, también ha tenido ciertos movimientos que han despertado suspicacias.
Pocito es el bastión del uñaquismo y Aballay volvió a la Intendencia y transita su nuevo primer gobierno, por lo que puede tratar de retener el sillón comunal. Se trata de un territorio en el que el orreguismo jugará fuerte y todas sus fichas con la ministra de Gobierno, Laura Palma. Es decir, no es un lugar a descuidar.
Algo sagrado en el peronismo es que un dirigente o un grupo de ellos que visite un departamento para una actividad (política o institucional) avise al intendente y jefe territorial. Desde el municipio rawsino, que conduce Carlos Munisaga, indicaron que eso no pasó, pero aclararon que la movida no generó malestar, dado que no están en esa lógica.
El jefe comunal es uno de los que ha tomado distancia del mando de Uñac, junto con el exintendente de Chimbas, Fabián Gramajo, con miras a una renovación en el justicialismo.
A su vez, el senador viene de lanzarse como candidato a presidente del PJ, ha recorrido algunas provincias y mostró otra vez su juego en San Juan. El propio José Luis Gioja, su ya histórico rival, dijo en el programa Demasiada información, de 0264 Radio (107.3 en FM), que la jugada de Uñac a nivel nacional es también poner su mirada en la provincia.
Se ve difícil que el senador relegue su pretensión nacional para intentar una lucha por la Gobernación. Sería ir a contramano de su discurso y otro costo político que le puede pasar aún más factura.