A lo largo de los 20 años de vida de Veladero, se produjeron algunos inconvenientes que complicaron su desarrollo de manera normal. Por un lado, hubo protestas sociales que se opusieron a la llegada de Barrick para la explotación de la minería a cielo abierto en el departamento Iglesia. Por el otro, también se produjeron en la última década tres derrames de cianuro admitidos por la propia empresa que desataron nuevamente el debate sobre los cánones de seguridad con que cuenta la minería metalífera en la provincia.
El arribo de Veladero a la provincia generó rechazo en parte de la población, sobre todo en el departamento de Jáchal, aduciendo, principalmente, la posible contaminación que podía generarse en el agua del río Potrerillos, Las Taguas, La Palca, Blanco y Jáchal. Por eso, principalmente habitantes del departamento norteño emplazaron en la plaza principal una carpa desde febrero del 2015 y al grupo de opositores a la minería la denominaron "Asamblea Jáchal no se toca".

Desde hace más de una década esa carpa blanca está ubicada en el punto neurálgico de Jáchal e incluso tuvo visitantes reconocidos a nivel nacional para mostrar su adhesión a esta protesta. Uno de ellos fue el cantante Axel, quien en 2018 dijo presente para colocarse una remera con la inscripción "Jáchal no se toca" y cantó algunas canciones en el lugar, junto a los ciudadanos. También, un grupo de estos manifestantes viajaron en diversas ocasiones a Capital Federal para solicitar el cierre de la mina ante legisladores en el Congreso de la Nación, algo que finalmente nunca ocurrió.

Además de las protestas sociales mencionadas, Veladero tuvo durante su vida útil hasta la actualidad tres derrames reconocidos por Barrick. El primero de ellos, se generó a mediados de septiembre del 2015, siendo admitido por la empresa días después y cuantificado, en principio, en un derrame que "alcanzaría a 224m³", es decir 224.000 litros. Aunque, dos semanas después, se confirmaría por parte de Barrick que el derrame alcanzó valores muy superiores, llegando hasta 1.000.000 de litros. La causa de este incidente, según la firma, resultó por "la rotura de una válvula de una tubería provocando la fuga de un líquido con contenido de cianuro". Finalmente, en abril del 2018, como producto de la investigación judicial que se estableció, se dio a conocer que el derrame de cianuro alcanzó un volumen de 1.072.000 litros y afectó el cauce de seis ríos en total, entre ellos, el Jáchal.
Por este incidente, la minera fue multada por el Gobierno provincial, que conducía en ese momento el peronista Sergio Uñac. Barrick tuvo que hacerse cargo del pago de 145.696.000 pesos que le impuso el Ministerio de Minería en aquel momento. Fue la multa más importante aplicada por una falta ambiental a una empresa con inversiones en San Juan, al menos hasta esa fecha.

Mientras que, el segundo derrame se dio casi exactamente un año después del primero. En este caso, fue el 8 de setiembre en el valle de lixiviación. En un comunicado de Barrick, el 12 de setiembre del 2016, se informó que "hubo un desacople de una tubería en la que fluía "solución de proceso", en referencia al cianuro, producido por el impacto de un bloque de hielo. A su vez, se remarcó que "no hubo contacto con ningún curso de agua ni con canales de desvío". Este episodio derivó en que el gobierno provincial pidiera informes a Barrick sobre las condiciones de seguridad y técnicas de los procesos que llevaban adelante. En este caso, se llegó hasta la intervención de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que solicitó al Ejecutivo que conducía por entonces Sergio Uñac las medidas que se tomaron luego de los dos derrames de cianuro en la mina.
Finalmente, el tercer derrame reconocido por Barrick, se dio en marzo del 2017, cuando según la empresa, todo se debió al "desacople de cañerías" y "no afectó a personas ni cursos de agua y fue contenido por personal de la empresa". Es decir, resultó, según la firma minera, el menor de los tres sucedidos hasta la actualidad. Igualmente, la Provincia decidió por entonces suspender la actividad en la mina por un tiempo, algo que luego se restableció ante los informes presentados por Barrick.