Lesa Humanidad

Inesperada derivación del caso Rubiño: un represor pidió que el juez Echegaray no lo juzgue

Se trata de Juan Francisco Del Torchio y el planteo se dio porque su abogado también representa a la familia Rubiño, y apunta contra el hijo del juez como responsable de la muerte de la joven. Echegaray aceptó apartarse y se postergó el inicio del juicio.
Los jueces Eliana Rattá, Hugo Echegaray y Daniel Doffo integraban el tribunal para el último juicio de lesa humanidad. Echegaray aceptó apartarse.
Los jueces Eliana Rattá, Hugo Echegaray y Daniel Doffo integraban el tribunal para el último juicio de lesa humanidad. Echegaray aceptó apartarse.
miércoles 25 de junio de 2025

Sorpresivamente, la causa por la muerte de la joven Lucía Rubiño tuvo una inesperada derivación en un expediente de la Justicia federal, más precisamente, en un juicio de lesa humanidad que estaba previsto para el 4 de julio. Según confirmaron fuentes judiciales, el debate ha quedado postergado y es casi un hecho que se inicie luego de la feria judicial de invierno, la cual comenzará el 7 de julio. ¿El motivo? El juez federal Hugo Echegaray decidió apartarse de integrar el tribunal de juicio, luego de que la defensa de los represores Juan Francisco Del Torchio y Eduardo Cardozo, lo recusara. Es que ambos imputados tienen como defensor a Marcelo Fernández Valdez, abogado que representa a la familia Rubiño, quien, a su vez, sostiene que el hijo del magistrado federal, Juan Pablo Echegaray, es responsable por la muerte de la menor. Así, Del Torchio sostuvo en un escrito que la situación le genera “incertidumbre” por lo que teme que Echegaray no vaya a ser “absolutamente imparcial” en su juicio.

Marcelo Fernández Valdez (a la izquierda) es el abogado de la familia Rubiño.

 

La causa por la muerte de Lucía Rubiño causó un cimbronazo social, por las circunstancias del hecho y sus protagonistas. La joven de 16 años falleció en octubre de 2023 en el interior del barrio Profesional, luego de que otro menor de edad desviara su auto para, al parecer, intentar no chocar contra la camioneta que conducía Juan Pablo Echegaray. Pero, además, el reclamo social se acrecentó luego de que el hijo del juez Federal fuera sobreseído de la causa penal, fallo que fue apelado por la familia Rubiño a través del abogado Marcelo Fernández. Dicha queja no tiene definición porque, a su vez, cinco jueces locales han decidido no participar del expediente por diversos motivos.

El primer juez que se inhibió fue Daniel Guillén, ya que había emitido opinión en la causa que tiene en la mira al joven que causó la muerte de Lucía. El recurso cayó en manos del juez Maximiliano Blejman que también decidió inhibirse, argumentando que su hija era amiga de Lucía Rubiño, por lo cual su parcialidad podría verse afectada. El tercer juez sorteado fue Juan Carlos Caballero Vidal, quien siguió los pasos de sus colegas y se apartó del caso, explicando que su hija era amiga de Rubiño y estuvo presente la noche en que murió Lucía. En cuarto término, la impugnación recayó sobre el juez Benedicto Correa quien decidió inhibirse, ya que su hija también era amiga de Lucía y, por último, resultó sorteada la jueza Ana Lía Larrea, quien ayer se dio a conoció que también decidió apartarse por motivos similares a los del juez Guillén. Ahora será el turno del camarista Renato Roca, aunque el abogado Marcelo Fernández anticipó que si el juez no se aparta será recusado.

Fuentes judiciales indicaron que es llamativo que un imputado solicite que un juez se aparte por las otras causas que lleva su abogado, ya que no es un elemento que esté contemplado como motivo de recusación establecido en el Código Procesal Penal de la Nación. Más allá de esa situación, el pedido de que el juez Echegaray se aparte se fundó en un “temor fundado de parcialidad” expresado por Del Torchio luego de que confirmara que Fernández Valdez apeló el sobreseimiento de Juan Pablo Echegaray.

Los represores ya cumplen condena de prisión perpetua por otros juicios de lesa humanidad.

 

Incluso, en el escrito al que accedió este medio, el represor hizo referencia a las notas que fueron publicadas en medios nacionales como Infobae y también en Clarín. Así, le expresó a su abogado que “no tengo ninguna garantía de que, por razones propias del ser humano, el mismo (por el juez Echegaray) vaya a ser absolutamente imparcial en mi caso, máxime con el conocimiento que tengo, por experiencia propia, donde siempre la justicia ha fallado en mi contra, por resultar vinculado a casos que ellos llaman “lesa humanidad”. Además, dijo que “esta circunstancia tan particular en la que me veo envuelto, me crea la impresión de inseguridad, de que mi defensa pueda sufrir una mirada parcial para evaluar mi inocencia en este próximo juicio”, que estaba previsto iniciar el próximo 4 de Julio.

Así, por pedido de su defendido, Fernández Valdez solicitó la recusación de Echegaray en un escrito en el que aclaró que “no tengo en particular razón alguna para sospechar del buen nombre, honorabilidad, transparencia y profesionalismo del Dr. Hugo Echegaray; dicho esto, no obstante destaco que en la presente causa ejerzo la defensa técnica del Sr. Juan Francisco Del Torchio desde el inicio, y que independientemente de mi opinión personal respecto de V.E.; el temor fundado de parcialidad que abriga mi pupilo, entiendo se basa en cuestiones objetivas … por lo que me veo en la obligación de solicitarle encarecidamente se aparte de seguir entendiendo en el presente proceso”.

Juan Pablo Echegaray fue sobreseído de la muerte de Lucía Rubiño pero la familia apeló dicho fallo. 

 

Fuentes judiciales confirmaron que ayer Echegaray aceptó apartarse de la causa de lesa humanidad al indicar que lo hace “en miras de respetar la garantía del juez imparcial en el marco de un proceso penal reconocida como un derecho implícito en la forma republicana de gobierno y derivada de las garantías del debido proceso y de la defensa en juicio”.

Bajo ese escenario, ahora, los jueces federales Daniel Doffo y Eliana Rattá, deberán resolver el planteo de recusación, por lo que es un hecho que el debate no comenzará el 4 de julio y, por lo tanto, quedará para después de la feria judicial, la cual iniciará el 7 de julio.

Del Torchio y Cardozo protagonizarán el último juicio de lesa humanidad que se desarrolle en la provincia.  Ambos se desempeñaron, durante el proceso militar, como autoridades del RIM 22 por lo que se los ubica como miembros del denominado “grupo de tareas” contra la subversión y con participación en interrogatorios bajo tortura, respectivamente. Si bien los represores se encuentran detenidos cumpliendo prisión perpetua por haber sido condenados en otros juicios, ahora enfrentan la acusación de ser los responsables de la privación ilegítima y tormentos contra Abraham Cruz Videla, un odontólogo, que supo desempeñar su profesión en la Asociación Obrera Minera Argentina (AOMA), el gremio de los mineros, y también en el hospital de Valle Fértil, cargo al que no pudo volver tras su detención.

El juicio ya venía postergado luego de que el fiscal Federal, Francisco Maldonado, solicitara la elevación a juicio en febrero del año pasado. Ahora, además de conocerse si será aceptada la recusación de Echegaray, lo que es casi un hecho que ocurrirá, los jueces deberán definir cuándo finalmente arranca ese juicio.