OPINIÓN

El oro en su máximo valor histórico

Foto de Zlaťáky.cz en Unsplash
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domingo 09 de febrero de 2025

El metal precioso ha llegado esta semana a tocar su máximo valor histórico acercándose por primera vez a los 2.900 dólares la onza y algunos ya lo ven superando los 3.000 dólares en los próximos meses.

Esta suba no es casual, el oro ha sido durante siglos un activo precioso y una reserva de valor, cuyo precio ha fluctuado significativamente a lo largo de la historia. 

Desde su uso como patrón monetario hasta su actualidad como refugio seguro, el oro sigue siendo un elemento crucial en los mercados financieros globales.

Factores que influyen en la suba del precio del oro

La suba del precio del oro depende principalmente de varios factores:

En primer lugar, la incertidumbre geopolítica: Conflictos bélicos o tensiones políticas aumentan la demanda por activos seguros como el oro.

Por otro lado, las expectativas sobre tasas de interés son un driver que puede impulsar inversiones en activos más arriesgados pero también aumentan la demanda por refugios seguros.

También, la percepción de una caída relativa del valor de monedas fuertes como el dólar estadounidense puede hacer que los inversores busquen alternativas más estables.

Por último, pero no menos importante, las expectativas inflacionarias, ya que el aumento generalizado de precios puede llevar a buscar activos que mantengan su valor real.

Refugio seguro ante mercados volátiles

Las declaraciones de Donald Trump imponiendo aranceles a las importaciones de bienes desde México y Canadá, como así también la respuesta de estos países imponiendo más aranceles para los productos norteamericanos, provocaron el último lunes temor e incertidumbre por el futuro del comercio internacional, ya que, muchas empresas norteamericanas exportan o importan bienes desde o hacia diversas partes del mundo.

En el mercado se suele utilizar el índice “VIX” para de alguna forma medir estos cambios en el humor de los inversores.

El índice de volatilidad CBOE (VIX) es un índice en tiempo real que representa las expectativas del mercado sobre la fortaleza relativa de los cambios de precios a corto plazo del índice S&P 500 (SPX). Como se deriva de los precios de las opciones del índice SPX con fechas de vencimiento a corto plazo, genera una proyección de volatilidad a 30 días. La volatilidad, o la velocidad con la que cambian los precios, suele considerarse una forma de medir el sentimiento del mercado y, en particular, el grado de miedo entre los participantes del mercado.

Para tener una referencia, este índice se mueve en el rango entre 10 y 15 puntos. Si este índice sube a más de 25 puntos, es una crisis importante (suele haber una o dos en el año, como por ejemplo la crisis de los mercados provocada por la baja de tasas en Japón el pasado martes 5 de agosto, cuando trepó a 38 puntos. Si el índice sube a más de 50 puntos es una crisis muy severa, solo superó los 50 puntos para la crisis de las hipotecas subprime en octubre del 2008 y en la pandemia durante el mes de marzo del 2020.

Si observamos la evolución del VIX desde agosto del año pasado, veremos que el índice ha estado fluctuando dentro del rango de los 15 a los 20 puntos. Pero, el primer lunes de febrero superó los 20 puntos ante las manifestaciones de Donald Trump y las respuestas de los otros líderes mundiales.

Un poco de historia

Hasta 1971, el precio del oro estaba fijado en aproximadamente 35 dólares por onza. Sin embargo, con la eliminación de la convertibilidad del dólar al oro por parte de Estados Unidos ese año, el precio comenzó a fluctuar libremente. En los años siguientes, experimentó picos significativos debido a factores como guerras petroleras y altas tasas de inflación. Por ejemplo, alcanzó un máximo histórico ajustado por inflación de alrededor de 2.359 dólares por onza en 1980.

En las últimas décadas, el precio del oro ha seguido una tendencia alcista generalizada debido a factores macroeconómicos y geopolíticos. En años recientes, se han registrado máximos históricos superando los $2.600 por onza.

Principal demanda actual

Actualmente, uno de los principales impulsores de la demanda es la búsqueda constante por parte tanto bancos centrales como inversores privados para protegerse contra riesgos económicos y geopolíticos.

En la actualidad, los principales demandantes de oro se pueden clasificar en tres grupos:

  1. Bancos Centrales: Han aumentado sus compras significativamente para diversificar sus reservas internacionales ante la incertidumbre global.
  2. Fondos Cotizados (ETFs): Están experimentando un aumento notable debido al interés creciente hacia este metal precioso.
  3. Inversión Privada: Los inversores individuales buscan protegerse contra posibles recesiones económicas o escenarios inflacionarios mediante lingotes u otras formas físicas.

En resumen, el valor histórico y actualizado del oro está profundamente ligado a su papel como refugio seguro frente a incertidumbres macroeconómicas y geopolíticas globales.

El mercado global continúa viendo al oro no solo como una reserva valiosa, sino también como una estrategia defensiva ante desafíos económicos futuros potenciales. Con proyecciones optimistas para seguir creciendo hasta superar incluso los $3.000 por onza según algunos analistas financieros prominentes, es claro que este metal seguirá jugando un papel central tanto para bancos centrales e inversores privados que busquen seguridad financiera frente al futuro incierto globalmente hablando.

 

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