CASO RESONANTE

Esquivó la cárcel: condenaron a tres años de prisión condicional al policía federal que encañonó a dos menores

Juan Ramón Aballay fue encontrado culpable en el juicio en su contra por el violento hecho que protagonizó en agosto del año pasado en Chimbas.
Fotos 0264Noticias
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martes 01 de abril de 2025

Se desarrolló la jornada decisiva contra el policía federal, Juan Ramón Aballay, de 51 años, acusado de encañonar a dos menores y amenazar a un adulto, en agosto del año pasado, en el departamento Chimbas. Tras la exposición de las partes, el juez, Matías Parrón, decidió condenar a tres años de prisión condicional al uniformado, por lo que evitó ir a la cárcel.

Previamente a la lectura del veredicto,  la Fiscalía solicitó cuatro años y dos meses de prisión efectiva. Mientras que, la defensa solicitó la absolución en la causa, y la devolución de su arma reglamentaria, la cual está retenida desde el episodio investigado, algo que no ocurrirá.

Así, el policía federal fue sentenciado por violación de domicilio y amenazas coactivas agravadas por el uso de arma de fuego en perjuicio de Carlos Daniel Ares, más violación de domicilio y coacción agravada, por el uso de arma de fuego en perjuicio de dos menores.

Cabe recordar que, hace una semana, comenzó el juicio, que lo tuvo a Aballay en libertad luego de haber recuperado esa condición el 14 de agosto pasado, tres días después de conocerse el caso y su detención.

En la primera jornada del caso, se hizo foco en escuchar las partes, la grabación de las nenas de 13 y 8 años de edad en la Cámara Gesell. Ambas entrevistas tuvieron vital importancia en el proceso para contextualizar y determinar que ocurrió aquel 11 de agosto del año pasado en una vivienda de Chimbas.

A su vez, el juicio siguió con la declaración de una de las doctoras que atendió a las menores luego del episodio de supuestas amenazas por parte de Aballay. Según la fiscal del caso, Daniela Pringles, Aballay fue acusado de ingresar a dos domicilios por la fuerza. En el primero, amenazar a con un arma a Ares y en el segundo, de agarrar a la mayor de las nenas, de ponerle un arma de fuego en la cabeza y decirle, "si no me decís dónde está (por el padre) te voy a meter un tiro". Según la acusación de fiscalía, luego le puso el arma sobre la cintura y la paseó por toda la casa buscando al padre, que no estaba en ese lugar.

En su momento, a Aballay lo atrapó la Policía de la Provincia en el lugar. Y le secuestraron el arma de fuego que llevaba, una pistola que es exclusiva para los miembros de la PFA, que estaba cargada, lista para disparar con el cargador lleno de balas. En el bolsillo llevaba otro cargador con proyectiles.

Mientras que, durante la exposición esta jornada de la fiscal, se mencionó como argumento para la sentencia el trauma psicológico que quedó en las menores, en particular, sobre una de ellas, quien actualmente tiene un pobre rendimiento escolar e incluso demuestra temor ante la presencia de adultos varones, porque, según la letrada, recuerda en todo momento el episodio vivido con Aballay. 

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