ESCENARIO

“Abracen al próximo gobernador de San Juan”, la frase que inquieta a parte del peronismo en medio de un berenjenal sin reglas

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domingo 08 de marzo de 2026

A esas palabras se las escucharon decir más de una vez al diputado nacional Cristian Andino en algunas de las giras departamentales que hizo este año, aprovechando fiestas populares y yerbas similares. Lo de Andino es tan legítimo como el haber llegado a la Cámara de Diputados de la Nación casi sin recursos y con un partido dividido. La verdad es que el sanmartiniano logró sacarles agua a las piedras. Pero también es inevitable que ese tipo de frases provoquen recelos y reacciones. Y Andino debe saberlo y aceptarlo.

Pero el peronismo vive hoy un momento muy especial, más allá de las legítimas pretensiones de Andino, y ya debe haberlo notado más de uno. Al histórico hecho de no estar en el poder después de más de dos décadas, se le suma la imposibilidad fáctica de unificarse en uno o, al menos, en pocos líderes. Hoy hay demasiados: el que maneja los hilos se llama Sergio Uñac, nadie lo duda. Después (el orden elegido para esta descripción no implica ranking) están José Luis Gioja, quien sigue teniendo algunas buenas migas con pocos dirigentes y se lo vio hace poco cerca de la intendenta chimbera Daniela Rodríguez, y también hay rumores de llamadas y hasta encuentros con el gobernador Marcelo Orrego o con el senador mandato cumplido Roberto Basualdo; o con ambos. Es decir, Gioja no está quieto. Y después vienen los que tienen votos: Carlos Munisaga y Fabrián Gramajo, intendentes de Rawson y Chimbas respectivamente. Los jefes comunales han armado un tándem que el giojismo y el uñaquismo odian porque no pueden controlarlo, y lo cascotean desde donde pueden. Mientras, Carlos y Fabián se muestran juntos, se contonean, saludan gente, se fotografían, y hasta se comen un lomo en una conocida lomoteca que inauguró sucursal en Rawson hace unos días. Dato real (ver foto). Parece que los dramas del PJ les pasan por el costado.

¿Cómo encaja la tempranera frase de Andino en este PJ? Es difícil, porque ni siquiera quien lo ayudó a llegar a esa banca en la Cámara de Diputados de la Nación, lo banca hoy. Uñac le sacó el banquito. Se enojó, dicen en el peronismo, porque Andino empezó a hacer su juego al otro día de la elección del año pasado y no solamente marginó al líder que lo llevó donde está, si no que también lo negó, y más de tres veces. Es decir, Uñac sabe que Andino no le responderá en caso de llegar más arriba, y eso rompe con los planes del exgobernador. ¿Que planes? Da la sensación de que Uñac está ocupado en su tejido nacional, pero relojeando interna sanjuanina. No quiere perder el mando de la oposición sanjuanina. Hace un par de semanas se lo vio cenando con Federico Achával, intendente de Pilar, en la provincia de Buenos Aires. Uno que la mueve, y con ganas. A Uñac le adjudican estar armando sin esconderse. Lo saben todos los que tienen que saberlo en el PJ, y varios lo bancan. Alguno que otro especuló incluso con la posibilidad de una fórmula con Axel Kicillof. Consensuada con Cristina Fernández, obviamente. Quizá ese es el juego del pocitano. O quizá San Juan, nadie lo sabe. Él no dice que no. Pero tampoco sí. Sabe que aún su imagen no levanta lo suficiente pero apuesta al escenario de tercios y a un hartazgo de los sanjuaninos con la conducción de Marcelo Orrego. Si eso va a ocurrir o no, se verá el año que viene, pero es a lo que apuesta Uñac.

Para esos tercios es fundamental José Peluc. El diputado de La Libertad Avanza es mano derecha en San Juan de Karina Milei y está haciendo lo humanamente posible para que Orrego no acuerde con Milei, idea que crece en el oficialismo sanjuanino. Peluc es una creación de Uñac, todo el mundo lo sabe. Uñac sigue teniendo buen trato con los Milei, casi todos lo saben. Es difícil que entre otro actor, y el negocio entre Milei y Orrego va a ocurrir siempre y cuando las necesidades de ambos lo demanden. El que más quiere ese acuerdo es el vicegobernador Fabián Martín, quien elogió mucho (tal vez demasiado) el discurso del presidente en la apertura de sesiones del Congreso. Martín quedó haciendo puchero luego de que le ordenaran bajarse de la banca que ganó el año pasado, y si bien sigue perteneciendo y trabajando por el proyecto de Orrego, está requiriendo un cambio de estrategia y, en consecuencia, más acercamiento al mileísmo. Para Peluc, en cambio, el límite es Orrego. El libertario no quiere nada con el Gobernador, no se sabe si por instrucción de Uñac o por alguna cuestión personal, o por ambas. Pero ya lo dijo: el límite es Orrego.

Si el escenario de tercios ocurre, pues bien, habrá oportunidad para que el peronismo haga una elección saludable y hasta un poco más. Si Milei acuerda con Orrego, al peronismo se le pondrá bien cuesta hacia arriba. Todo indica, por ahora, que ese escenario de tercios es posible, pero hay que tener en cuenta que la gestión puede obligar a otra cosa. Si Milei requiere de los legisladores sanjuaninos y Orrego los entrega, al menos los que maneja, pues habrá entonces acercamiento. Algunos opinan que el gobernador sanjuanino debió aceptar el convite de LLA a formar parte de su bloque, que eso hubiera acercado las posiciones, pero finalmente no pasó, y fue otra mala señal a la Rosada.

También aún está por verse qué pasa con las elecciones, las fechas. Algunos medios nacionales especulan que la idea libertaria de mover el calendario electoral para evitar que los gobernadores hagan lo mismo en las provincias. Si eso pasa, habrá que ver qué pasa con los municipios. En San Juan la mayoría puede hacer lo que quiera con la cita electoral municipal.

Además, aún no se sabe qué quiere el Gobierno con el Código Electoral. Enviaron el proyecto de eliminación del SIPAD a la Legislatura, pensando más en el discurso de la apertura de sesiones que en el sistema que quieren. El bloquismo quiere SIPAD maquillado, parece que varios cerca del Gobernador coinciden, pero volvemos a lo mismo: todo dependerá de si hay acuerdo o no con Milei. Quizá Orrego debe diseñar un sistema que le permita ese negocio político con LLA. Los tiempos no dan, primero deberá mover el gobernador. Esa sería una buena señal a los Milei. Hay que esperar.

En definitiva, como quiera que sea, el peronismo necesitará los votos de Munisaga y Gramajo para sostener a Andino, o cualquier otro candidato. Son los que han demostrado trabajo político que arroja resultados, al menos en la última elección. No los únicos, pero los que sobresalen. Al sanmartiniano no le conviene mostrarse tan temprano, porque despierta desconfianza, y el escenario cambiará demasiado. No se ven muchos candidatos, eso es cierto. Munisaga deberá repetir para consolidarse. Y Gramajo, dicen, quiere volver a Chimbas, y parece que negocia el apoyo del PJ para ese fin. Rodríguez no cuadra puertas hacia adentro del PJ y ahí está su lucha, no en las calles del departamento. Ella puede querer, pero habrá que ver qué dice el partido. Lindo berenjenal.

¿Qué hacer en San Juan?