Nueva gestión
Baigorrí: “Me encantaría diseñar una política criminal desde Fiscalía General, con fiscales de impugnación, con coordinadores y, quizás, pedirle opinión a jueces”
Guillermo Baigorrí, el flamante jefe del Ministerio Público, se define como “una persona de diálogo y consenso”. En ese marco, resaltó que “me encantaría diseñar una política criminal desde Fiscalía General con fiscales de impugnación, con coordinadores y, quizás, pedirle opinión a jueces”. Aclaró que será con “algunos” de esos actores que “tienen mucha experiencia”, con el fin de que sea una política “amplia” y que se planifique para ir contra la improvisación.
El recientemente designado fiscal General ante la Corte de Justicia pasó por el programa “A todo o nada”, de Radio Light, en el que, además, profundizó un concepto que ha venido dando. Luego de que asuma, reiteró que “necesito que me acompañen personas en las que yo tenga plena confianza, lo cual no significa que desconfíe de nadie”.
Al ser consultado sobre qué cantidad de personal ubicará a su lado, destacó que “pueden ser tres o dos, pero mínimo, dos”. Sobre si habrá reubicaciones del grupo que conformó su histórico predecesor, Eduardo “Jimmy” Quattropani, el flamante titular del Ministerio Público señaló que “veremos. Veremos cómo hacemos para que, posiblemente, ahí pueda haber esos matices personales y que pueda haber algunos cambios”.
No fue lo único, ya que resaltó que, frente al legado que dejó Quattropani, “tengo que conquistarme a todos” en el Ministerio Público Fiscal. Si se quiere, ya tuvo una buena señal. Baigorrí fue invitado a la cena de fin de año del viernes que organizó el Consejo de Fiscales y Asesores Oficiales (Confias), que preside Laura Romarión, en el que tuvo su primer contacto con magistrados, funcionarios y el personal. En esa reunión, descontracturada y de camaradería, contó que le manifestaron que “estamos para apoyarlo y acompañarlo”.
Baigorrí se mostró prudente en cuanto a las decisiones que tomará, dado que admitió que, “oficialmente, no conozco el estado de situación total. Tengo que interiorizarme”. Su designación se produjo el jueves, luego de que 25 diputados avalaran su postulación, la que fue impulsada por el orreguismo y acompañada por el bloquismo, un legislador angaquero, el de La Libertad Avanza y peronistas. El bloque PJ se inclinó por Matías Senatore, quien cosechó 11 votos.
El nuevo jefe de los fiscales que investigan los hechos delictivos asumirá este miércoles a las 11, en la sede del Sirio Libanés. De cara a lo que viene, indicó que “la Fiscalía es un órgano que debe actuar en cooperación con todas las autoridades de la provincia. Hay que generar y aumentar los vínculos. Obviamente, con la Corte, que es la otra pata de la administración de Justicia, tengo que tener una comunicación y un consenso fluido en todos los temas. Pero, también, tengo que hablar con la Secretaría de Justicia, con la de Seguridad, con el Gobernador, con la Legislatura, más allá de que no tenga posibilidad de mandar proyectos de ley, pero sí tenés que ir buscando consenso y trabajarlo”.
Además, explicó que, “en los ámbitos en los que he estado, he tratado de desarrollar planificaciones, equipos de trabajo con mucho compromiso y sentimiento de pertenencia, con la idea de que nada se gana solo, ni nadie funciona si no es detrás de una idea común y de un esfuerzo compartido”.
El Ministerio Público cuenta, en líneas generales, con siete Unidades Fiscales de Investigación (UFI), que abarcan todas las variables de persecución de hechos delictivos. Áreas que manejan sus estadísticas y, al consultarle a Baigorrí si echará mano a esos números, una vez que asuma y empiece a tener rodaje en el cargo, para diagramar una política de persecución criminal, destacó su idea de trabajar con “previsión y planificación. Hay que valerse de la experiencia y de los consejos posiblemente de distintos actores”.
¿Incluido el Ejecutivo? “Puede pedírsele (información), quizás, a la Secretaría de Seguridad, por ejemplo. Tener en cuenta también algunas cuestiones como los mapas de delito, hacer un análisis básicamente de los delitos más sensibles para la sociedad, donde tiene que tener un abordaje especial, porque hay momentos en los que la cuestión va cambiando”, explicó.
En cuanto al equipo que armará en la Fiscalía General, Baigorrí manifestó que “voy a pedir y voy a tratar. También tengo facultades para hacer movimientos para poner, al lado mío, gente que sea de mucha confianza”. No obstante, aclaró que “no voy a desarmar Fiscalía”.
En la actual estructura de la cúpula del Ministerio Público, hay dos secretarios Relatores designados en 2018 por la Corte, a pedido de Quattropani: Fernando Rahmé y Rolando Lozano. El primero está a cargo de la supervisión de tres UFIs, mientras que, el segundo, de dos. Ambos se anotaron para el cargo de fiscal General. Rahmé estuvo en danza, pero no llegó a entrar en la terna, mientras que Lozano sí fue elegido por unanimidad de los miembros del Consejo de la Magistratura.
Los otros supervisores son Andrés Noguera y Federico Osollo, quienes tiene el cargo de secretarios de Cámara. También está el secretario Electoral, Pablo Yacante, y las secretarias Mariela Páez y Lucila Victoria.
Según fuentes judiciales, hay dos cargos vacantes que pueden ser cubiertos y cumplir las funciones que Baigorrí desee para su equipo. Uno de ellos es el de secretario Relator, que ocupó Juan Pablo Ortega, quien renunció luego de ser condenado por tratar de armar una causa para perjudicar a un abogado, y el otro es de secretario de Cámara.
De acuerdo a la ley Orgánica de Tribunales, el fiscal General puede trasladar, mover y asignarle funciones al personal del Ministerio Público, sin necesidad de pedirle nada a la Corte, siempre que sea dentro de ese ámbito. Ahora, si desea ubicar a un funcionario que está bajo la órbita del máximo tribunal, tiene que dar el OK la presidenta Adriana García Nieto, en este caso.
Hay una tercera alternativa: si apuesta a incorporar a un abogado litigante, por fuera de la estructura del Poder Judicial, Baigorrí tiene que hacer el pedido y la designación está en manos del máximo tribunal.
Con respecto al primer contacto que tuvo con magistrados y funcionarios del Ministerio Público, se dio en la cena de fin de año del Consejo de Fiscales y Asesores. Baigorrí destacó que “tenía un poco, por ahí, un tapujo porque decía ‘todavía no soy fiscal en el ejercicio, estoy solamente designado’, pero fueron muy amables en invitarme”.
Además, resaltó que “la gente de Confias me recibió, me trató muy bien, me presentaron a todos, pase una noche divina. Todo el mundo me hizo sentir parte, me recibió con afecto, todos tuvieron los mejores deseos y predisposición, me manifestaron que 'estamos para lo que viene, para apoyarlo y acompañarlo”.
Por eso, destacó que “si se inicia una relación así, en un momento de alegría y de camaradería, es posible que pueda mantenerse eso, en el sentido de que verdaderamente todo el mundo esté predispuesto”.