Innovador proyecto

Invertirán 14 millones de euros para la creación de un nuevo observatorio en San Juan

HERON (Hybrid Elevated Radio Observatory for Neutrinos), un innovador observatorio dedicado a la búsqueda de neutrinos astrofísicos de ultra alta energía.
lunes 15 de diciembre de 2025

San Juan fue seleccionada, de entre 712 propuestas, para la instalación de un innovador observatorio. El financiamiento será internacional y de 14 millones de euros.

 

El HERON (Hybrid Elevated Radio Observatory for Neutrinos) es un innovador observatorio dedicado a la búsqueda de neutrinos astrofísicos de ultra alta energía, algunas de las partículas elementales más esquivas y energéticas que llegan desde el espacio.

Así lo anunciaron hoy autoridades del Gobierno de San Juan, de la CNEA y de la Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología de Nación quienes mantuvieron una reunión en la que se abordó sobre la futura instalación del observatorio en plena cordillera de Los Andes, en nuestra provincia.

En los próximos meses se iniciarán las actividades de optimización del diseño final del instrumental y del sistema de adquisición y se avanzará hacia la construcción del observatorio en los años siguientes.

“La CNEA está al frente de este proyecto por la calidad de sus científicos, que desde hace muchos años investigan temas de física y astrofísica. Esta calidad también está relacionada con la capacidad de desarrollo tecnológico que viene del campo nuclear y se traslada a otros ámbitos. Estas señales del origen del universo son muy complejas de medir, por eso se eligió un entorno muy cuidado, como es la precordillera sanjuanina, y el desarrollo de detectores que requieren una tecnología que la CNEA maneja hace muchos años”, afirmó elDr. Ing. Guido Lavalle, quien también destacó el impacto positivo del proyecto en la provincia de San Juan.

Nueva estrategia de observación: un diseño híbrido sin precedentes


HERON apunta a abrir una nueva rama en la astronomía: la de la observación simultánea de los fenómenos más extremos y violentos del universo a través de las señales que emiten en forma de rayos gamma, ondas gravitacionales, rayos cósmicos y neutrinos ultra-energéticos. Es lo que se conoce como astronomía de mensajeros múltiples. El desafío es llegar a observar los neutrínos más energéticos del cosmos. Para lograrlo, los científicos responsables de HERON han concebido un diseño híbrido único en el mundo, capaz de descubrir señales en un rango de energías casi inexplorado para los neutrinos, aquellas superiores a los 1016 electrón-voltios (eV).


La propuesta combina dos técnicas de radio complementarias: 24 estaciones compactas e instaladas a una altura de alrededor de 1000 metros, con un arreglo de 24 antenas poco espaciadas y en fase cada una (inspiradas en la tecnología de un proyecto antecesor, BEACON), y 360 estaciones autónomas, más dispersas (inspiradas en el enfoque del proyecto GRAND) y operando en alturas entre los 500 y 1500 metros.


“Las estaciones compactas permiten detectar señales sumamente débiles que, gracias a su colocación en altura, incrementan el área observable. Su función principal es la de captar las tenues señales de radio generadas por las millones de partículas secundarias que se producen en la atmósfera cuando los neutrinos menos energéticos emergen de Los Andes”, explica el Dr. Ing. Luciano Ferreyro, uno de los integrantes del equipo.


A su vez, “el arreglo disperso, por un lado, complementa esta detección a las menores energías mejorando significativamente la relación entre la señal y el ruido de fondo, y por otro permite la reconstrucción de los eventos de las energías más elevadas”, completa Ferreyro.

La cordillera: un sitio estratégico para una nueva frontera de la astronomía de partículas

La detección de neutrinos de ultra-alta energía con la tecnología propuesta, requiere de una topología muy particular: un valle de algunas decenas de kilómetros de ancho y cerca de 100 km de largo, ubicado entre dos cadenas montañosas, una de las cuales es utilizada como blanco para que los neutrinos emerjan en forma de lluvia de partículas, mientras la otra sirve para instalar los detectores del observatorio. Uno de los pocos lugares en el mundo que reúne estas condiciones se encuentra en la provincia de San Juan, entre la cordillera de Los Andes y la cadena montañosa de Valle Fértil.

Además, este emplazamiento cumple otro requerimiento fundamental: la mínima contaminación electromagnética, es decir, el fondo antropogénico de señales de radio.

Detectar neutrinos de energía ultra-alta -por encima de 10¹â¶ eV- es uno de los grandes desafíos de la astronomía multi-mensajera moderna. Al no poseer carga eléctrica, estas partículas viajan prácticamente sin desviarse. Sus direcciones de arribo a la Tierra apuntan, por lo tanto, hacia su lugar de origen y, como se producen en los entornos astrofísicos más extremos (fusión de sistemas binarios de objetos compactos como estrellas de neutrones o de agujeros negros, jóvenes magnetares), funcionan como mensajeros directos de los fenómenos más energéticos y aún muy poco comprendidos del Universo.