ESTE MIÉRCOLES

El barra de San Martín preso por daños, suma una nueva imputación: ahora, rompió la tobillera electrónica

Se trata de Franco Maurín Vargas, quien permanece detenido en el marco de una causa vinculada a la violenta interna de la hinchada Verdinegra.
Franco Maurin Vargas, hace días atrás en Tribunales. Foto 0264Noticias.
Franco Maurin Vargas, hace días atrás en Tribunales. Foto 0264Noticias.
miércoles 14 de enero de 2026

Este miércoles se llevó a cabo una nueva audiencia de revisión de medidas cautelares contra Franco Maurín Vargas, quien permanece detenido en el marco de una causa vinculada a la violenta interna de la hinchada de San Martín. Si bien días atrás ya se le había extendido la prisión preventiva por el término de dos meses más, en esta jornada se sumó un nuevo capítulo judicial para el barrabrava.

Además de los delitos que ya pesaban sobre él, ahora se le imputó el delito de daño por la rotura de la pulsera electrónica, y la alteración del sistema de control electrónico, hecho ocurrido el pasado 29 de diciembre. Según se expuso en la audiencia, el episodio se dio en un contexto personal: su pareja, que cursa un embarazo de riesgo, comenzó a sentirse mal y debía ser trasladada de urgencia a un centro de salud.

La situación fue abordada en una audiencia realizada durante la mañana, donde el Ministerio Público Fiscal solicitó modificar la modalidad de detención, aunque finalmente el juez resolvió que el imputado continúe bajo prisión domiciliaria.

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Cabe mencionar que Maurín Vargas está involucrado en la interna que enfrenta a dos grupos rivales de la hinchada verdinegra: “La Banda del Pueblo Viejo” y “La Nueva Generación”. Durante la audiencia de formalización realizada en octubre de 2025, fue acusado de haberle propinado una golpiza a un hombre. En aquella oportunidad, Fiscalía le imputó los delitos de amenaza simple y daños, en calidad de autor.

En ese momento, la defensa solicitó que, en caso de dictarse prisión preventiva, la misma fuera bajo modalidad domiciliaria, argumentando que su pareja se encontraba cursando un embarazo avanzado y que él era el único sostén económico del hogar. En ese contexto, el Ministerio Público Fiscal había solicitado un año de Investigación Penal Preparatoria y tres meses de prisión preventiva, plazo que venció el 7 de enero y derivó en la extensión de la medida por dos meses más.

Ahora, con la nueva imputación por el daño a la tobillera electrónica, la situación judicial de Maurín se agrava. De este modo, continuará detenido en su domicilio por al menos dos meses más, mientras la causa avanza.

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